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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Ernesto Pérez, fundador de Napalé, repasa la historia y evolución de la agrupación, que se destaca por fusionar música tradicional escrita y oral. Con un fuerte compromiso social, el grupo surge en un contexto político crucial en Chile. Actualmente, exploran sonidos afroamericanos y participarán en el Festival MUDA, además de una gira por España. A pesar de la frecuencia de lanzamientos en la música actual, Napalé se enfoca en crear experiencias musicales duraderas. Preparan un nuevo disco y colaboración con coros de ex presos políticos.

Ernesto Pérez, uno de los fundadores de Napalé, conversa sobre esta histórica agrupación musical. Rememora su historia, motivaciones, evolución y la gran cantidad de actividades en agenda. Desde participar en el Festival MUDA, sacer un nuevo disco y una gira por tres ciudades de España.

¿Cómo presentarías Napalé a alguien que no sabe nada?

Napalé es un conjunto musical que se define como continuador de la Nueva Canción Chilena. Lo hace tomando sobre todo los elementos que vincularon a ese movimiento con la música de tradición escrita. Con compositores como Luis Advis, Sergio Ortega, Cirilo Vila y, posteriormente Gustavo Becerra, entre otros.

En lo musical

Nosotros mezclamos elementos de la música de tradición escrita con elementos de la música de tradición oral. Hoy no es una gran novedad, pero en su momento fue un atrevimiento importante. Utilizando instrumentos del repertorio organológico europeo, violonchelo, por ejemplo.

Las flautas dulces, oboe, el clarinete, flauta traversa fueron parte del repertorio de los vientos. El violonchelo cumple un papel muy importante en el conjunto, más allá de acompañar una armonía, como un bajo, es un instrumento protagonista, muchas veces como solista. Eso es Napalé.

Mucho más adelante, logramos incorporar estos instrumentos más propios de América. Aunque la zampoña estuvo siempre presente.
Migraciones, Napalé

Compromiso social

Esto en su ámbito estético musical. Pero también tenemos un compromiso social, político, cultural. Porque nuestra fundación es en un momento clave en la historia Chile, siendo parte del momento estudiantil de la dictadura. En el año 1982, en plena crisis económica, hubo un despertar. Fue una experiencia muy grande, no solamente vinculada a los círculos universitarios. El movimiento nos permitió estar en otros lugares que, para nosotros, eran poco conocidos.

En mi caso, muy poco antes de la ruptura de la democracia, en el 73, había tenido contacto con campamentos, de trabajos voluntarios. Pero como Napalé tuvimos mucha presencia en esos lugares. En La Legua, La Victoria, la Pablo de Rokha, Huamachuco, en Concepción en La Agüita de la Perdiz.

Íbamos a compartir y ellos también tenían sus expresiones culturales. Se dio mucho esto de compartir escenarios y conversar. Compartir la música, vivencias, y eso para nosotros fue un tremendo aprendizaje desde el punto de vista humano. Pero también desde el punto de vista musical. Nuestro primer chelista era de La Legua. Ahí, por ejemplo, había un quenista que superaba, creo yo, hasta al “Uña” Ramos. Tocaba de una manera impresionante y no solamente música andina, popular. Había aprendido a leer música, y tocaba a Bach, Vivaldi…

Ustedes tienen el discurso a Allende, un homenaje a Patricio Manns. Pero, en general, no son abiertamente políticos.

No, lo que pasa es que nos sorprende el contexto, sobre todo a los fundadores. Participamos como militantes, el conjunto en algún momento tuvo una vinculación de ese tipo. Pero siempre, para nosotros, el centro tenía que ver con los sonidos, con los textos y no quedarnos con lo fácil. A veces, había que hacer algunas canciones que llegaran rápidamente, o que rememoraran situaciones. Era una ayuda para la emoción, era a subir los ánimos.

Me encantaría recuperar todo lo que pasó en Chile en los 80. Pasaron cosas muy interesantes en lo musical, en lo teatral, que hoy no son tan conocidas y que fueron un aporte muy importante para el desarrollo posterior.

