Estados Unidos ofreció ayuda a Moscú el sábado después de un derrame de 20.000 toneladas de carburante en un río del Ártico en Rusia .

“A pesar de nuestros desacuerdos, Estados Unidos está listo para ayudar a Rusia a detener este desastre ambiental y brindar nuestra experiencia técnica”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en una publicación en su cuenta de la red Twitter.

Un tanque de diésel de una planta de energía térmica perteneciente al gigante minero Norilsk Nickel colapsó el 29 de mayo cerca de la ciudad ártica de Norilsk, causando una fuga de 15.000 toneladas de carburante en el río Ambarnaïa y 6.000 toneladas en la tierra circundante.

Este accidente es el peor desastre ecológico de este tipo en la región y el daño es visible desde el espacio.

Los rescatistas rusos trabajaban arduamente para tratar de limitar el daño, en un contexto complicado por las dificultades de acceso, la poca profundidad del río que impide las operaciones en embarcación y el terreno pantanoso que se genera en primavera.

El viernes, una semana después del día de la tragedia, las autoridades rusas dijeron que finalmente habían detenido la expansión del vertido.