Los tiempos han cambiado y los juegos de niños también. Dinámicas como jugar a la pinta, el luche, el trompo, y hasta las canicas, los elásticos y los juegos más folclóricos o locales, han quedado de lado. Aquí te explicamos de qué tratan (o trataban), sus simples e imperecederas reglas y las dinámicas que las envuelven.
El luche
El luche es un juego tradicional que podría definirse de equilibrio y precisión, y que consiste en lanzar un tejo (a veces una piedra plana, una tapa o un latón) dentro de una secuencia de diez casilleros numerados y dibujados en el suelo, para luego recorrer la pista saltando en un solo pie en los cuadrados individuales y apoyando ambos pies en los dobles.
El objetivo principal es completar el trayecto de ida y vuelta del 1 al 10, sin pisar las líneas divisorias ni el casillero donde se encuentra el objeto lanzado, el cual se debe recoger al regresar antes de salir del tablero de juego. Cada vez que se realiza el circuito de manera limpia, el jugador avanza al siguiente número, perdiendo su turno si pierde el equilibrio, pisa una línea o lanza el tejo fuera de una casilla.
El trompo
El juego del trompo consiste en hacer girar una estructura de madera en forma de pera, mediante una cuerda o lienza enrollada a su alrededor, la cual se lanza con fuerza hacia el suelo con un movimiento rápido de brazo para que rote de forma equilibrada sobre su punta metálica. El objetivo principal varía según la dinámica, yendo desde mantener el trompo bailando el mayor tiempo posible, a levantarlo con la palma de la mano mientras gira.
También existen competencias grupales donde se intenta empujar el trompo de los oponentes en un círculo dibujado en el suelo. Los más osados han jugado, incluso, a infligirles daños a los trompos con la punta, mediante golpes directos. Em estas modalidades, gana quien demuestre mayor destreza en los lanzamientos, logre realizar trucos en el aire o mantenga su trompo a salvo dentro del área de juego.
Las bolitas (canicas)
Llamadas en la mayoría de las regiones de Chile como “las bolitas”, este juego consiste en hacer chocar pequeñas esferas de vidrio, cristal o metal, con el objetivo de ganar las piezas de los oponentes o cumplir un circuito en un campo tierra. Aunque existen múltiples variantes locales, una de las más populares es “la troya”, un modo de juego donde se dibuja un círculo en el suelo en cuyo centro los participantes depositan una cantidad acordada de bolitas.
Desde una línea de tiro distante, cada jugador se turna para lanzar su bolita principal (llamada a veces “bolón” si es más grande) usando el pulgar y el índice, con el objetivo de golpear las esferas del centro y sacarlas del círculo para quedarse con ellas. Otra modalidad típica es “el hoyito”, que desafía a los jugadores a meter las esferas en una pequeña excavación en la tierra y luego intentar golpear (“matar”) a las canicas rivales que quedaron cerca de la zona. Un juego de puntería y estrategia.
El elástico
Esto se trata de ritmo, saltos y coordinación. Se trata de realizar una secuencia coreográfica sobre una cinta elástica larga, unida de extremo a extremo. Para jugar, se necesitan al menos tres participantes: dos de ellos estiran el elástico alrededor de sus piernas, manteniéndose de pie a un par de metros de distancia, mientras un tercer jugador salta al centro para cumplir una rutina de pasos acordada previamente, la cual incluye pisar el elástico, saltar fuera, cruzar las tiras o enredarlas con los pies sin perder el ritmo.
El juego, comúnmente, avanza en niveles de dificultad que se miden por la altura del elástico, comenzando de los tobillos hasta la cintura. Si el saltador comete un error, se equivoca en la secuencia o pisa donde no corresponde, pierde su turno y pasa a sostener el elástico, cediendo su lugar al siguiente compañero.