Sociedad
¬ŅPor qu√© mujeres y hombres reaccionamos distinto a los medicamentos?
Publicado por: Daniela Wilhelm
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Por d√©cadas las distintas respuestas a medicamentos seg√ļn el sexo de los pacientes no llamaba la atenci√≥n de investigadores, ni de profesionales de la salud. Prueba de ello, es que hasta hace poco, los estudios sobre efectividad y acci√≥n de medicinas, enfermedades y datos fisiol√≥gicos, se realizaban s√≥lo en hombres.

Fue recién finalizada la década de los noventa, cuando se permitió la inclusión de la mujer como objeto de estudio. Demostrando que cuando se trata de fármacos, si existe diferencias de género.

Por otra parte, la auto-medicación es un hábito fuertemente arraigado a nivel mundial, donde Chile no es la excepción. Ya en 2004, un informe del Ministerio de Salud (Minsal), indicaba que esta práctica representaba el 50% del consumo total de medicamentos en nuestro país, y que el 74% de los encuestados de una muestra, habían adquirido fármacos que exigen receta médica sin poseerla.

Cifras alarmantes si se considera el riesgo al que los pacientes se exponen al no conocer las contraindicaciones, ni los efectos secundarios de las medicinas que adquieren. Compras que son primordialmente influenciadas por la presión de la publicidad, la repetición de antiguas recetas, el consultar con el dependiente de la farmacia, o una decisión tomada por recomendación de terceros.

De este modo, la automedicaci√≥n es un h√°bito tan integrado en nuestras vidas, que com√ļnmente podemos visualizarnos compartiendo pastillas para el dolor de cabeza o gripe en el trabajo, en casa con nuestra pareja, familiares y amigos; o hablando con otros de cu√°n bien nos hizo cierto medicamento. As√≠, de manera irresponsable, entregamos nuestra experiencia personal como un tip que de manera casi segura funcionar√° a otros, sin medir las consecuencias.

Al respecto, conversamos con P√≠a-Paz Ruiz Siebald, m√©dico de la Universidad Cat√≥lica del Maule, quien recalc√≥ la importancia de consultar con un profesional de la salud cuando nos sentimos enfermos, a√Īadiendo que com√ļnmente se cometen errores al comprar, o recomendar un medicamento, cuando no se tiene los conocimientos suficientes sobre su real uso, beneficio, y efectos adversos.

Por lo mismo, explica, no todos los medicamentos son de venta libre. El m√©dico elige los f√°rmacos considerando los costos y beneficios del tratamiento, efectos colaterales, el estado actual del paciente, y sus enfermedades de base. Hay que considerar tambi√©n, que no todos los remedios pueden ser administrados a ni√Īos y adultos mayores.

En este sentido, debemos entender que las dosis son distintas, y que además hay una diferenciación de género. Tenemos que ser responsables con nuestra propia salud y la de nuestra familia, sentencia la profesional.

Organic Lifestyle Magazine
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En BioBioChile, te hablaremos de los medicamentos que funcionan distinto en mujeres y en hombres, y de los peligros asociados a compartirlos y consumirlos sin supervisión, ni consejo médico.

Las diferencias

www.storychick.com
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Mujeres y hombres somos distintos en muchos aspectos. En el plano médico, razones genéticas, hormonales, físicas e incluso sociales, son factores que pueden impactar en cuán bien funcionan los medicamentos o como reacciona nuestro cuerpo ante una determinada enfermedad.

A modo de ejemplo, podemos mencionar como el organismo de una mujer y de un hombre reaccionan distinto ante la ingesta de alcohol. Las mujeres metabolizan el alcohol de manera diferente, ya que el h√≠gado genera menos cantidad de un grupo de siete enzimas que se denomina “alcohol deshidrogenasa”, responsable de la descomposici√≥n del alcohol. Debido a esta condici√≥n, la mujer metaboliza el alcohol m√°s lentamente, intoxic√°ndose m√°s r√°pido que un hombre.

Asimismo, el género puede jugar un rol importante cuando se trata de la potencia, la eficacia, y los efectos secundarios de un extenso abanico de medicamentos.

