El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reclamado a la Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, que rebaje los tipos de interés o, en caso contrario, cesará el comercio con todos aquellos países que mantengan un superávit comercial con EEUU -es decir, que le venden a EEUU más de lo que le compran-.
Trump exige a la Fed que baje las tasas o dejará de comerciar con países que tienen superávit con EEUU
Las declaraciones realizadas tras la publicación de los datos de empleo del país norteamericano, que han superado las expectativas con 162.000 nuevos empleos.
“¡Bajen las tasas de interés porque EEUU tiene un crédito mucho más sólido que en los últimos tiempos!”, ha exigido el inquilino de la Casa Blanca en un mensaje en redes sociales en el que posteriormente ha añadido que, de lo contrario, “DEJARÉ DE COMERCIAR CON LOS PAÍSES CON LOS QUE TENEMOS DÉFICIT”.
De esta manera, Trump ha defendido que esta decisión sería “mejor que los aranceles” y que estaría en todo su “pleno derecho” para tomar esta medida, tal y como el Tribunal Supremo de EEUU dictaminó en su “ridícula” sentencia sobre los aranceles.
Igualmente, el mandatario ha instado al banco central a imponer la tasa de interés más baja del mundo, “como en los viejos tiempos”, y ha indicado que el instituto emisor, con su “nuevo y gran líder” –en referencia al presidente de la Fed, Kevin Warsh–, tiene que “espabilar”.
Trump carga contra la Reserva Federal, otra vez
El motivo de Trump para anunciar esta medida estriba en la reciente publicación de los datos de empleo que ha considerado “increíbles” y que ha superado “todas las estimaciones (¡excepto la mía!) por el doble y el triple”.
El mercado laboral estadounidense ha vuelto a mostrar fortaleza frente a los primeros datos publicados de julio que apuntaban a una ralentización de la creación de empleo en el país norteamericano.
La Reserva Federal se reunirá en menos de dos semanas para decidir el rumbo de la política monetaria en un contexto complejo marcado por el alza de la inflación y la continuidad de la guerra de Irán. Warsh, nominado por Trump para el cargo de presidente de la Fed, ha dejado la puerta abierta a una subida de los tipos en caso de los datos de inflación no cambien.
Las exigencias del mandatario estadounidense para reducir la tasa de referencia se han convertido en la tónica general de su mandato, aunque Trump parecía haber moderado su tono tras la llegada de Warsh al cargo de presidente hace pocos meses. Con estas nuevas exigencias, el inquilino de la Casa Blanca ponre presión sobre el ‘guardián del dólar’.
El IPC de Estados Unidos se situó en el mes de julio en el 3,4% interanual, frente a la subida de los precios del 3,5% observada en junio. Por su parte, el índice de precios denominado PCE –indicador preferido por la Fed para medir la inflación– se situó en el 3,7% en julio, mismo dato que en junio. La próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) tendrá lugar el 16 de septiembre.