Christa Pike (50) es la primera mujer en más de 200 años que fue sentenciada a muerte en Tennessee, Estados Unidos. Sin embargo, recientemente su equipo legal presentó una petición de “clemencia” para que su sentencia sea reconsiderada y hoy se está debatiendo su caso.
Resulta que su condena pone en duda los criterios para la pena de muerte en el país. Si bien es culpable de un asesinato cometido en 1995, sus abogados argumentan que merece la pena replantear su castigo.
La petición, de 226 páginas, señala que solo tenía 18 años cuando cometió el crimen y que, si hubiera sido solo 10 meses menor, estaría protegida por ley y no sería ejecutada, como ocurrió con su cómplice Tadaryl Shipp, que entonces tenía 17 y ahora enfrenta cadena perpetua.
Además, Pike tuvo una compleja infancia marcada por abusos sexuales y físicos. Según el documento, sufrió múltiples violaciones por parte de tres hombres diferentes y también era golpeada por sus familiares.
Sandra Babcock, directora académica del Centro Cornell sobre la Pena de Muerte a Nivel Mundial, quien ha representado legalmente a Pike desde 2019, habló con The Guardian al respecto. Allí explicó que ha estudiado los casos de las 48 mujeres condenadas a muerte en todo Estados Unidos y Pike es un evento único.
La experta justifica que la gravedad de la violencia sexual y física que sufrió la convierten en un “caso excepcional” y dijo que “si ejecutan a Christa Pike, se confirmará que la pena de muerte no está reservada para los peores criminales, sino para los más dañados y vulnerables entre nosotros”.
Asimismo, cuestionan que, durante su juicio, ninguno de los abusos que sufrió fue considerado; tampoco se abordaron las situaciones de maltrato que Pike vivió o que había intentado suicidarse en 3 ocasiones. La primera vez con solo 12 años.
Después del juicio, también fue diagnosticada con trastorno bipolar, una condición que desarrolló en la adolescencia y que le producía episodios maníacos.
Ahora, la petición de clemencia reúne todos estos detalles y los presenta ante el gobernador de Tennessee, Bill Lee, que hasta el momento no ha dado una respuesta.
El texto no pide un indulto, de hecho, señala que Pike debe “ser castigada severamente” por su crimen, pero sostiene que “no es la peor de las peores”.
“Christa estaba rota, no era malvada. Fue rota por un sistema de salud mental, de justicia juvenil y penal que la ignoró, la diagnosticó erróneamente y la maltrató en todo momento”, señalan sus abogados.