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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El periodista deportivo Juan Vera Valdés se suma al programa 'Fiebre de Canto' de CHV, tras su destacada cobertura del Mundial de Fútbol 2026. En una entrevista con BioBioChile, reveló su experiencia en el torneo y el impacto personal de la pérdida de su madre durante ese momento. Expresó su emoción y desafío al incursionar en la música, revelando su gusto por el rock y la balada. Comentó sobre la organización del Mundial, destacando a España como un merecido campeón y criticando errores arbitrales y de logística.

Esta semana, el periodista deportivo Juan Vera Váldez se unió a la nómina de participantes del nuevo programa de CHV, ‘Fiebre de Canto’, que sucederá al exitoso ‘Fiebre de Baile’. Así, el comunicador que hace un par de semanas se lució cubriendo el Mundial de Futbol 2026 se suma a nombres como Eva Gómez, Matías Oviedo y Julio Milostich.

Sobre este nuevo desafío conversó el reportero con BioBioChile, así como también sobre su experiencia en el evento deportivo que terminó marcando su vida, pues en su transcurso también tuvo que enfrentar la muerte de su madre, María Amanda Valdés.

“Ha sido una locura”, dijo sobre el desafío de dejar el micrófono para reportear y tomarlo ahora para cantar. Ha sido bien rápido, han sido semanas muy locas. Básicamente, apareció la oportunidad, se fue dando en un principio medio en broma, después medio en broma y medio en serio y después más en serio”, contó.

– Para algunos fue una sorpresa que entraras a ‘Fiebre de Canto’, ya que está alejado de cómo te ves en pantalla. ¿Qué relación tienes con la música?

“Nunca he estado ligado al espectáculo, a la música, sí, pero a escenarios, nada. En la intimidad, sí, o sea, soy el que se sube a cantar en los karaokes, el que fomenta que hagamos karaoke en un carrete, el que si llega un amigo con guitarra se pone a cantar al lado.

Mi playlist está cargada de Metallica, Guns N’ Roses hasta Los Charros de Lumaco. Es muy variada. Lo que más consumo es rock argentino. Me gusta mucho la cumbia, la salsa y me gusta mucho la balada, no tanto para escucharla, pero sí para cantarla, pero balada cebollera.

En el colegio participé alguna vez en un festival de canto, pero aficionadísimo, después ya me dedicaba a animar los festivales más que a cantar. Tampoco soy Lucho Jara, pero por lo menos estoy afinado”.

– Vienes de cubrir el Mundial de Fútbol 2026, que tuvo de dulce y de agraz para ti. ¿Cómo fue la experiencia?

“Era una locura. El mundial te marca. No pensé que íbamos a tener ese nivel de exposición. Fue una locura, pero una muy linda”.

El quinto o sexto día de cobertura se me perdió el pasaporte; fue en Kansas, en el partido de Argentina con Argelia. Ese día fue una locura”.

– ¿Cómo fue eso?

“En la zona mixta había una fila interminable y, cuando empiezan a aparecer los jugadores argentinos, quedó la embarrada. Terminamos y estábamos haciendo fila para tomar un bus de acercamiento. Me llevo la mano al bolsillo de atrás y no estaba mi pasaporte. Se me había caído.

Le digo a mi camarógrafo y le digo: ‘Me van a echar, cagué el viaje’, porque tenía que seguir viajando. Al día siguiente nos íbamos a Seattle, después a Dallas y seguía Miami.

Yo pensaba: ‘Me van a deportar’, me imaginé toda esa película, hasta me dieron ganas de vomitar, me urgí.

Al otro día, muy temprano, estaba en el aeropuerto y me ayudaron mucho, en algunos no tuve ningún problema, pero en otros no me querían dejar subir al avión.

Un policía me dijo: ‘No, tienes que ir por tierra, eres extranjero, no tienes pasaporte, no puedes acreditar tu identidad’. Yo estaba casi llorando y recordé que tenía la visa waiver impresa y se la mostré.

El tipo me dice: ¡Ah, por qué no me la mostraste antes! y yo le digo: ‘Por qué no me dejaste hablar’, me interrumpía; era super desagradable. Y siempre me revisaban todo como para ver si había drogas.

Yo creo que si esto le pasaba a cualquier mortal, a cualquier persona o en un contexto que no sea el mundial, no sé si la cuenta tan fácil”.

– En este lapso del mundial ocurrió el fallecimiento de tu madre. ¿Cómo fue todo ese proceso?

“Yo solo estaba programado para la fase de grupos, pero nos empezó a ir tan bien que me extendieron una semana más, pero estaba sin pasaporte y mi estadía en Estados Unidos no me permitía moverme (a los otros países anfitriones).

Volviendo, me enteré de que existía una posibilidad importante de que me hubieran dejado hasta octavos de final incluso, pero implicaba viajar a México y, como yo no tenía pasaporte, era más difícil.

