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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La expresidenta Michelle Bachelet llegó a China en un paso crucial de su campaña para ser la próxima Secretaria General de la ONU. Tras visitar Londres y París, donde se reunió con autoridades clave y fortaleció respaldos, busca consolidar apoyos entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. China, influyente en la votación, ha expresado interés en una mujer latinoamericana para liderar la ONU.

La expresidenta Michelle Bachelet aterrizó este martes en China, en una de las etapas más relevantes de su campaña para convertirse en la próxima Secretaria General de Naciones Unidas (ONU).

El viaje ocurre tras una intensa agenda diplomática que la llevó a Londres y París. En este último sostuvo reuniones, entre ellas con el presidente Emmanuel Macron, así como otras autoridades, y participó en actividades vinculadas al proceso de selección.

En la capital francesa, además, se reunió con el canciller brasileño Mauro Vieira, uno de los representantes de los países que mantienen el respaldo a su candidatura.

La exmandataria busca consolidar apoyos entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, organismo que tendrá un rol decisivo en la definición del próximo liderazgo del organismo internacional.

El excanciller y exembajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz, indicó que estas visitas, gestionadas por las cancillerías de Brasil y México, demuestran que la candidatura de la exmandataria está activa y fuerte.

En las últimas semanas, autoridades chinas han manifestado públicamente que verían con buenos ojos que una mujer encabece la ONU por primera vez y han señalado que buscan una figura comprometida con el multilateralismo y no alineada con una sola potencia mundial.

El analista internacional y profesor titular de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, indicó que China es un país crucial en la votación por su rol como miembro permanentes del Consejo de Seguridad y que además habrían expresado que irían por una mujer latinoamericana.

Ahora, todas las miradas están puestas en Beijing, donde la expresidenta buscará sumar un respaldo clave en una elección marcada por complejos equilibrios geopolíticos y donde cualquier veto puede definir el futuro liderazgo de Naciones Unidas.

En ese sentido, y no menos importante, en el horizonte toma fuerza un eventual viaje a Rusia para reunirse con el presidente Vladimir Putin. Al igual de China, el Kremlin también es uno de los 5 países que, junto con EEUU, Francia y el Reino Unido, cuentan con poder de veto en la ONU al ser integrante permanente del Consejo de Seguridad.

Aún así, la principal preocupación está puesta en la posición que adoptará Estados Unidos en lo que resta del proceso de candidatura a la Secretaría General de la ONU.