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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una delegación de EEUU liderada por Jeffrey Goettman llegará a Santiago en agosto para discutir la exención de exportaciones chilenas del nuevo arancel del 12,5% impuesto por Trump. Chile busca ampliar la lista de productos exentos, incluyendo salmón, frutas, vinos y derivados de madera. El cobre, principal exportación chilena a EEUU, está eximido. La medida también afecta a otros países y surge en medio de la guerra comercial de Trump. Chile defiende su marco legal contra trabajo forzoso.

Una delegación estadounidense llegará a Santiago en agosto para avanzar en las negociaciones que buscan eximir algunas exportaciones chilenas del nuevo arancel del 12,5% impuesto la semana pasada por la Administración de Donald Trump, informó este lunes el Gobierno.

La delegación estadounidense estará encabeza por el representante comercial adjunto de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jeffrey Goettman, indicaron desde el Ejecutivo.

Goettman es el representante comercial adjunto de EEUU para África, el hemisferio occidental, Europa y el Medio Oriente. El USTR, por su parte, fue el organismo del gobierno norteamericano quien confirmó la imposición de nuevos aranceles contra 60 países, al afirmar que tales economías “fallaron en imponer y hacer efectivas una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso”.

Jamieson Greer, representante comercial de EEUU, dijo en un comunicado oficial que su país “mantiene una prohibición de importación de mano de obra forzada desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”.

“Vamos a negociar con Estados Unidos tanto el tema de las tasas arancelarias como también los bienes eximidos de esta nueva realidad, nosotros tenemos un 60% de productos que han sido excluidos hasta ahora y queremos impulsar la ampliación de esa figura”, señaló en una rueda de prensa el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, tras reunirse con representantes de los principales gremios exportadores afectados por la medida.

Delegación estadounidense del USTR visitará Chile por los aranceles

Los nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5%, anunciados el jueves a las importaciones procedentes de 60 economías, en conjunto representan el 99% de las adquisiciones de la primera potencia global.

Además de Chile, la medida también afecta a mercados como Argentina, Brasil, México, India, Japón o la Unión Europea (UE) y representa una nueva fase en la guerra comercial impuesta por Trump desde abril de 2025.

El cobre, la principal exportación chilena hacia Estados Unidos, quedó eximida de la nueva tasa, pero el Gobierno chileno busca que también queden fuera productos como salmones, frutas frescas y congeladas, vinos o productos derivados de la madera, entre otros.

Desde la Administración del presidente José Antonio se esperaban la medida porque Chile no tiene una ley para prohibir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso, pero defienden que el país sudamericano cuenta con “un marco sólido institucional de erradicación del trabajo forzoso”.

“Esperamos que esta negociación bilateral culmine con éxito”, subrayó por su parte en la misma rueda de prensa la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez.

Durante 2025, las exportaciones chilenas a Estados Unidos sumaron US$17.741 millones, de los cuales US$9.412 millones correspondieron a productos mineros. EEUU es el principal destino del salmón chileno y las exportaciones de este producto al país norteamericano superaron los US$2.000 millones el año pasado, según datos oficiales.

El presidente de Salmones Chile, Patricio Melero, defendió la exclusión del alimento porque, dijo, “Estados Unidos no lo produce de forma relevante, es decir, no competimos con su economía”.

Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) dijeron por su parte que el nuevo arancel significa un “duro golpe” para el sector, que ya ha venido experimentando aumentos en los costos de producción, incluidos fertilizantes y fletes aéreos, marítimos y terrestres debido a la guerra en Oriente Medio.

“El nuevo arancel nos hace menos competitivos”, señaló el presidente de la SNA, Patricio Walker.