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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Moneda se encuentra en la recta final para ingresar el Presupuesto 2027 antes del 30 de septiembre, con un margen estrecho de crecimiento del gasto entre 0% y 1%, mientras el desempleo alcanza un 9,5%. Los ministerios "reactivadores" como Obras Públicas y Vivienda tendrán mayor inversión, priorizando también la seguridad. Se prevén ajustes en carteras con baja ejecución. La Comisión de Presupuestos ya trabaja en reconstrucción y subejecuciones, con énfasis en disciplina fiscal y eficiencia del gasto. Se plantea reforzar la seguridad a largo plazo con el Fondo de Capacidades Estratégicas.

A once días de que venza el plazo para ingresar el Presupuesto 2027, La Moneda entró en la recta final de las primeras cuentas públicas elaboradas íntegramente por el Gobierno de José Antonio Kast.

El proyecto debe llegar al Congreso antes del 30 de septiembre y se está construyendo con un margen estrecho para expandir el gasto: el propio Ejecutivo ha planteado un crecimiento real de entre 0% y 1%, mientras el desempleo llegó a 9,5% en el trimestre mayo-julio, su nivel más alto en cinco años.

Por eso, el foco está puesto en los llamados ministerios “reactivadores”. Obras Públicas, Vivienda y parte de Salud aparecen entre las carteras con mayor capacidad de mover inversión, construcción y empleo.

En Vivienda, incluso, la propuesta enviada a Hacienda contempla un alza de 23,9%. A eso se suma seguridad, que La Moneda mantiene como prioridad política y que recibiría recursos adicionales, aunque sin grandes expansiones.

Desde el Ejecutivo, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, adelantó que esa área tendrá un lugar relevante dentro de las cuentas del próximo año.

“El Presidente de la República está trabajando con los ministros un presupuesto acorde a las necesidades de los chilenos, donde la seguridad, en todos sus niveles, va a tener un rol muy importante“.

El problema es cómo financiar esas prioridades sin ampliar demasiado el gasto. En La Moneda ya se revisan programas con baja ejecución, duplicidades o evaluaciones deficientes y entre las carteras que podrían enfrentar mayores ajustes aparecen Mujer, Cultura y Deportes.

La Comisión Especial Mixta de Presupuestos ya inició su trabajo y ha puesto sobre la mesa temas como reconstrucción, infraestructura pública no ejecutada y subejecución en seguridad y Obras Públicas.

Esa instancia será presidida por el senador UDI Javier Macaya y reunirá a figuras oficialistas y de oposición, entre ellas Agustín Romero, Carlos Bianchi y Paulina Vodanovic.

Además, el Consejo Fiscal Autónomo deberá revisar el escenario fiscal, mientras Hacienda llegará con parámetros estructurales ya definidos: para 2027, el PIB no minero tendencial fue estimado en 2,6% y el precio de referencia del cobre en 5 dólares con 37 centavos la libra.

En la Cámara, el diputado republicano Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda, anticipó que la discusión debe centrarse en disciplina fiscal y eficiencia del gasto.

“Nosotros no podemos seguir teniendo presupuestos que generen déficit. La responsabilidad fiscal es fundamental. Nosotros necesitamos un presupuesto austero, pero un presupuesto que no se preocupe solamente de gastar más, sino que se preocupe de gastar mejor.

La seguridad también abrió una discusión paralela sobre recursos de largo plazo. Consultado por el Presupuesto 2027, el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, apuntó al Fondo de Capacidades Estratégicas y advirtió que las Fuerzas Armadas no pueden planificarse solo a cuatro años.

“Sabemos que hay un Fondo de Capacidades Estratégicas que está muy mermado. Los sucesivos gobiernos anteriores no han ido aportando a ese fondo y la planificación en la compra de armamento para el despliegue tiene que ser a largo plazo. Las Fuerzas Armadas no se piensan a cuatro años”.

Así, el primer presupuesto del presidente llega con una tensión clara: reactivar empleo e inversión, reforzar seguridad y, al mismo tiempo, contener el gasto.

A comienzos de octubre se abrirá la revisión más detallada, hacia fines de ese mes llegará la votación de partidas y durante noviembre se concentrará la negociación política para despacharlo antes de que expire el plazo constitucional de 60 días.