No requieres un gran presupuesto para mantenerte fresco este verano. Con algunos consejos caseros seguidos por décadas (e incluso respaldados por la ciencia) podrás lidiar con el calor que aún tenemos por delante.

Este fin de semana, gran parte de Chile está viviendo una ola de calor que podría traernos temperaturas sobre 37 grados. ¡Y el verano está recién comenzando!

¿Cómo sobrevivimos a las altas temperaturas cuando no tenemos un aire acondicionado que nos rescate? Sitios como NPR, RealSimple y MentalFloss han reunido algunos de los mejores trucos y consejos de la gente que ha lidiado con el calor por años. Algunos tan simples que te harán preguntarte… ¿cómo no se me ocurrió antes?

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1. Dormir en una sábana mojada

“Para lograr dormir en el calor del verano de Saint Louis, Missouri, me ponía una sábana alrededor, me metía en la ducha (sí, con la sábana encima) y luego salía para tirarme en la cama con un ventilador soplando hacía mí. Me sentía fresca y lograba dormir bien. Por la mañana, tanto la sábana como el colchón estaban secos” (Sally Kuhlenschmidt)

Se dice que este método era usado en el antiguo Egipto para dormir en las noches de calor. También puedes probarlo con una toalla grande a la que des una vuelta en la lavadora para que salga centrifugada pero no seca. Si te preocupa el colchón, puedes poner una toalla seca encima.

Una versión para el día de este truco, es usar una toalla mojada como “bufanda” alrededor de tu cuello.

Mujer con toalla mojada alrededor
Dreamisme.com

2. Refrescarte con colonia

“Me tocó vivir en Valencia, España, donde el calor es insoportable. Como no tenía aire acondicionado, usaba colonia de bebé para refrescarme. Me la dejaba caer por el cuello y los hombros y, como está hecha compuesta de alcohol, se evaporaba de inmediato, refrescándome. La mantenía en el refrigerador para que estuviera extra fría” (Lily Adamson)

3. Dormir con botellas de agua congelada

“Crecí sin aire acondicionado en Tennessee y lo que hacía era congelar botellas de agua e irme a dormir con algunas de ellas en la cama. Me solía despertar algunas horas después y sólo debía cambiarlas por otras que ya tenía en el congelador” (Lauren Van Nostrand)

4. Poner un vaso o bowl con hielo bajo el ventilador

Suena tan simple que uno piensa en cómo no se me ocurrió antes. Si vives en un ambiente caluroso pero que no es húmedo -como suele ser el valle central de Chile- pon un recipiente con hielos bajo o frente a tu ventilador. A medida que estos se evaporen, el aire se hará más fresco.

Hielo bajo un ventilador
Assimquefaz.com

5. (Si puedes) quédate descalzo

Si vas a estar en casa -o incluso si te lo permiten en la oficina- quítate los zapatos y calcetines. “A medida que el sudor de tus pies se evapora, esto refresca la piel y la sangre de tus pies. Luego, los vasos sanguíneos se llevan esa sangre a otras partes del cuerpo y aumentan tu sensación de frescura”, indicó a RealSimple el doctor Donald Bohay, miembro de la American Orthopedic Foot & Ankle Society.

6. Come algo de picante

¿No es curioso que las culturas de Centroamérica, India, África, el sur de Asia y el Caribe tengan una predilección por las comidas picantes? No es coincidencia. Lo que hace picar al ají y otras especias es un compuesto llamado capsaicina, el que también te hará sudar más y por ende, enfriarte.

Y aunque tomar un buen vaso de agua con hielo parezca más indicado, es contraintuitivo. El líquido frío te enfría demasiado rápido y tu cuerpo decide aumentar la temperatura para compensar, haciéndote sentir más acalorado. Por el contrario, la comida picante aumenta tu temperatura interna, tu circulación sanguínea y comienzas a sudar, lo que al evaporarse te refresca.

De hecho un amigo nicaragüense decía que nada refrescaba como tomarse un buen café caliente. Y él sí que sabía de calor.

7. Ir al cine (y no por un truco mental)

“Cuando viví en Puerto Rico no teníamos aire acondicionado. La forma más efectiva (y agradable) de lidiar con las horas de mayor calor era ir al cine. Los cines de Puerto Rico son conocidos por realmente sacarle partido al aire acondicionado. Algunas veces están tan fríos que la gente lleva frazadas o chaquetas” (Jennifer Gandasegui)

8. Comer un dieta fría

“Crecí en Minnesota en los 60, cuando el aire acondicionado aún no era algo normal en las casas. Mi madre sólo cocinaba lo que se necesitaría durante el día en las primeras horas de la mañana. Algunas veces ella nos hacía ensalada de pasta fría para la cena. También tenía una receta para hacer galletas que no requerían hornearse y que sólo disfrutábamos en los días más calurosos del verano. También nos daban limonada y té helado” (Jeanne Pumper)

Olvídate del horno y quédate sólo con los quemadores, o mejor aún, con el microondas o un freidor de aire. “Cocina algunos vegetales extras cuando prepares la cena. Al día siguiente mézclalos con algo de queso feta y con aceite de olvida para un excelente snack frío”, recomienda la chef Deborah Madison.

Las frutas también son una buena idea, ya que contienen gran cantidad de agua.

Ensalada de pasta fría
JoesHealthyMeals.com

9. Crea tu propia brisa marina (sin necesidad de mar)

“En el desierto tenemos un truco para lidiar con el calor cuando el aire fuera es más seco y fresco que el aire dentro de la casa. Cuelga una sábana húmeda frente a una ventana abierta, de esa forma la brisa que entre se enfriará junto al agua evaporada. Así lo hacemos acá en el Valle de la Muerte”, señala Dale Housley, un guardaparque del Death Valley National Park en California.

Sábana húmeda frente a la ventana
RealSimple

10. Recuéstate sobre una baldosa fría

“Algo que aprendí al vivir en Singapur sin aire acondicionado, era a recostarme sobre las baldosas frías del piso durante un rato. Pon una almohada bajo tu cabeza, pon algo bueno en la tele y disfruta el momento” (Kathryn Lee).

Claro, ponerte en posición fetal y llorar es opcional…

IMPORTANTE

Independiente del método que elijas o incluso si tienes la suerte de un aire acondicionado, recuerda mantenerte hidratado bebiendo mucha agua. La Cruz Roja aconseja que durante una ola de calor, se beban casi 3 litros de agua por día.

Pon atención al momento de orinar. Si tu orina es de color amarillo claro es señal de que te estás hidratando adecuadamente. Sin embargo si se torna oscura o del color del jugo de manzana, es imprescindible que aumentes tu consumo de líquidos.