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En medio de la crisis por el alza de precios de los combustibles, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) ha tomado relevancia. El diputado Francisco Orrego acusa a la administración anterior de gastar los ahorros nacionales. Expertos explican que el FEES actúa como colchón contracíclico en momentos de crisis, habiendo sido utilizado en 2008 y durante la pandemia. Aunque su valor actual es bajo, cerca de 4 mil millones de dólares, no se recomienda utilizarlo para subsidiar combustibles por su alta volatilidad. A pesar de no recibir aportes desde 2014, el FEES ha sido usado en emergencias, reflejando la necesidad de superávit fiscales efectivos para su fortalecimiento.
En medio del debate por la disponibilidad de recursos fiscales y la crisis financiera —agudizada por el alza en los precios de las gasolinas y el diésel a nivel nacional—, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) ha cobrado mayor notoriedad en la discusión pública durante la última semana.
El martes, el diputado de Renovación Nacional, Francisco Orrego, calificó el escenario como “grave”, afirmando que el actual gobierno recibió un país “sin plata”. En esa línea, acusó que la administración anterior “se gastó todos los ahorros de los chilenos”, mencionando retiros por miles de millones de dólares desde el FEES y recursos de Corfo.
Por su parte, a través de una columna de opinión el pasado jueves, el senador Gastón Saavedra apuntó a que “el Estado no estaba con las manos atadas. Al cierre de 2025 y principios de 2026, el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) de Chile contaba con cerca de 3.900 millones de dólares. Para algo existe: justamente para momentos en que la economía se tensiona y se requiere proteger a la ciudadanía”.
De acuerdo con la información financiera del FEES, la cual está disponible de forma pública en el portal de Hacienda, efectivamente se tiene que su valor de mercado al cierre del mes de enero alcanzó US$ 3.912,75 millones. ¿Para qué sirve exactamente el FEES, cómo se financia y qué papel podría desempeñar en una crisis como la actual? En BioBioChile consultamos con dos expertos en economía para entender mejor el funcionamiento y uso de este fondo de estabilización.
Para qué sirve el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES)
El FEES fue creado en marzo de 2007, principalmente a partir de recursos provenientes del antiguo Fondo de Estabilización de los Ingresos del Cobre. Se trata de una fuente adicional de financiamiento con la que cuenta el Gobierno para utilizar en situaciones de crisis o eventos imprevistos, con el fin de estabilizar las finanzas públicas. También permite el financiamiento de déficits fiscales, del aporte anual al Fondo de Reserva de Pensiones y realizar amortizaciones de la deuda pública.
“Hay que entender que la función principal del FEES es actuar como un colchón contracíclico. En la práctica, esto significa que en periodos de bonanza el Estado ahorra y en periodos de crisis utiliza esos recursos. La lógica detrás de esto es, obviamente, suavizar los efectos de shocks económicos, como en este caso las crisis particularmente”, explicó Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes).
Según recordó el especialista, Chile utilizó este mecanismo en la crisis financiera de 2008, cuando el FEES había acumulado cerca de 20 mil millones de dólares a valor de mercado, gastándose aproximadamente unos 10 mil millones en 2009. “Algo similar ocurrió en la pandemia. El fondo pasó de unos 12 mil millones de dólares antes de la crisis a cerca de 2 mil millones de dólares en 2021, reflejando un uso aproximado de unos 10 mil millones de dólares. Entonces, Chile, al menos en estas dos experiencias históricas, ha gastado alrededor de 10 mil millones de dólares, en este caso del FEES”.
Para Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, “el nivel que actualmente tiene el FEES es un nivel bajo, si vemos la serie histórica, levemente por sobre el nivel de cierre del año 2024, cuando fueron 3.600.000.000 de dólares, pero dista del escenario que teníamos previo a la crisis de COVID-19″.
“Y si lo vemos a la luz del total de activos del Tesoro Público, el cierre del 2025 indica un nivel de 4,1% del Producto Interno Bruto, de los cuales cerca de un poco más del 25% corresponde al FEES. Por lo tanto, este nivel, tanto del FEES como del nivel de los activos del Tesoro Público, se ubica por debajo de lo que sería considerado prudente u óptimo”, agregó.
¿Podría haberse utilizado el FEES para hacer frente a la crisis de los combustibles?
“Actualmente, el fondo bordea casi 4 mil millones de dólares, lo que obviamente es bajo en comparación histórica. Y si bien el costo acumulado del Mepco desde 2014 ha sido del orden de unos 2 mil millones de dólares (…), el punto clave es que no es recomendable usar el FEES para subsidiar precios de combustibles”, apuntó el investigador de la UAndes.
Según explicó, “esto se debe principalmente a que el combustible es un commodity y los precios de los commodities son altamente volátiles y se determinan por la oferta y demanda a nivel mundial. Y usar un fondo pensado para crisis profundas, como lo fue el caso de la crisis de 2008 o el COVID, (…) puede agotar los recursos del fondo de manera bastante rápida y nos quedaríamos sin fondo para shocks de gran envergadura. Entonces no es recomendable”.
