Sociedad
Domingo 29 abril de 2018 | Publicado a las 12:35
Licencia para espiar: el museo interactivo que te dice qué tipo de espía eres
Publicado por: Nicol√°s Sep√ļlveda
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Esquiva láseres. Descifra códigos. Miente y atrapa mentirosos. Con estas palabras, Spyscape invita a todos a poner a prueba a nuestro espía interior.

Y eso es precisamente lo que recibe a los visitantes de este museo interactivo basado en el mundo del espionaje, el primero de Nueva York. Siete galerías principales, cada una enfocada en un tema sobre el misterioso mundo de los espías, su historia y su aplicación en el presente. Y juegos, muchos juegos de espías en 5.500 metros cuadrados.

Una habitación con láseres verdes que no hay que tocar. Un detector de mentiras. Códigos y acertijos. Tests de personalidad y de inteligencia. Todo para que al final del recorrido, cuando llega el momento de presentar nuestro reporte de la operación, Skyscape nos diga qué tipo de espía somos.

Museo Spyscape | www.spyscape.com
Museo Spyscape | www.spyscape.com

‚ÄúCreo que muchas personas vendr√°n pensando en el espionaje por lo que han visto en la televisi√≥n o le√≠do en libros. El espionaje es algo que siempre nos ha fascinado. Pero Skyscape est√° aqu√≠ para mostrarles c√≥mo es el mundo de los esp√≠as en realidad‚ÄĚ, explica Shelby Prichard, jefa de personal del museo.

En algo tiene razón Prichard: el mundo de los espías nos resulta fascinante y tentador. Tal vez sea por todo el glamour, los martinis agitados (y no revueltos, por favor), los vehículos de colección, o los gadgets que van desde lápices que disimulan poderosos explosivos hasta zapatos que funcionan como teléfonos (sí, el zapatófono).

Ya sea en clave de acci√≥n o de comedia, los esp√≠as son parte de la cultura pop, particularmente gracias al cine. Pero la realidad es ligeramente diferente. ‚ÄúMucha gente va a descubrir que el espionaje involucra un poco m√°s de pol√≠tica y paciencia de lo que se ve en el cine‚ÄĚ, promete Prichard.

Misión imposible

La misión comienza frente a una pantalla a la que hay que acercar la pulsera negra, que es el ticket de entrada. Una voz robótica saluda por su nombre al nuevo recluta y comienza una serie de preguntas con las que se determinarán sus rasgos de personalidad y su nivel de inteligencia.

As√≠ comienza la aventura por los pasillos oscuros y laber√≠nticos, ambientados con pantallas y c√°maras en un giro no apto para paranoicos, mientras la m√ļsica que va variando de la acci√≥n al misterio completa una experiencia cercana a lo cinematogr√°fico.

Cada una de las siete galerías abarca un tema como Criptografía, Hackers u Operaciones especiales. En ellas se pueden ver colecciones de objetos relacionados al tópico en cuestión, explicaciones e historias de la vida real.

Nada de Bonds, James Bonds, ni Ethan Hunts. En Criptología se muestra la historia de Alan Turing y Joan Clarke, quienes durante la Segunda Guerra Mundial descifraron el hasta entonces inquebrantable código de la máquina alemana Enigma, aparato que por cierto también se encuentra en la exhibición.

Además de la original, hay una réplica, que los asistentes pueden manipular para generar sus propios códigos, así como una de la máquina de Turing, la misma que conocimos en la cinta The Imitation Game.

M√°quina de Alan Turing en el museo | Thomas Urbain | AFP
M√°quina de Alan Turing en el museo | Thomas Urbain | AFP

En la sala llamada Hacking aguarda una pared repleta de las m√°scaras de Guy Fawkes, las que usan los miembros de Anonymous. Algunas de ellas est√°n autografiadas por reconocidos hackers, con sus pseud√≥nimos. La lecci√≥n a aprender en esta secci√≥n es, quiz√°s, la m√°s √ļtil y contempor√°nea de la muestra: c√≥mo defenderse de los ataques online.

