VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno generó polémica al eliminar el anatocismo, cobro de intereses sobre intereses, en la megarreforma financiera. El ministro de Hacienda confirmó un veto supresivo al proyecto argumentando que mantenerlo aumentaría el costo del crédito y distorsionaría el mercado financiero. El anatocismo es esencialmente el interés compuesto, capitalizando intereses no pagados. Su eliminación afectaría a bancos y personas, encareciendo créditos y requiriendo nuevos modelos de cobro.

Polémica ha generado la norma que elimina el cobro de intereses sobre intereses, el llamado anatocismo, y que fue incluido en la megarreforma ya aprobada casi en su totalidad. De hecho, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó que el Gobierno presentará un veto supresivo al proyecto, debido a que “si uno mantiene la norma del anatocismo, lo que pasa es que al final sube el costo del crédito, se distorsiona el mercado financiero, y en esto siempre hay que escuchar al Banco Central, la CMF”.

La noticia ha causado sorpresa en muchas personas, ya que se trata de un concepto desconocido hasta ahora. Es por eso que en BioBioChile te explicaremos en qué consiste y cuáles son sus implicancias.

En términos simples: ¿qué es el anatocismo?

La palabra anatocismo proviene del griego “aná”, reiteración, y “tokimós”, acción de dar a interés. De esta manera una interpretación más adecuada es que el anatocismo es el cobro de intereses por sobre intereses ya vencidos y no pagados.

Así lo explica Jorge Berríos, economista de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, quien señala que el anatocismo es “técnicamente lo que conocemos como interés compuesto, que es cuando capitalizas un interés, que se calculan siempre sobre el capital insoluto, ya sea de una deuda o lo que deposita uno en un depósito a plazo”.

“Cuando uno contrae una deuda, esta se calcula sobre la base de los intereses y el capital que uno paga de la cuota. Qué pasa si no pagas una cuota, lógicamente, los intereses que vencían y no se pagaron, se capitalizarán al capital, eso es lo que se dice como interés sobre interés”, aclara en conversación con Expreso BioBio.

Por ejemplo:

Si una deuda de $100 genera $10 de interés, esos $10 se agregan al capital inicial, por lo que la cantidad adeudada con un banco o financiera pasa a ser $110 y, sobre ello, se generan nuevos intereses que siguen sumándose a la deuda hasta que se pague.

En palabras simples es la capitalización de intereses: es cuando una deuda impaga genera intereses y, posteriormente, esos mismos intereses pasan a formar parte del capital adeudado, produciendo nuevos intereses.

Fin de esta norma ¿Perjudica a los bancos o a la gente?

El académico es claro al indicar que el sistema financiero, “aquí y en cualquier parte del mundo, se trabaja sobre la capitalización de intereses, ya sea cuando usted ahorra o hace inversiones, o cuando deja de pagar una deuda o no paga una cuota de cualquier tipo”.

Respecto a las inversiones, que es otra arista que se vería afectada por esta práctica, el profesional lo explica con el siguiente ejemplo:

“Supongamos que usted toma un depósito a 30 días y capitaliza los intereses, ahí no hay ningún problema. Dónde radica el problema. Supongamos que usted toma el mismo depósito y dice renovación automática. A los primeros 30 días le agendarán intereses, y como renovó automático, eso se pasará al capital y tendrá que recalcular los intereses. Eso, teóricamente, con el antianatocismo que se aplicaría en la ley, eso no podría ser. Por lo tanto, usted debería tomar el depósito, y tendría que liquidarlo, volverlo a renovar, y así, y no la renovación automática porque esta ley no lo permitiría”, sentencia.

“La propia reforma establece que no se pueden cobrar intereses sobre intereses y por lo tanto, técnicamente, los ahorros pasarían a la misma categoría”, agrega.

Consultado por si esta medida perjudica a los bancos o a la gente, el experto es categórico: afectará a ambos.

“Perjudica a los bancos, porque lógicamente el cálculo de intereses al capitalizar es bastante alto si no se capitaliza, y a las personas posiblemente las van a perjudicar porque se encarecerían los créditos, los procesos y adicionalmente, las instituciones financieras van a tener que diseñar un modelo para cobrar esos intereses que no se cobraron, no se pueden capitalizar pero sí se los van a cobrar de alguna manera”, declara.

Por ejemplo, “las tarjetas de crédito, que es lo más común, cuando usted paga la cuota, la cuota mínima, ni siquiera paga el total de los intereses. No se lo van a poder capitalizar, ¿y cómo cobro la deuda, cómo cobro el diferencial?”, cierra.