Para el economista de la UDP, en tanto, “para hacer frente a la crisis pudo haberse utilizado (el FEES) para tratar de generar y contener el costo fiscal”, pero hizo un matiz: “Recordemos que el Ejecutivo ya había indicado que el costo fiscal total en el escenario base, por efecto de la crisis de los combustibles, podría llegar a ser niveles de 4 mil millones de dólares, si es que no se hubiese traspasado o eventualmente se hubiese generado todo un proceso de suavizamiento a través del MEPCO. Y vemos que efectivamente los recursos del FEES son cercanos a ese monto”.
“Por lo tanto, no sería muy plausible haber utilizado, por ejemplo, el FEES para contener y ser la única fuente de financiamiento para generar, digamos, un financiamiento efectivo por la operación del MEPCO para suavizar la variabilidad cada tres semanas de los precios de los combustibles de consumo vehicular”, señaló.
Aportes y retiros a lo largo de los años
En sus primeros años, el fondo recibió importantes aportes: US$13.100 millones en 2007 y US$5.000 millones en 2008. Con ello, alcanzó un valor de US$19.618,2 millones en marzo de 2009, lo que permitió retirar US$9.277,7 millones ese mismo año para enfrentar la crisis subprime.
Durante los años siguientes, se realizaron algunos aportes adicionales. A inicios de 2014, el FEES tenía un valor de mercado de 15.561,22 millones de dólares. No obstante, desde entonces y hasta enero de 2022 no se realizaron nuevos aportes, mientras que sí hubo retiros en casi todos los años —salvo en 2017— que restaron un total de US$14.817,4 millones.
“El FEES se alimenta de los superávit fiscales efectivos”, explicó Villalobos, “por tanto, la ausencia de nuevos aportes en este período no responde a una decisión discrecional de política fiscal, sino responde más bien a un hecho estructural: Chile no ha tenido superávits fiscales efectivos desde 2012, con la excepción puntual de 2022″. Según indicó, en el 2022 hubo un superávit fiscal, donde “aportó muchísimo que el gasto extraordinario asociado a la pandemia ya no estaba; por tanto, hubo un ajuste de facto, entre comillas”.
El superávit fiscal ocurre cuando el Estado recauda más dinero del que gasta durante un periodo, generalmente un año. Es lo contrario del déficit fiscal y un indicador de finanzas públicas saludables.
En efecto, en diciembre de 2021, el valor de mercado del fondo era de apenas 2.457,20 millones de dólares, habiéndose utilizado una buena parte para enfrentar la crisis del Covid-19. En 2022, producto de este superávit, recibió dos nuevos aportes: uno de US$4.000 millones en enero y otro de US$1.997,7 millones en marzo. Así, cuando asumió el gobierno de Gabriel Boric, el FEES totalizaba US$8.147,74 millones, y cerró ese mismo año en US$7.514,18 millones.
“Entonces, no es que haya una decisión arbitraria o discrecional de no aportar al FEES, sino que, como no ha habido superávit fiscales, simplemente no se aporta. Y esto es obviamente distinto a lo que ocurrió previo a la crisis de 2008, donde el Fondo tuvo aportes significativos. Hay que entender que durante la década del 2000 el mundo vive un superciclo de los commodities y dentro de ellos el cobre subió mucho de precio”, añadió el investigador.
En 2023 y 2024 se realizaron retiros por 1.640,5 y 2.407,2 millones de dólares, respectivamente. Luego, 2025 fue el primer año desde 2017 en que no se realizaron retiros desde el FEES, aunque tampoco se hicieron aportes.
“La única forma que se den los recursos es que hay un superávit fiscal efectivo.
Mientras no haya un superávit fiscal efectivo, no hay forma de incrementar en términos de aportes este fondo de estabilización”, señaló el economista de la UDP, eso sí, apuntó a que “este fondo puede puede aumentar en la medida que, por ejemplo, no haya salida de recursos del fondo y se generen una rentabilidad financiera a través de inversión en instrumentos financieros. Eso puede generar incrementos en cuanto al nivel del fondo, pero no en términos, digamos de la generación de aportes”.
La Ley de Presupuestos 2026 estableció, en su artículo 4, que el uso de los recursos del Fondo de Estabilización Económica y Social requiere autorización legal cuando su monto acumulado anual supere el 0,3% del Producto Interno Bruto.
Para Ortiz, aquello es “un importante avance para reducir un cierto grado de discrecionalidad en cuanto al uso de los fondos, considerando que, si bien el Ejecutivo es el que lleva la política fiscal, el hecho de reducir estos fondos en forma discrecional eventualmente tiene costos en la medida en que se reduzca un ahorro que está destinado fundamentalmente para condiciones de contingencia más estructural de la economía”.
Como se señalaba al comienzo de este artículo, teniendo en cuenta la generación de intereses y las ganancias y pérdidas de capital, se llegó este año al valor de mercado actual de 3.912,75 millones. A continuación, puedes revisar la tabla completa con el desglose general de aportes y retiros año a año:

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