Sala Hacking en Spyscape | www.spyscape.com
Sala Hacking en Spyscape | www.spyscape.com

Tambi√©n en cada sala hay un juego o desaf√≠o. En la galer√≠a llamada Enga√Īo (Deception), luego de conocer la historia de Robert Hanssen, un esp√≠a del FBI que vendi√≥ secretos a Rusia durante 22 a√Īos, viene el desaf√≠o: mentir sin ser detectado y detectar al mentiroso.

Sala Deception en Spyscape | www.spyscape.com
Sala Deception en Spyscape | www.spyscape.com

Dentro de una c√°mara, enfrentado s√≥lo a un monitor, la voz femenina robotizada hace preguntas y pide decir la verdad y mentir; de esta manera, se graban los gestos faciales para ambas situaciones. Luego, la prueba. Contestar las preguntas y enga√Īar a la m√°quina, o ser descubierto y fallar la misi√≥n.

Tecnoparanoia

La tecnolog√≠a es una pieza esencial en el dise√Īo de Spyscape. Sus 141 pantallas, 317 parlantes, 113 c√°maras en vivo y 32 proyectores est√°n muy en consonancia con lo que el mundo del espionaje es hoy, en medio de las pol√©micas por los problemas de privacidad y las redes sociales.

‚ÄúWikileaks revel√≥ que la CIA no puede penetrar WhatsApp. Todav√≠a. Cada servicio de inteligencia est√° dedicado a lograrlo‚ÄĚ. Este es el mensaje final al salir de la galer√≠a de Encriptaci√≥n.

Sala Encription en Spyscape | www.spyscape.com
Sala Encription en Spyscape | www.spyscape.com

El dise√Īo estuvo a cargo de David Adjaye, arquitecto brit√°nico-ghan√©s que adquiri√≥ experiencia en museos dise√Īando el National Museum of African American History & Culture. ‚ÄúYo pensaba que los esp√≠as eran cosa de los setenta, pero aqu√≠ estamos en este momento en que el espionaje est√° de vuelta‚ÄĚ, confiesa en el New York Times.

Uno de los conceptos que us√≥ Adjaye es el de ‚Äúciudad dentro de una ciudad‚ÄĚ, como el arquitecto denomina al piso principal. Una ciudad subterr√°nea, en todo caso: para llegar, hay que tomar un ascensor que ejecuta un lento descenso de tres minutos en el que se entrega el primer informe al nuevo recluta en la forma de un video proyectado en tres de las paredes del elevador. Las im√°genes fueron desarrolladas por Territory Studio, compa√Ī√≠a que trabaj√≥ en los efectos de Blade Runner 2049.

Antes de salir del ascensor, la voz rob√≥tica entrega una advertencia inicial: ‚ÄúLos tel√©fonos m√≥viles son los dispositivos de espionaje m√°s poderosos de todos‚ÄĚ.

La paranoia es sin duda un elemento incrustado en el escurridizo oficio del esp√≠a, y tal vez por lo mismo tambi√©n lo est√© en el origen de este proyecto. ¬ŅQu√© tanto conf√≠a Adjaye en que sus datos est√°n realmente protegidos? En una escala con un m√°ximo de 10, s√≥lo 3, confiesa.

Sala Surveillance en Spyscape | www.spyscape.com
Sala Surveillance en Spyscape | www.spyscape.com

Información clasificada

Y a prop√≥sito de paranoia, un dato importante: al terminar el recorrido, Spyscape sabr√° mucho sobre nosotros, probablemente m√°s que la mayor√≠a de nuestros compa√Īeros de trabajo.

Con esa informaci√≥n, basada en nuestras respuestas y en nuestro desempe√Īo en los desaf√≠os, determinar√° qu√© tipo de esp√≠a somos, desde un spymaster hasta un oficial de vigilancia, pasando por un cript√≥logo, un hacker, una analista de inteligencia o un especialista en contrainteligencia, hasta completar 10 categor√≠as.

No hay de qu√© preocuparse, en todo caso. ‚ÄúMantenemos la informaci√≥n en secreto y no, no somos un centro de reclutamiento secreto de la CIA‚ÄĚ, asegura Shelby Prichard, con una risa un tanto nerviosa.

Claro que eso es justamente lo que diría una espía.

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