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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un influencer venezolano, Luis Miguel Castillo, generó polémica al revelar que rechazó a una mujer por pedir una hamburguesa triple en su primera cita hace cuatro años. La historia desató un debate sobre dinero, roles de género y etiqueta en las citas. Castillo consideró la elección de comida como una señal de interés económico, mientras la mujer, identificada como Kerstin Guenther, explicó que era una elección normal para ella. La controversia dividió opiniones en redes, cuestionando si es descortés pedir platos costosos en una cita y si es justo juzgar a alguien por ello.

Una primera cita que tuvo lugar hace cuatro años se convirtió inesperadamente en uno de los temas más comentados de redes sociales esta semana. Todo comenzó cuando un creador de contenido contó que descartó volver a salir con una mujer porque, entre otras cosas, pidió una hamburguesa triple en el restaurante que visitaron.

La historia generó un intenso debate sobre dinero, roles de género y las reglas no escritas de las primeras citas. Mientras algunos usuarios defendían que una persona debe ser prudente cuando sabe que otro va a pagar la cuenta, miles cuestionaron que una mujer fuera calificada de “interesada” solo por escoger un plato del menú.

El protagonista de la polémica es Luis Miguel Castillo, un influencer venezolano conocido en TikTok como @castillaneando. En un video que se viralizó durante los últimos días, recordó una salida que habría ocurrido aproximadamente cuatro años atrás, cuando él tenía 37 años y la mujer, 27.

Según su relato, ambos se conocieron, hicieron “clic” e intercambiaron sus números telefónicos. Luego, él la invitó a cenar.

Una hamburguesa triple como “señal de alerta”

Castillo contó que primero la llevó a las llamadas “calles del hambre”, sector popular de Venezuela donde se concentran numerosos puestos de comida rápida. Sin embargo, su acompañante habría rechazado quedarse allí.

“¿Estás loco si crees que yo voy a comer aquí?”, aseguró el influencer que le respondió la mujer. Tras ello, le pidió que escogiera otro lugar.

Ese otro lugar, un restaurante de hamburguesas, fue donde ocurrió el episodio que, según Castillo, modificó por completo su impresión sobre ella.

“Mientras yo estaba viendo la carta, ella primeramente decide pedir una hamburguesa triple. Yo todavía no había elegido y aquello me generó muchísimo ruido”, relató.

“A mí me pareció muy atrevido que, para ser la primera salida, ella tuviera el valor de pedir una hamburguesa triple”, agregó.

El creador también aseguró que su acompañante pasó parte importante de la cena mirando el teléfono celular, algo que interpretó como falta de interés. Al terminar la cita, decidió no volver a verla.

“Yo creo que tú estás buscando un sugar daddy y en mí no lo vas a conseguir”, recordó que le dijo.

Pero la frase que provocó mayor rechazo fue su conclusión sobre lo ocurrido: “Eso marcó un antes y un después en mi manera de ver a las mujeres, porque hay que entender que existen mujeres sanas y mujeres bandidas”.

Su testimonio acumuló millones de reproducciones y generó una avalancha de reacciones. Muchos usuarios lo calificaron de “tacaño”, mientras otros consideraron razonable que evaluara la conducta de su acompañante y decidiera que no eran compatibles.

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“¿Qué querías que pidiera, un vaso de agua?”

La controversia dio un nuevo giro cuando una mujer identificada como Kerstin Guenther afirmó ser la protagonista de la historia y publicó su propia versión.

De acuerdo con su testimonio, ella no conocía desde antes a Castillo, pues la cita había sido organizada por su madre. También negó haber rechazado el primer lugar por considerarlo demasiado barato: dijo que simplemente había mucha gente, ruido y un ambiente en el que no se sentía cómoda.

Incluso, sostuvo que se ofreció a tomar un taxi y volver a su casa si él prefería quedarse allí. Sin embargo, Castillo le habría pedido escoger otro restaurante.

“Cuando nos entregaron el menú, yo pedí una hamburguesa triple y él una sencilla. Para mí eso era completamente normal”, relató. La mujer añadió que notó un gesto extraño en su acompañante, pero en ese momento no entendió qué podía tener relación con su elección.

Guenther también rechazó que utilizara el teléfono desde el inicio de la cita. Según explicó, intentó conversar, pero terminó revisando su celular cuando notó que no existía conexión entre ambos y que el ambiente se había vuelto incómodo.

“¿Para qué me invitaste a cenar? ¿Qué querías que pidiera, un vaso de agua?”, cuestionó en su respuesta.

Luego negó que la elección de la hamburguesa triple demostrara algún interés económico: “Una mujer interesada te pide una casa, un carro (auto) o dinero; no una hamburguesa que perfectamente puedo comprarme yo sola”.

El debate que dividió a las redes

Más allá de las dudas sobre si Kerstin era realmente la mujer que participó de la cita o incluso si es que realmente ocurrió, la historia se transformó en una discusión mucho más amplia: ¿es descortés o desubicado pedir cualquier plato del menú cuando te invitan a comer? ¿Alguien es “interesado” por pedir un plato “más caro” del menú?

Algunos usuarios dijeron que existe un “código de cortesía” implícito en las citas, en el que, si otra persona invita, se debería evitar pedir el plato más grande o caro. Otros plantearon que Castillo tenía derecho a considerar que ambos no eran compatibles, aunque cuestionaron que expusiera públicamente a la mujer y la calificara como una “bandida”.

La mayoría de las críticas se centraron en la contradicción entre invitar a alguien a comer —y decirle que escoja el restaurante— para después juzgar su elección y vincularla con una supuesta búsqueda de beneficio económico.

“¿Cómo es esto que sale un hombre a decir que una mujer es una ‘bandida’ y lo que anda buscando es un ‘sugar daddy’ porque en la primera cita pidió una hamburguesa triple?”, cuestionó la influencer colombiana Karen Sevillano.

“Si vos como hombre ves que no tenés plata, no invites a salir a nadie, y menos si vas a estar clasificando a la mujer por lo que pida”, añadió.

Incluso psicólogas entraron al debate. “Un hombre canceló una cita porque ella pidió una hamburguesa triple. No porque no hubiera conexión. No porque no le gustara. Porque ella pidió ‘demasiado’. Como psicóloga te digo: ese hombre no tiene un problema con la hamburguesa. Tiene un problema con una mujer que sabe lo que quiere”, indicó Claudia Dominguez, creadora de contenidos y terapeuta.

Según la profesional, probablemente ese hombre creció pensando que dar mucho es peligroso y tiene miedo a “ser usado”, mencionando también una “necesidad de control”.

La discusión continuó durante varios días y dio origen a miles de comentarios, videos de respuesta y memes. Así, una cita ocurrida supuestamente hace cuatro años terminó convirtiendo a la “hamburguesa triple” en uno de los temas más comentados de la semana en redes sociales.