Nadie sabe con certeza cuándo ocurrió ni cómo logró hacerlo. Lo único claro —hasta ahora— es que un civil consiguió vulnerar los controles de seguridad del aeropuerto de Santiago, internarse hasta la losa del terminal aéreo y vandalizar una aeronave de JetSmart que permanecía en labores de mantención.
El hecho pasó completamente inadvertido. No hubo alarmas, detenciones ni reportes inmediatos. La situación recién salió a la luz este 31 de mayo, cuando uno de los operadores de seguridad aeroportuaria se encontró, casi por casualidad, con una publicación en Instagram que mostraba lo sucedido. Sorprendido por las imágenes, alertó de inmediato a su superior.
Así, bastó un simple chequeo en terreno para confirmar que efectivamente una persona ajena al recinto logró acceder a una de las zonas más restringidas del principal aeropuerto del país.
Ni la firma Nueva Pudahuel, concesionaria del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, ni la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) estuvieron dispuestos a responder las preguntas de la Unidad de Investigación de Bío Bío.
“Logré un sueño”
Fue a través de su cuenta de Instagram que, durante la tarde-noche de este domingo, un usuario divulgó fotografías y videos de los daños.
Uno de los registros, que ahora es objeto de análisis por parte de la policía, mostraba cómo se produjo el ingreso hasta el sector de la losa donde permanecían estacionados varios aviones que en ese momento no se encontraban en operaciones.
¿El objetivo? Vandalizar alguna de las aeronaves allí apostadas. Así queda en evidencia en otra de las imágenes, posiblemente captada por algún acompañante, donde se observa al autor del rayado de brazos cruzados y en actitud desafiante junto a la turbina derecha de un avión de JetSmart.
Al menos de lo que se desprende de su actividad en Instagram, esta parecía ser la primera vez que el vándalo atacaba instalaciones aeroportuarias. No es el caso de Metro, que parecía ser uno de los objetivos predilectos de él y su grupo.
De hecho, en su cuenta —eliminada después de que se conocieran públicamente los hechos— tenía decenas de imágenes vandalizando carros de Metro incluso en áreas restringidas como los talleres de la empresa.
Sin registros
Una vez que el operador de seguridad de la DGAC vio el posteo durante el turno de noche de este 31 de mayo, informó de inmediato a su superior. Este último fue el encargado, primero, de constatar los hechos y, posteriormente, de poner los antecedentes en conocimiento de la policía.
Según antecedentes a los que accedió BBCL Investiga, en su exposición de los hechos el coordinador de servicios y jefe de turno señaló que, tras verificar junto a su equipo la autenticidad del grafiti, también lograron detectar una apertura ilegal en la reja perimetral.
“Procedimos a verificar el perímetro, encontrando en la zona que está cruzando la pista (…) una abertura en la reja perimetral”. El funcionario de la DGAC añadió en su declaración que “no tenemos registros videograbados de los hechos denunciados, desconociendo si estos sucedieron el día de ayer o con anterioridad. La única data clara que tenemos es la fecha de publicación del video y fotografías en la red social”.
De esta forma, queda de manifiesto que, de no haber mediado el azar —o el algoritmo— que permitió al primer trabajador encontrarse con la publicación, podrían haber transcurrido días o incluso semanas antes de que la DGAC o la empresa concesionaria del aeropuerto detectaran que un civil había vulnerado las medidas de seguridad e ingresado a una de las zonas más restringidas del terminal aéreo.
Las pistas
Con todo, tras recibir los antecedentes la Fiscalía Metropolitana Occidente instruyó al Departamento de Inspección Secundaria Aeropuerto (DEINSA) de la Policía de Investigaciones (PDI) realizar una serie de diligencias tendientes a esclarecer las circunstancias de lo ocurrido. Principalmente, a cómo se produjo la vulneración de seguridad y a identificar a responsables de la incursión en la losa del aeropuerto capitalino.
Las diligencias, según cuentan fuentes de este medio, están enfocadas en el reconocimiento fotográfico con eventuales testigos, así como el análisis de registros de cámaras de seguridad (si es que hay) que pudieron haber captado el desplazamiento de los involucrados dentro o en las inmediaciones del recinto aeroportuario.
Las pesquisas también contemplan el levantamiento y análisis de huellas dactilares u otras evidencias físicas que pudieran encontrarse en el sitio del suceso, además de la fijación fotográfica del lugar y el rastreo de cualquier elemento de interés criminalístico que permita reconstruir la secuencia de los hechos.
La causa quedó en manos del fiscal de flagrancia Occidente, Pedro Aravena Arriagada, a cargo de trazar los primeros pasos de la investigación. La policía cuenta con un plazo de 30 días para informar los resultados de las diligencias y los avances obtenidos en la identificación de los responsables.
DGAC: “Cerco cumple con recomendaciones”
En respuesta a una serie de preguntas de este medio en relación con la nula respuesta de las medidas de seguridad en este incidente, desde la DGAC emitieron una declaración en la que afirmaron que “el Aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB), cuenta con un circuito cerrado de televisión que opera las 24 horas del día, siendo monitoreadas por funcionarios de la Institución, permitiendo dar cobertura al interior del aeropuerto y al perímetro de este”.
En esa línea, añadieron que “el perímetro del aeropuerto —que posee una extensión superior a 26 kilómetros— es patrullado permanentemente por funcionarios de Seguridad Aeroportuaria (AVSEC), mediante rondas en vehículos institucionales durante las 24 horas del día” y que “el cerco perimetral del aeropuerto cumple con las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)”.
Asimismo destacaron que “el sector por el cual ingresó la persona que efectuó el grafiti, corresponde a un área del aeropuerto que, al momento de los hechos, se encontraba sin operaciones, y que las aeronaves estacionadas en dicho sector no se encontraban operativas”.
Por último, se excusaron de no profundizar ya que “no es posible entregar mayores antecedentes, ya que actualmente se encuentra en desarrollo una investigación interna por parte de la DGAC, además de las diligencias que lleva adelante la Policía de Investigaciones de Chile (PDI)”.