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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La cantante española Bad Gyal regresa a Chile en octubre con su "Más Cara Tour" para celebrar 10 años de carrera, tras agotar entradas en Europa. En una entrevista con BioBioChile, Alba Farelo i Solé reflexiona sobre su evolución artística y los desafíos para las mujeres en la música. Destaca su conexión con el público sudamericano y sus colaboraciones con músicos de la región.

La cantante española Bad Gyal regresa a Chile en octubre como parte de una gira que celebra 10 años de carrera. Con presentaciones agotadas en Europa y una relación especial con el público sudamericano, Alba Farelo i Solé (nombre real de la catalana) se prepara para el “Más Cara Tour”, una gira que define como un reencuentro con los seguidores que la han acompañado desde el inicio. Y con quienes también se siente en deuda.

La artista, que recientemente encabezó el cartel del Primavera Sound de Barcelona —donde su presentación fue cancelada por condiciones climáticas adversas—, reflexionó en diálogo con BioBioChile sobre su evolución como intérprete y los desafíos que enfrentan las mujeres en la industria musical.

En esta conversación, Alba aborda tanto los aspectos logísticos de su retorno al continente como las reflexiones que le ha dejado revisitar su propia obra.

La artista, que ha construido puentes entre España y Latinoamérica a través de colaboraciones con múltiples músicos de la región, reconoce que su sonido se nutre fundamentalmente de las tradiciones musicales caribeñas y latinoamericanas, pese a su origen europeo.

Además, a raíz del caso de Amaia Montero, la cantante se pronuncia sobre un tema que ha generado debate en las últimas semanas: las exigencias que se les imponen a las artistas mujeres respecto a su imagen y el paso del tiempo; un asunto que considera profundamente injusto.

(P): ¿Cómo proyectas tu regreso a Chile y cómo valoras al público sudamericano?

(R): La verdad es que los valoro con mucho cariño y mucho amor, porque eso es lo que siempre he recibido de su parte. Especialmente Chile, que es un país que siempre me ha apoyado muchísimo desde que empecé, desde mis principios. Y cada vez que he podido ir a presentarme, he sentido cómo el amor ha aumentado, y cómo cada vez más gente me sigue y me apoya. Siempre me pone muy feliz volver a cruzar el charco, como decimos nosotros. Especialmente siendo un artista que viene de tan lejos. Cuando haces ese viaje tan largo, ves el cariño y cómo la gente te apoya y te quiere. Es súper gratificante.

(P): ¿Cómo valoras tus colaboraciones con artistas chilenos y sudamericanos? ¿Cómo se complementan ellos con tu música?

(R): Al final, yo siempre he hablado de que yo soy española, soy europea, pero la música que me ha inspirado es la latinoamericana y la caribeña. Entonces siento que me pone en una posición de ser muy afortunada, de poder colaborar con esos artistas que son más la raíz de lo que a mí me gusta.

Siento también que, en concreto, los artistas chilenos tienen muchísima identidad en todo lo que hacen individualmente. Suelen ser artistas con una identidad muy fuerte, con un concepto muy fuerte, con un estilo muy marcado, muy personal, muy único, y eso a mí es lo que más me mueve a la hora de decidir colaborar con alguien. Siempre tengo debilidad por los artistas que tienen una personalidad muy marcada y siento que en Chile todas las propuestas son superúnicas.

(P): Cuéntanos cómo viviste la cancelación de tu show en Primavera Sound. ¿Cómo fueron esos días?

(R): La verdad, fue triste. Todavía sigo un poco triste porque tenía muchísimas ganas de actuar en mi ciudad como headliner del Primavera Sound, que es un festival en el que he actuado anteriormente, y siempre me han tratado muy bien, tenemos muy buena relación. Al final, es una impotencia muy grande la que sientes cuando te das cuenta de que el tiempo no lo puedes cambiar. Si el universo, Dios o cualquier energía ha decidido que ese día tenía que llover así, poco podemos hacer los seres humanos que estamos aquí en este mundo como pequeñas hormiguitas.

Es una sensación, un sentimiento de frustración, pero siento que también hay que tener otra mentalidad e intentar que no te hunda, porque al final no puedes hacer nada. Me sabe mal por los fans sobre todo, que sé que hay mucha gente que tenía muchas ganas de ver el show. Sufrimos muchos destrozos de material, no era seguro actuar, entonces al final hay que priorizar la seguridad tanto nuestra como del público. No queremos que ningún concierto que se supone que es una experiencia positiva termine en una mala experiencia peligrosa.

(P): Estás en una etapa retrospectiva, revisando tus propias épocas. ¿Qué te ha llamado la atención de este recorrido? ¿Te has redescubierto?

(R): Para mí ha sido increíble. Siento también que, tanto con el álbum como con la gira, he podido dejar muy establecido quién soy, mi identidad, quién soy como mujer y como artista. Después de diez años de carrera, siento que empecé con lo que podía y ahora tengo muchísimos recursos y puedo trabajar con los equipos con los que siempre soñé. Al final, siento que es un statement de mi posicionamiento como artista, y me he disfrutado tanto el proceso como el momento de compartir el escenario con todo mi equipo y con mis fans.

(P): ¿Crees que para las mujeres es difícil ejercer el oficio de artista pop a medida que pasan los años? Lo pregunto teniendo en cuenta lo que ha pasado con Amaia Montero en el regreso de La Oreja de Van Gogh

(R): Siento que al final la industria, el mundo en general, es muy duro con las mujeres y es muy duro con la imagen de la mujer. Parece que cuando pasan los años, es como que a las mujeres no se nos permite envejecer, no se nos permite dejar de ser niñas o dejar de ser chicas súper jóvenes. Es como que, si quieres estar en este negocio, que es muy público y te hace tener que existir como figura pública, tienes que tener un aspecto muy determinado, no puedes mostrar los signos de la edad o la evolución o el paso del tiempo. Me parece que eso es horrible y es muy injusto.

Espero que todas estas conversaciones que se están generando después de ver ciertas reacciones a ciertas artistas que son iconos, que son artistas muy establecidas, que ya tienen su legado, que ya han demostrado todo lo que tenían que demostrar, sirvan para que cambie un poco la mentalidad de la gente. Que la gente entienda que al final, cuando un artista ya tiene un legado y tú sigues siendo fan, no puedes exigir lo imposible. Todos vivimos en este mundo, todos tenemos el paso del tiempo y todos deberíamos poder existir con él. Es muy injusto que a las mujeres no se nos permita simplemente ser. Ya no es cambiar nada, es simplemente ser y existir y evolucionar y vivir las etapas que vive cualquier ser humano. Es muy injusto que a las mujeres se nos condene simplemente por existir.