Chile finalmente se unió al ‘Shield of the Americas’ (Escudo de las Américas), la instancia impulsada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de fortalecer alianzas en materias de seguridad y apoyar la lucha contra el narcotráfico.
Ahora bien, en la “Declaración Conjunta sobre la Defensa de la Soberanía del Hemisferio”, publicada por el Departamento de Estado de EEUU, no solo se detallan los aspectos de seguridad y la lista de 24 grupos narco-terroristas.
De hecho, la primera declaración de intenciones del Escudo de las Américas apunta a otro tema distinto, pero en el que el país norteamericano ha puesto mucho énfasis en el último tiempo: la economía, infraestructura digital y cadenas de suministro de minerales críticos.
El lado económico del Escudo de las Américas que firmó Chile
El Escudo de las Américas se establece en torno a tres pilares, siendo el primero la economía, el segundo la seguridad y por último, la coordinación multilateral. Se trata de declaraciones de intenciones, “en concordancia con nuestras respectivas obligaciones legales internacionales y nacionales”.
Relacionado a lo económico, el documento establece la “defensa de nuestras economías mediante el fomento de la cooperación económica”. Como primer punto, está la exploración de mecanismos para la selección de inversiones.
También está el “resguardo a las cadenas de suministro de minerales críticos mediante un abastecimiento diversificado y viable”, algo ya abarcado en el llamado Pax Silica (Paz del Silicio), también adscrito por Chile.
Y es que los acuerdos económicos del Escudo de las Américas resuena casi como una reiteración del Pax Silica, nombrado en referencia al material principal de los microprocesadores y que busca alcanzar esfuerzos conjuntos en inversiones, infraestructuras y cadenas de suministro de minerales críticos.
El pasado 25 de junio, el embajador de Chile en EEUU, Andrés Ergas, suscribió la Declaración Conjunta sobre IA en la segunda edición de la cumbre Pax Silica.
Otros aspectos económicos acordados mediante el Escudo de las Américas son la promoción de regulación para “proveedores de confianza en el ámbito de la infraestructura digital, aplicadas de forma no discriminatoria”.
“Reconocemos que la seguridad duradera requiere desarrollo económico, trabajos estables, oportunidades tangibles para las personas y que la soberanía económica se defiende exitosamente cuando el capital que entra a nuestros países es transparente y verificable”, concluyeron en este aspecto.
En su paso por Nueva York y la Asamblea de Naciones Unidas, el presidente José Antonio Kast sostuvo que la adhesión al “Shield of the Americas” no conlleva un tratado en sí, “para que nadie crea que se está pasando a llevar la soberanía de Chile y la institucionalidad nacional”.
Con ello, remarcó que se busca la coordinación en materia de seguridad y “compartir cierta información respecto del crimen organizado”.
¿Una señal a países como China?
Ahora bien, este tipo de instancias (en el ámbito económico) vienen a dar también señales sobre la postura que estaría tomando el Gobierno en la disputa global por recursos y minerales críticos, especialmente entre China y EEUU.
El profesor de Derecho UC y director del Programa de Derecho, Ciencia y Tecnología UC, Matías Aránguiz, enfatizó en aquello a la hora de conocerse la firma del Pax Silicia, señalando que “nos estamos alineando a la política productiva y a las cadenas de suministro de IA lideradas por EEUU”.
“De alguna forma también le estamos diciendo algo a China. Cada vez que estamos firmando esta decisión, estamos dándole la espalda a nuestro principal socio comercial y esto puede tener un costo. La forma de reducir ese costo o de mitigarlo está en la medida en que nosotros podamos, en la línea de este documento, poder fortalecer nuestras líneas de producción”, advirtió en ese entonces el académico.