Señor director:

En 1918, mi antepasado Carlos Ghigliotto Salas, químico y profesor de la Universidad de Chile, publicó una investigación que demostraba la presencia fisiológica del zinc en el organismo humano. Vista con estrechez, pudo parecer entonces una investigación sin utilidad inmediata.

Sin embargo, con el tiempo se entendió que se trataba de un hallazgo pionero a nivel mundial: el zinc es un elemento fundamental para la vida.

Conservo hasta hoy un hermoso libro empastado de esa investigación. Pienso en él al escuchar las declaraciones en que desde la Presidencia se asegura que los libros terminan en una biblioteca sin generar trabajo. La historia muestra lo contrario: el conocimiento que transforma un país, e incluso puede transformar el mundo, comienza muchas veces con una pregunta.

Entre esa investigación y nuestro presente, Chile recibió además sus dos únicos premios Nobel, ambos de Literatura. Tampoco eso parece menor: los libros han sido una de las formas en que Chile ha pensado, creado y proyectado su voz hacia el mundo.

Por lo mismo, quisiera invitar al presidente José Antonio Kast a visitar La Furia del Libro, que se realizará del 28 al 31 de mayo en Estación Mapocho.

Allí podrá constatar en primera persona que detrás de cada libro hay una cadena viva de trabajo: autores, editores, diseñadores, ilustradores, impresores, libreros, bibliotecarios, mediadores de lectura, investigadores, artistas, científicos y lectores.

Los libros no son el adorno final del conocimiento. Muchas veces son el lugar donde un país empieza a imaginar su futuro.

Galo Ghigliotto
Editor y escritor, fundador de La Furia del Libro