Expertos descartaron efectos colaterales en la economía chilena, en medio de la tensión que enfrenta el Banco Central boliviano, por una sobredemanda de dólares y la reducción de sus reservas.

Nuevamente hay un evento internacional que pone cierto nerviosismo en la industria financiera y la economía de Chile, pero particularmente en Bolivia.

El país vecino está enfrentando un escenario de tensión respecto a lo que podría ocurrir con su moneda, por una inusual demanda por dólares en la población.

De hecho, el Banco Central boliviano se ha visto obligado a ampliar horarios de atención, los cajeros disponibles e implementar un sistema extraordinario de fichas de atención para quienes demandan la moneda.

Hasta ahora, se han puesto a disposición en torno a 240 millones de dólares para abastecer lo que se ha llamado esta “corrida” de dólares.

Pese a esto, pareciera ser que lo que han llamado “ataque especulativo” continúa.

Crisis en Bolivia por la sobredemanda de dólares

Así se le ha llamado porque el fenómeno responde meramente a expectativas, en un contexto donde las reservas internacionales se han debilitado.

Esto, según explica Sergio Cisternas, analista de mercados de FX Globe, que también atribuye el temor al escenario regional.

Bolivia funciona con un sistema de tipo de cambio fijo, lo que obliga al Banco Central a vender reservas en un contexto de sobredemanda.

Por esta razón, las reservas internacionales cayeron desde 15.000 a 3.500 millones de dólares, aproximadamente, desde 2015 a la fecha.

Esto aumenta los temores sobre la eventual devaluación de la moneda boliviana, aunque según Carlos Smith, docente del CIES-UDD, la situación actual no debería tener repercusiones en la economía chilena.

Aunque los precios de exportaciones podrían verse distorsionados, la exposición de Chile al comercio con Bolivia no es tan alta, por ejemplo, en productos como la harina, que representa cerca de un 5% del mercado.