Por lo mismo, algunos postulan que los tratamientos diferenciales son necesarios y deber√≠a existir medicina de g√©nero. Una defensora ac√©rrima de esto √ļltimo es la connotada doctora Paula Johnson de la Universidad de Harvard, quien ha dedicado su carrera al mejoramiento de la salud y vida de las mujeres. Ella pone en relieve que el g√©nero es un componente cr√≠tico, y ha destacado la importancia de comprender las diferencias de g√©nero en enfermedades, s√≠ntomas y resultados.

En el contexto de una entrevista entregada al medio colombiano El Tiempo, ad portas de su participaci√≥n en el foro “Women Working for the World” 2014, la profesional explic√≥ la diferencia de los efectos de los medicamentos seg√ļn el g√©nero de los pacientes.

Para ello mencion√≥ el caso de la aspirina. Explic√≥ que un estudio, aplicado s√≥lo a hombres, evidenci√≥ que tomar el f√°rmaco preven√≠a infartos card√≠acos. Pero cuando el estudio se volc√≥ a las mujeres, se descubri√≥ que en ellas no ayudaba a prevenir infartos al miocardio, sino que ataques cerebrales, pero √ļnicamente en mujeres mayores de 65 a√Īos de edad. Lo que representa otro ejemplo de que el medicamento no es distinto, tampoco la dosis. Pero, la forma en que se usa y los resultados s√≠ lo son.

Medicina de G√©nero, ¬ŅPor qu√©?

Al comienzo del art√≠culo mencion√°bamos que por muchos a√Īos, la mujer fue pr√°cticamente invisible para la ciencia. Afortunadamente, el panorama hoy es otro, y tanto la salud de mujeres como de hombres, importa.

No es una cosa de mera equidad, se√Īalan en el medio La vanguardia, manifestando que “tomar en consideraci√≥n si el paciente es hombre o mujer significa mejorar los diagn√≥sticos y tratamientos y, en consecuencia, la salud y bienestar de la poblaci√≥n, en especial de la femenina”.

A menudo bromeamos socialmente con que los hombres reaccionan muy distinto a las mujeres cuando se enfrentan a un cuadro gripal, o a una jaqueca. Pero fuera de bromas, y de la intención de poner a la mujer en una posición de superioridad, es una realidad.

No reaccionamos igual a enfermedades, no presentamos los mismos síntomas, ni nuestro organismo responde de igual manera a un tratamiento. Nos guste o no, nuestro género nos predispone ante distintos padecimientos médicos y a algunos fármacos.

Así, ellas están más expuestas que ellos a sufrir enfermedades como la Osteoporosis, alteraciones tiroídeas, anemia, enfermedades relacionadas con problemas quí­micos y ambientales, el sida, enfermedades autoinmunes, y fibromialgia.

Mujeres, hombres y medicamentos

Analgésicos

Definitivamente son los medicamentos con los que más nos relacionamos. Tienen propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antipiréticas, y tienen diferentes efectos secundarios en mujeres y hombres. Prueba de ello es un estudio realizado en 2002, citado por el sitio especializado en salud, Everyday Health, en el que se descubrió que las mujeres que consumían paracetamol, conocido también como acetaminofen, y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, tenían más probabilidades de tener presión arterial alta que aquellos que no tomaban los fármacos.

Específicamente, las mujeres que tomaban ibuprofeno, aspirina y naproxeno nabumetona por más de 22 días al mes tenían un 86% más riesgo de tener hipertensión, mientras que las que tomaban paracetamol, tenían dos veces más probabilidades de tener hipertensión.

Hipnóticos

Los f√°rmacos somn√≠feros e hipn√≥ticos son drogas psicotr√≥picas psicoactivas que inducen somnolencia y sue√Īo. Estos auxiliares de sue√Īo se constituyen adem√°s como medicamentos en los que se observan diferencias relacionadas con el g√©nero.

Esto debido a que se excretan más lentamente del sistema femenino que del masculino. Es decir, el organismo de la mujer retiene más cantidad de estos fármacos en el hígado, lo que hace que pueda afectarle en mayor medida a lo largo del día.

