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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El oro y el bitcoin inician la segunda semana de 2026 con alzas del 2,28% y 1,36%, respectivamente, tras el ataque de EEUU en Venezuela. Renta 4 destaca que los mercados reaccionan a los sucesos en Venezuela, donde Delcy Rodríguez asume la presidencia. El oro se negocia a US$4.431,20 la onza troy y la plata a US$75,79, ambas con incrementos. El bitcoin alcanza los US$92.437,44.

El oro y el bitcoin comienzan la segunda semana de 2026 con una subida del 2,28% y 1,36%, respectivamente, tras el ataque de Estados Unidos en Venezuela este fin de semana.

Para Renta 4, «hoy los mercados están poniendo en precio principalmente las noticias acontecidas durante el fin de semana y en relación con los acontecimientos en Venezuela», aunque han comentado que parece que la llegada a la presidencia de Delcy Rodríguez tras la detención de Maduro «no parece un cambio radical de gobierno».

Tendencia alcista en el oro, plata y bitcoin tras acciones militares en Venezuela

La cotización de la onza troy de oro, según datos de Bloomberg recogidos por EFE, se negociaba a las 9.00 GMT a US$4.431,20, con una subida del 2,28%, respecto al cierre del viernes.

La plata continuaba su tendencia alcista y se negociaba a esta hora a US$75,79 con un repunte del 4,08% respecto al cierre del viernes.

Por su parte, el bitcoin gana el 1,31%, hasta US$92.437,44.

En cuanto al precio del crudo, el barril del petróleo Brent descendía un 1,23% y se pagaba a US$60 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en EEUU, retrocedía un 0,56%, hasta US$56,96 por barril.

Los inversores se vuelcan al oro y la plata

El oro es el metal precioso por excelencia y, a su vez, es apreciado por los inversores como una forma de resguardar valor en tiempos de incertidumbre.

Durante el 2025, el oro cerró con un alza de casi el 70%, impulsado tanto por las compras de bancos centrales como inversores naturales, especialmente en países de Asia. Las medidas comerciales de Donald Trump, conflictos geopolíticos a nivel global y temores por una burbuja en el sector de la Inteligencia Artificial (IA) han sido algunos de los motores del rally alcista del metal dorado.

La plata también fue otro activo que brilló como nunca el año pasado, subiendo casi un 100%, también por su papel como activo físico y por su uso industrial y tecnológico.