El completo, -ya sea alemán, dinámico o italiano y considerado una de las alternativas más accesibles para comer-, también está sintiendo el impacto del aumento del costo de vida en Chile, publicó el medio estadounidense ABC News.
Un reportaje emitido por la cadena, ejemplificó que en algunos locales del centro del centro de Santiago el precio del completo, calificado como “un símbolo de alimentación popular”, pasó de unos $2.500 a entre $3.500 y $4.000, reflejando “el encarecimiento de una comida habitual para amplios sectores de la población”.
El alza se produce en un escenario de debilitamiento económico con dos trimestres consecutivos de contracción, un desempleo que llegó al 9,5% y con la inflación anual en 4,1%.
Ante ese panorama, mencionó ABC News, el Banco Central redujo su proyección de crecimiento para 2026 a un rango de entre 0,25% y 0,75%.
Un símbolo de la alimentación popular
La presión sobre los hogares también ha modificado los hábitos de consumo.
Personas entrevistadas por ABC News señalaron que comer fuera y reunirse con amigos se ha vuelto más caro, por lo que han optado por cocinar en casa y controlar más sus gastos.
El aumento de los precios de los alimentos y el transporte ha reducido el poder adquisitivo, mientras los trabajadores cuestionan que sus ingresos no crezcan al mismo ritmo que el costo de vida, agregó el citado medio.
El completo nació en Santiago durante la década de 1930 y se consolidó como una preparación accesible para personas de distintos niveles socioeconómicos.
Guillermo Cid, gerente del El Portal Ex Bahamondes (restaurante que asegura ser el pionero en vender completos en nuestro país), explicó a ABC News que el plato continúa siendo una alternativa para quienes buscan alimentarse sin asumir el costo de un menú.
El escenario económico también plantea desafíos para el Gobierno de José Antonio Kast, que ha impulsado medidas destinadas a fomentar la inversión y el empleo.
El reportaje, finalmente, resaltó que el Ejecutivo trabaja en un plan de emergencia laboral, mientras analistas advierten sobre la necesidad de que las iniciativas económicas se traduzcan en mejoras concretas para los ingresos y el bienestar de los hogares.