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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Paranal en Chile confirmó el impacto en la Luna de restos de un cohete de SpaceX. Luego de más de un año a la deriva en el espacio, la parte superior de un Falcon 9 finalmente se precipitó hasta la Luna.

El Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Paranal, que se encuentra en el norte de Chile, confirmó el impacto de los restos de un cohete de SpaceX en la Luna. Previamente, la NASA había informado que esta basura espacial caería en la superficie del satélite.

Ante el impacto, que se esperaba que ocurriera la madrugada del miércoles, telescopios alrededor de todo el mundo se prepararon para observarlo.

Se trató de la parte superior de un cohete Falcon 9, que fue lanzado el pasado 15 de enero del 2025 y llevaba los módulos lunares Blue Ghost y Hakuto-R. Tras cumplir su tarea, esta parte del cohete fue descartada, pero no volvió a entrar a la Tierra, sino que quedó a la deriva en el espacio durante más de un año.

Esta semana finalmente se acercó la Luna y terminó impactando su superficie, ya que el satélite no cuenta con una atmósfera que pueda reducirlo.

De acuerdo con el Observatorio Europeo Austral (ESO) que opera al VLT en Chile, desde la región de Antofagasta, el telescopio “detectó líneas espectrales (las “huellas dactilares químicas”) de sodio y litio gaseoso en la columna de impacto que permaneció por entre 5 y 10 minutos después del impacto”.

“Es probable que el sodio provenga del suelo lunar, mientras que el litio podría venir del mismo cohete“, explican. Desde ESO Chile, señalan que entregarán más detalles cuando se realice un análisis completo.

El antes y después del cohete de SpaceX en la Luna

Asimismo, el satélite Danuri, de Corea del Sur, pudo captar el antes y el después del impacto de los restos del Falcon 9. Según informó el Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea (KARI) a través de X, sus observaciones comenzaron unos 30 minutos antes del impacto y el satélite luego pasó varias veces sobre ese punto.

“A través de esta observación, se confirmaron cambios en el terreno alrededor del punto de impacto y rastros de dispersión de material expulsado“, señalaron.

Si bien este acontecimiento no representó ningún peligro para la Tierra y tampoco afecta al equilibrio de la órbita lunar, causó preocupación por la gestión de la basura espacial, un debate que ya lleva varios años vigente.

Cabe recordar que, durante las misiones a la órbita de la Luna, los restos de las naves espaciales no reingresan a la Tierra para desintegrarse en la atmósfera. En cambio, quedan vagando durante años y pueden dejar basura en el satélite.

Ahora que se esperan más misiones lunares en vistas de que la NASA planea enviar humanos y establecer bases de trabajo en su superficie, existe incertidumbre sobre qué pasará con estos desechos.

La respuesta de la NASA

Ante la preocupación, Jared Isaacman, el administrador de la NASA, le bajó el perfil a la situación, justificando que no es primera vez que desechos de tecnología espacial impactan el satélite.

“Para quienes estén interesados ​​en el impacto de un propulsor usado en la superficie lunar, este raro suceso tiene décadas de historia, remontándose a la era Apolo, cuando la NASA estrellaba intencionadamente etapas usadas contra la Luna con fines científicos y de investigación sísmica“, planteó.

Además, dijo que impactos como este son comunes y, si bien está en lo correcto, estos ocurren naturalmente, no por misiones espaciales de empresas privadas como SpaceX, como ocurrió en esta ocasión.

“En realidad, los meteoroides impactan la superficie lunar cada hora, y se producen impactos comparables a esta etapa superior aproximadamente cada seis días”, explicó Isaacman.

Por último, aclaró que “la futura base lunar incorporará naves espaciales reutilizables que no solo transportarán astronautas y cargas útiles, sino que también formarán parte de la propia infraestructura”.