Una incómoda situación se dio en la premiación de los BAFTA celebrada en el Royal Festival Hall este domingo, cuando el activista del Síndrome de Tourette, John Davidson, insultó accidentalmente a Michael B. Jordan.
El protagonista de ‘Sinners’ presentaba la categoría mejores efectos visuales junto a Delroy Lindo cuando se escuchó a través de la transmisión en vivo un fuerte grito: “¡Negro!”.
La situación evidentemente incomodó a los asistentes, así como también a los presentadores, quienes se quedaron en silencio sorprendidos, aunque pronto retomaron.
Sin embargo, aunque la audiencia intentó pasar por alto la situación, ya que tal como explica la prestigiosa Clínica Mayo, la condición consiste en un “trastorno caracterizado por movimientos repetitivos o sonidos indeseados (tics) que no se pueden controlar con facilidad”, es decir, son involuntarios, el animador de los BAFTA, Alan Cumming, salió a pedir disculpas.
“Es posible que hayan notado un lenguaje fuerte de fondo. Esto puede ser parte de cómo se manifiesta el síndrome de Tourette en algunas personas, ya que la película explora esa experiencia. Gracias por su comprensión y por ayudar a crear un espacio respetuoso para todos”, dijo el intérprete de Gazoo en ‘Los Picapiedra en Viva Rock Vegas’.
Más tarde agregó: “El síndrome de Tourette es una discapacidad y los tics que han escuchado esta noche son involuntarios, lo que significa que la persona que padece el síndrome de Tourette no tiene control sobre su lenguaje. Pedimos disculpas si alguien se ha sentido ofendido esta noche”.
Tras ello, el activista optó por dejar la premiación, puesto que anteriormente había espetado garabatos de grueso calibre contra otros presentadores y ganadores del certamen, según consignó Variety.
¿En qué consiste el síndrome de Tourette?
De acuerdo a Clínica Mayo, es un trastorno neurológico en el que la persona afectada puede de manera repetida parpadear, encoger los hombros o emitir sonidos raros y palabras ofensivas. Por lo general, estos tics se presentan entre los 2 y 15 años, aunque el promedio se da a los 6 años. Además, los hombres tienen entre tres y cuatro veces más posibilidades que las mujeres de desarrollarlo.
Aunque el Tourette no tiene cura, tiene tratamiento y aunque no suele ser necesario, pues no son molestos, estos tics pueden disminuir o controlar a los 10 años.
Cabe mencionar que el activista John Davidson fue invitado a la premiación, ya que su historia personal inspiró la cinta ‘I Swear’ que le valió un BAFTA a Robert Aramayo a mejor actor por interpretarlo.