Entonces, lo político es un instrumento mucho mayor que la política clásica. Muchas veces organizamos actos y dejamos fuera al orador, justamente para que los sonidos, las palabras, las imágenes, hablaran. Y algunas veces tuvimos algunas discusiones, recibimos retos, pero era nuestra convicción.

Madrid, Napalé

¿En qué ha cambiado o ha madurado Napalé en estos 44 años?

Cumplimos 44 años el 14 de agosto. Bueno, los primeros cambios tienen que ver con acercarnos, desde mediados de los años 90, a universos musicales de América, que nosotros no habíamos explorado. En especial la de raíz africana. No había prejuicios, sí un cierto temor por ciertas complejidades. Pero llegaron nuevos integrantes que llegaron a poner eso arriba en la mesa. En eso hemos avanzado muchísimo, manteniendo la identidad de Napalé.

Lo otro, ha sido aprender a vivir el tiempo que uno vive. Nosotros comenzamos en dictadura, nadie nos apoyaba mucho, había que sumarse a otros músicos que estaban haciendo y ayudarnos.

Ahora, una cosa de la madurez importante para nosotros, porque conversamos estos temas dentro del conjunto, es que las cosas hay que ir viéndolas día a día, Hay cosas de modas que nos gustan, otras para nada, pero hay un formato organizacional, institucional, en el ámbito de la cultura. Hay muchas cosas alternativas para poder recurrir, relacionarse y crecer ahí.

Castell de Cornella, Napalé

Festival Muda

Por ejemplo, nosotros vamos a participar ahora en septiembre en el Festival Muda. He estado con uno de los productores de Muda, de Artemedios, lo conozco en los 80s, cuando llevó al Napalé dos o tres veces a Valdivia. Eso es muy interesante, abre otra perspectiva, donde se pone en el centro la creación artística, no solo la música, sino también el teatro, la plástica. Además de algunas experiencias pedagógicas. Habrá actividades para niños. Pretendemos hacer un taller, tenemos experiencia muy interesante en ese sentido, en diversos medios sociales. Y no con la idea de ir con la solución a los problemas, sino más bien vivir y aprender de… Por otro lado, los que formamos Napalé somos todos profesores.

La música de ustedes no ha sido una música de consumo fácil. Hoy los músicos, los grupos, sacan canciones todos los meses. Hay un consumismo de música desechable ¿Qué pasa con Napalé y esta frecuencia tan distinta?

Mira, nosotros en plataformas hemos logrado posicionar dos o tres cosas que han tenido impacto. Empezamos tímidamente a meternos en el bolero, con tres boleros creados por integrantes. Con todo el respeto que esa música merece, porque tiene una historia que no se puede llegar y hacer cualquier cosa. En eso somos muy respetuosos.

Por ejemplo, con todos estos aires que vienen del mundo colombiano, de todas las variantes de la cumbia y sus ritmos, hay una canción que hicimos con el texto de Guillén, que debería haber sido un son. Pero finalmente, es una especie de cumbia, con más aire de porro colombiano. Esa es una canción que ha tenido impacto.

Hay otra canción que a mí siempre me ha sorprendido, en el momento en que estuvimos en varias radios, con proyectos vinculados a la SCD. Hicimos la canción Cuando se fue en Magdalena, con texto de Miguel Arteche. Eso tiene su cuento.

Nosotros tenemos la idea, como nos han dicho amigos como Eduardo Vergara, Dáuno Tótoro, de conciertos conceptuales, en donde nosotros llevamos una experiencia y que eso vaya quedando. Pero eso hay que grabando, filmarlo, documentarlo.

