Sociedad
Síndrome de Truman Show: cuando eres el protagonista de tu propio reality
Publicado por: Carolina Lillo Goffreri
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¬ŅHas pensado alguna vez en la posibilidad de que tu vida sea un enga√Īo? Tal como Truman Burbank descubre que el mundo en el que vive es en realidad un set de televisi√≥n y sus amigos y parientes son actores, hay los que est√°n convencidos de que los graban las 24 horas del d√≠a porque son las estrellas de un show‚Ķ un show que sucede s√≥lo en sus cabezas.

Truman:No s√© qu√© pensar Marlon. Tal vez me estoy volviendo loco, pero es como si todo el mundo girara en torno m√≠o de alg√ļn modo“.

Marlon:
Eso es un mont√≥n de mundo para un solo hombre Truman“.

 Truman Show ‚Äď Paramount Pictures

Truman Show ‚Äď Paramount Pictures

El protagonista de la pel√≠cula ‚ÄúThe Truman Show‚ÄĚ (1998) , interpretado por Jim Carrey, es un hombre que ha sido grabado durante sus 30 a√Īos de existencia sin saberlo, porque es el centro de un reality sobre su propia vida. De alg√ļn modo empieza a sospechar que todo es una farsa: ninguna creencia es cierta, ninguna relaci√≥n es verdadera y, en el fondo, est√° completamente s√≥lo en un mundo creado para divertir a los televidentes.

Pero aquello que le sucede a Truman, es lo que sienten las personas que sufren del delirio de ‚ÄúTruman Show‚ÄĚ, bautizado as√≠ por los doctores (y hermanos) Joel e Ian Gold debido a que varios de sus pacientes que cre√≠an ser grabados hac√≠an referencia a la pel√≠cula.

El film lleva el caso de los reality show al extremo, un g√©nero que tuvo sus inicios en 1991 con la serie holandesa Nummer 28 que fue el primer programa que junt√≥ a extra√Īos para grabar sus interacciones. El boom se produjo a fines de los ‚Äė90s gracias al √©xito de Survivor (reality de pruebas f√≠sicas), Idols (competencia de talentos musicales) y el Gran Hermano (convivencia en una casa).

Protagonistas de la fama | Canal 13

Protagonistas de la fama | Canal 13

La primera persona en sufrir el s√≠ndrome de ‚ÄúTruman Show‚ÄĚ fue registrada en Estados Unidos en el a√Īo 2003, donde fue atendida por el siquiatra Joel Gold en el hospital Bellevue. Este paciente se quejaba de que sus familiares eran actores de un programa de tv sin gui√≥n. Es m√°s: estaba convencido de que ten√≠a c√°maras de video implantadas en sus ojos y decidi√≥ viajar a Nueva York para pedir asilo en las Naciones Unidas. Cuento corto: fue trasladado al hospital siqui√°trico donde conoci√≥ a Gold.

Más allá de lo anecdótico que pueda parecer, este trastorno es bastante serio. En Australia, Anthony Waterlow (45) asesinó a su padre y a su hermana porque estaba convencido de que televisaban su vida, para cuyo objetivo sus parientes supuestamente tenían cámaras escondidas en la casa.

Y en el a√Īo 2006, William Johns III un siquiatra estadounidense -aunque parezca ir√≥nico- viaj√≥ desde Florida a Nueva York afirmando que deb√≠a escapar del ‚ÄúTruman Show‚ÄĚ y una vez en la Gran Manzana, atac√≥ a un ni√Īo de dos a√Īos que jugaba con una bicicleta y estrangul√≥ a su madre (sin matarla).

En una entrevista con el sitio brit√°nico The Telegraph, el doctor Joel Gold cont√≥ que hab√≠a sido contactado por el padre de una ni√Īa que pensaba que el suicidio era la √ļnica v√≠a de escape del show televisivo en el cual estaba atrapada.

¡Luz, cámara y acción!

Sin embargo, el delirio de ‚ÄúTruman Show‚ÄĚ no es una enfermedad nueva. Joel Gold, consultado por el sitio de medicina WebMD, explic√≥ que es una variante del delirio de persecuci√≥n y de grandeza. ‚ÄúEs importante definir que el delirio de Truman Show es un s√≠ntoma de psicosis‚ÄĚ, aclar√≥ Gold.

La forma que adquieran los delirios de persecución y grandeza dependen de la época, condiciones y lugar donde se viva, pues la mente toma las ideas que existen en el contexto de la persona para distorsionarlas. De este modo, durante la Guerra Fría un individuo psicótico podría haber pensado que la KGB o la CIA lo andaba siguiendo, en los tiempos de la radio alguno habría dicho que le controlaban el cerebro a través de ondas de radio y para otros el problema puede tomar la forma de un alien que trata de abducirlos.

 Jason Rogers (CC) Flickr

Jason Rogers (CC) Flickr

Hoy en d√≠a con un n√ļmero mayor de c√°maras de seguridad en los espacios p√ļblicos, la popularidad de Internet y las redes sociales, los drones, los dispositivos m√≥viles, etc. la idea de participar en un reality show sin desearlo es una historia que se vuelve f√°cil de incorporar en el delirio. Jill P. Weber, sic√≥logo cl√≠nico en el estado de Virginia, Estados Unidos, consultado por WebMD afirm√≥ que esto no quiere decir que la televisi√≥n o los reality tengan la culpa, ya que es muy probable que esas personas se hayan vuelto sic√≥ticas de todas maneras: con o sin esas influencias.

Las historias creadas por los sujetos que sufren este trastorno mental son de los m√°s diversas, como el hombre que viaj√≥ a Nueva York para comprobar si las Torres Gemelas a√ļn estaban en pie, ya que pensaba que el ataque del 9/11 no era m√°s que ficci√≥n del show de tv en el que participaba. Sin embargo, estos relatos tienen algo en com√ļn: los protagonistas no quieren ser el centro de un reality, no desean ser grabados y no pueden escapar de ese destino que no escogieron.

 TheMachineStops (CC)

TheMachineStops (CC)

Nick Lotz, un estudiante de la Universidad de Ohio en el a√Īo 2007, cre√≠a que la gente estaba subiendo videos suyos en Internet y se convenci√≥ de que era parte de un reality show donde √©l era el protagonista y adem√°s tendr√≠a un premio de 100 millones de d√≥lares si llegaba a la gran final. Seg√ļn el sitio de la revista New Yorker, en unos de sus apuntes de clases Lotz escribi√≥: ‚ÄúNo hay monto lo suficientemente grande para hacerme seguir en esto‚ÄĚ. De ese modo, un d√≠a decidi√≥ viajar a Nueva York para ir al Rockefeller Center a hablar con los productores de Saturday Night Live , de la cadena NBC, para pedirles que lo contrataran ya que pensaba que era la √ļnica forma que ten√≠a de salirse del reality.

Un trastorno angustiante, que hace pensar a quien lo sufre que sus seres queridos se han coludido en su contra para hacer p√ļblico cada detalle privado y donde c√°maras siguen los movimientos del protagonista sin su autorizaci√≥n. Una enfermedad que no es nueva, pero cuya versi√≥n m√°s moderna toma forma gracias a la tecnolog√≠a y la exposici√≥n medi√°tica.

¡Sonríe! Te estamos grabando.

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