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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Banco Central presentó su segundo Informe de Política Monetaria del año, ajustando a la baja la proyección de crecimiento para 2026 (1,0-1,75%) debido a un primer trimestre con menor actividad económica de lo esperado. La inflación ha aumentado rápidamente por el encarecimiento de combustibles debido al conflicto en Medio Oriente. Se prevé una expansión mayor del PIB para 2027.

El Banco Central publicó este miércoles el segundo Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, en el cual revisó a la baja la proyección de crecimiento para 2026 (1,0-1,75%) -tras un desempeño de la actividad menor al esperado durante el primer trimestre-; y advirtió que la inflación ha aumentado con rapidez en los últimos meses, impulsada principalmente por el encarecimiento de los combustibles a raíz del conflicto en Medio Oriente.

De acuerdo con el IPoM, el escenario macroeconómico ha continuado en los últimos meses sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual, en un contexto en el que el cierre del estrecho de Ormuz siguió afectando el precio del petróleo.

La variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a 3,9% en mayo, frente al 2,4% registrado en febrero. Este incremento estuvo explicado, en gran medida, por el alza de los precios de los combustibles, lo que llevó la inflación de los componentes más volátiles a 5,1% anual.

En materia de actividad económica, el instituto emisor señaló que la demanda interna evolucionó en línea con las estimaciones previas durante los primeros meses del año. Sin embargo, la economía mostró un desempeño más débil de lo previsto, especialmente por el menor dinamismo de sectores ligados a los recursos naturales.

A nivel internacional, el aumento del precio del petróleo también ha presionado la inflación en diversas economías. No obstante, la actividad global continúa mostrando resiliencia, apoyada parcialmente por el desarrollo de nuevas tecnologías, lo que ha contribuido a mantener condiciones financieras favorables.

Menor crecimiento para 2026

En este escenario, el Banco Central realizó ajustes acotados a sus proyecciones para el período 2026-2028. La principal modificación corresponde a una reducción en la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, influida principalmente por el resultado económico observado en el primer trimestre.

En contraste, para 2027 se prevé una expansión mayor, impulsada en parte por una recuperación más sólida de la inversión.

En específico, el rango de crecimiento previsto para 2026 se redujo a 1,0-1,75% (1,5-2,5% en marzo). Para 2027, el rango se elevó a 2,0-3,0% (1,5-2,5% en marzo), empujado en parte por el mejor desempeño de la inversión. Para 2028, el rango se ajustó a 1,75-2,75% (1,5-2,5% en marzo).

Respecto de la demanda interna, el organismo no introdujo cambios relevantes en las cifras agregadas, aunque sí modificó la composición de sus proyecciones. Para este año, anticipa un mayor aporte del gasto público y un menor impulso del consumo privado, debido al deterioro de algunos de sus fundamentos.

Asimismo, la inversión fue revisada a la baja para 2026, producto de cifras efectivas inferiores a las previstas. Sin embargo, las perspectivas para los años siguientes mejoraron, reflejando una expectativa de mayor dinamismo en el mediano plazo.

Inflación volvería a 3% en 2027

Pese al reciente aumento de los precios, el Banco Central mantiene su previsión de que la inflación convergerá nuevamente a niveles cercanos al 3% durante el segundo trimestre de 2027.

El Consejo del organismo indicó que los riesgos para la inflación se han equilibrado gradualmente, aunque enfatizó que el escenario macroeconómico continúa enfrentando un nivel de incertidumbre superior al habitual.

Consejo seguirá atento a los acontecimientos para evaluar sus decisiones

En su Reunión de Política Monetaria celebrada ayer, el Consejo del Banco acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 4,5%.

En su comunicado, el Consejo destacó que el balance de riesgos para la inflación se ha ido equilibrando, aunque el escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual.

Se advirtió que el conflicto en Medio Oriente no se ha resuelto definitivamente y la oferta mundial de petróleo no se ha normalizado.

Por otro lado, si bien el desempeño de la actividad ha estado afectado principalmente por factores de oferta transitorios y las perspectivas de demanda no tienen mayores cambios, varios determinantes del consumo de los hogares han tenido un comportamiento menos favorable.

De este modo, el Consejo señaló que la evolución futura de la TPM irá evaluándose “reunión a reunión” en función del desarrollo de los acontecimientos.

Por último, reafirmó que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años.