ConSonancias, Napalé

Pero claro, con lo otro no podemos competir. Si no, tendríamos que hacer una cosa un poco extraña para nosotros. Hay gente que tiene su oficio a hacerdor de canciones. Algunos que son muy buenos. Hay que recordar que Manuel Alejandro, que le componía a Serrat, Julio Iglesias, a Nino Bravo, era un tipo que tenía un oficio y una capacidad, y entendía que realmente con eso podía llegar un determinado público. Y todo hecho con una calidad notable, que todas esas orquestaciones notables.

Entonces, está la música urbana, cierto pop de cantautor, donde hay algunas cosas que son, para mí, interesante y otra que no me llama la atención.

Entonces nuestra competencia está en otro sentido, en estar. Esta es nuestra posición. Porque en algún momento nosotros caímos en una trampa: estar comparándonos y ahí vienen las envidias. En un momento de conversación dijimos esto no tiene sentido…

Lo que tiene sentido es seguir haciendo música, seguir pensando, si tenemos cosas que decir. Porque si no tenemos nada que decir, colgamos los botines y nos dedicamos a proyectos personales, de música, seguimos haciendo de clase, y no es problema.

Por ejemplo, me metí hace como tres meses a hacer textos. No había hecho nunca texto. Alguna vez hice sugerencias como decir agreguemos este verso, a ver cómo funciona con lo que ya existe.

Y en una canción que hice para el disco Frontera Sur, con el texto de Julius Fučík (Praga 1903-1943) Reportaje al pie del patíbulo, yo lo continué. Hice como una especie de predicado de lo que está, a partir del pequeño manifiesto que presenta el libro. Pero eso era todo.

Ahora tengo tres textos terminados. No sé si me gustan del todo. Les he puesto música. Voy a ver con estos muchachos más jóvenes y vamos a corregir. De la música estoy convencido. Hay algunas armonías más atrevidas, otras más experimentales.

Soy un admirador, muy horizontal, de Patricio Wang, por ejemplo. Él le dio una frescura a la música, cuando se desarrolló como compositor de los Quilapayún, entre otros. Pero, lo conozco desde el 74, sigue siendo el mismo en su esencia. Lo conozco desde los 21 años y hoy día sigue haciendo música.

Taki Ongoy, Napalé

¿Qué se viene ahora para Napalé?

Bueno, tenemos estos 44 años, camino a los 45. Hay varias actividades, se viene una gira. Fuimos invitado por una agrupación coral, conformada principalmente por ex presos políticos. Estuvieron en su última etapa en Tres y Cuatro Álamos y armaron un coro el año 75 y duró hasta el 76. Se reagruparon para los 40 años en el golpe, para seguir contando sus experiencias.

Nosotros, hace dos años y medio, estamos con ellas acompañándolas. Nos invitaron a un encuentro de democracia, derechos humanos y memoria. Se va a hacer en España, en septiembre, con presentaciones en Barcelona, Madrid y Valencia. Allá vamos a estar con otras agrupaciones corales que trabajan con temas de los derechos humanos.

Luego tenemos un disco prácticamente terminado en lo factual. Falta la parte de post producción, masterización que hicimos en el estudio Madreselva. Pretendemos tener el disco en plataformas en diciembre.

Estamos con la cantata de Taki Ongoy, de Víctor Heredia. Vamos a hacer una parte de eso, junto a una amiga, cantautora Georgina Hassan.
Napalé

45 años

El 2027 vamos a celebrar los 45 años. <strong>En nuestra primera grabación más del 50% de la música era de Luis Advis, lo queremos hacer en vinilo y conectarlo con un trabajo de Osiel Vega[/destacador], musicólogo, que trabaja en la Universidad de Playa Ancha.

Hizo una publicación con prácticamente toda la obra de Luis Advis. Incluía nuestras canciones, teníamos las partituras, que eran como un papiro. Se habían perdido unas partes, después las transcribimos. Él hizo el libro, pasando por la Cantata de Santa María, el Oratorio de Extremadura, música para teatro, están…

Entonces sería muy interesante vincular este lanzamiento del disco de vinilo con la el libro. Porque este próximo año se cumplen 40 desde ese primer disco en formato cassette.