Y bueno, las cosas del destino, ahora la historia dice que yo terminé volviendo y después pasa lo del fallecimiento de mi mamá. Hay veces que las cosas están escritas nomás y por algo pasan. Quizás si yo no hubiera perdido el pasaporte, a lo mejor se extendía mi estadía en el mundial, pero me terminaba perdiendo el fallecimiento de mi mamá.

Eso no podíamos preverlo; así es como tenía que ser”.

– ¿Te pudiste despedir de ella?

“Sí, yo volví y me avisan que no estaba bien. Llegué a San Antonio, la fui a ver, ella vivía allá y no me reconoció. Al rato me reconoció y se dio cuenta de que había vuelto. Y ahí decidimos ingresar a mi mamá a un hogar para que tuviera mayores y mejores cuidados.

Mi mamá era diabética y estaba con problemas por heridas en sus piernas, le costaba mucho caminar o estar mucho rato en una posición y la ingresamos al hogar.

Ese fue el último día que yo vi a mi mamá bien, donde ella también me habló. Me devolví a Santiago y el jueves me avisan que no había amanecido bien y en la tarde me dicen lo que tiene.

Llegué a San Antonio y mi mamá estaba inconsciente, conectada y le estaban drenando un pulmón por pulmonía severa.

“Sé que me está cuidando donde sea que esté, donde sea que van las almas”.

Me recomendaron hablarle. Ella no me respondía, pero creo que sí me escuchó. Aproveché para decirle muchas cosas, de calmarla también de cierta manera y después fallece el viernes 10 de julio.

El último día que ella me abraza y compartimos fue ese domingo en la tarde. Fue un día muy especial; mi mamá siempre fue muy alegre, por eso, de cierta forma, estoy tranquilo con la memoria de mi mamá.

Por algo pasan las cosas, sé que me está cuidando donde sea que esté, donde sea que van las almas. Siento que igual hago un poco de trampa, porque sé que todas estas oportunidades tienen que ver un poco con ella”.

– ¿La vas a homenajear en ‘Fiebre de Canto’?

“Si se da la oportunidad, puede ser. A mi mamá le gustaba mucho Juan Gabriel, entonces si llego a cantar alguna canción de él, te aseguro que ya va a ser un pequeño homenaje. Espero no quebrarme, sí. Soy un tipo sensible”.

El análisis de Juan Vera al Mundial 2026: “Creo que los árbitros se equivocan y se equivocan feo”

– ¿Te gustó el resultado del Mundial?

“Creo que fue el resultado más justo. Me parece que España merecía ganar el mundial. Yo tenía otro candidato, pero es una cuestión más bien romántica; yo quería que ganara Brasil porque me hubiera gustado que Brasil volviera a ganar un título.

Pero encuentro que España fue un muy merecido campeón; o sea, le hicieron un gol en todo el mundial, superó con creces a Francia, que en el papel era de las mejores selecciones a nivel mundial, y lo superó totalmente. A Argentina también la superó totalmente en la final. Termina ganando 1-0 porque así fue el marcador, pero España podría haber ganado por más tranquilamente”.

– A propósito de la final, durante el mundial surgieron muchas acusaciones de favoritismo por Argentina de la organización; para ti que estuviste desde dentro, ¿fue así?

“El tema del favoritismo me cuesta creerlo. Para mí tiene que ver con errores arbitrales más que con que quieran favorecer a alguien.

Creo que los árbitros se equivocan y se equivocan feo, y se equivocan a veces en momentos clave. En los mundiales, en las Copa Libertadores y en el torneo nacional. Se equivocan y se van a seguir equivocando”.

– En ese sentido, también hubo muchos reproches por la organización del Mundial. ¿Lo compartes?

“Sí, en cuanto a la organización, creo que tuvo mucho error de la FIFA lo que pasó con Irán. Horrible, una injusticia.

No debería haber sido así porque la idea es que el organizador por lo menos pueda velar porque todos los equipos y todas las selecciones tengan igualdad, y no se dio porque Irán tenía que moverse mucho más.

No digo que si hubieran estado cerca llegaban a la final del mundo, no, pero desde ese punto de vista, como organizador, es como que yo invitara a alguien a mi casa. Voy a querer que todos se sientan bien de la misma manera, no alguien más o alguien menos.

Desde ese mismo punto de vista, había ciudades en las que estuve que no estaban bien organizadas. Por ejemplo, en Los Ángeles tuvimos que hacer una fila de tres horas al sol para retirar las credenciales.

El valor de las entradas era demasiado alto. El fútbol tiene esa característica de que es absolutamente democrático. Que puedes jugar en una calle con una botella y dos piedras y esto se aleja absolutamente de eso. Que lo cambian de esa manera no me parece.

Ahora, aplaudo el espectáculo, aplaudo el nivel show. Los estadios eran increíbles”, cierra Juan Vera.