Seg√ļn consigna Everyday Health, estudios determinaron que las mujeres reportaron tener m√°s problemas que los hombres que conduc√≠an al d√≠a siguiente de tomar el medicamento. Por este motivo, La Administraci√≥n de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos(FDA), desde el a√Īo 2013 recomienda que las dosis de las mujeres sean equivalentes a la mitad de la que consumen los hombres.

Antidepresivos

En relaci√≥n a los antidepresivos y seg√ļn se√Īala Scientific American, existen numerosos estudios que se√Īalan que las mujeres responden mejor que los hombres a los antidepresivos ISRS (inhibidores selectivos de recaptura de serotonina), mientras que los hombres tendr√≠an mayor √©xito con los tric√≠clicos.

El hecho de que determinados antidepresivos surtan mejores efectos sobre las mujeres se debe a que su sangre tiene menor capacidad de fijaci√≥n, por lo que sus hemoprote√≠nas absorben menos sustancias extra√Īas. De este modo, los del tipo tric√≠clico, en combinaci√≥n con otros f√°rmacos podr√≠an desbordarse hacia el torrente sangu√≠neo, generando efectos secundarios m√°s intensos, sentencia el sitio.

Sumado a lo anterior, el estómago femenino es menos ácido que el masculino, facilitando la absorción de los fármacos, acentuando así su toxicidad. Por otra parte, como la grasa corporal femenina es mayor que la masculina, ayudaría a retener los antidepresivos por más tiempo en el organismo, prolongando su efecto.

Ansiolíticos

Al igual que en el caso de los antidepresivos, debido a la menor acidez del estómago femenino, los ansiolíticos pueden generar efectos más rápidos e intensos, aumentando los niveles de toxicidad de las dosis.

Otra diferencia tiene que ver con la filtraci√≥n renal, donde el ri√Ī√≥n masculino act√ļa de manera m√°s r√°pida que el femenino. En consecuencia, deben dejar m√°s tiempo entre dosis, especialmente si consumen benzodiacepinas, de los ansiol√≠ticos m√°s comunes.

Por su parte, la grasa corporal femenina, facilita la retención de ansiolíticos por más tiempo, provocando efectos secundarios y toxicidad a menores dosis.

Medicamentos para la diabetes

Un estudio publicado en la edición de diciembre de 2013 de la revista American Journal of Physiology РHeart and Circulatory PhysiologyUniversidad de Washington, consistió en estudiar la reacción cardíaca de tres grupos de pacientes, hombres y mujeres, sometidos al consumo de metformina.

Un primer grupo consumió solo metformina, mientras que el segundo ingirió metformina con rosiglitazona (Avandia) y el tercero metformina con Lovaza, un tipo de aceite de pescado.

La función de la metformina es reducir la producción de glucemia, en el hígado y mejorar la sensibilidad a la insulina. La rosiglitazona también mejora la sensibilidad a la insulina y elimina los ácidos grasos libres de la sangre. Mientras que la Lovaza reduce los niveles sanguíneos de los triglicéridos.

Los resultados fueron concluyentes, porque aunque la metformina tuvo efectos card√≠acos positivos en las mujeres, en el caso de los hombres, gener√≥ que el metabolismo masculino quemara menos az√ļcar y m√°s grasas. Poniendo en relieve lo efectos nocivos que pueden resultar la quema cr√≥nica de grasa en el coraz√≥n, pudiendo conducir incluso a una deficiencia card√≠aca.

En el primer grupo la metformina sola, en los hombres empeor√≥ la condici√≥n cardiovascular, exacerbando la apariencia y caracter√≠sticas de un “coraz√≥n diab√©tico”. Pero en las mujeres, la metformina tuvo el efecto deseado, reduciendo el metabolismo graso y aumentando la absorci√≥n de la glucosa en el coraz√≥n.

En relación a los grupos que tomaron metformina combinada con rosiglitazona o Lovaza, pareció reducir parte de los efectos cardíacos negativos de la metformina sola en los hombres.

Mientras que consumir rosiglitazona, además de metformina, mejoró más el metabolismo cardíaco de las mujeres, en comparación con tomar metformina sola.

Por otro lado, la adición de Lovaza a la metformina no tuvo un efecto potente en una dirección u otra para las mujeres ni para los hombres, concluyeron los investigadores.

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