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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Gertrude Baniszewski quedó marcada como una de las peores criminales en 1965 al cometer el "asesinato más horrible de la historia de Indiana". La mujer torturó hasta la muerte a Sylvia Likens, de 16 años, a quien tenía a cargo. Tras una serie de abusos y torturas, Sylvia fue encontrada con heridas graves. Gertrude fue condenada a 18 años de cárcel, al igual que algunos de sus cómplices, mientras que otros recibieron penas menores.

El 26 de octubre de 1965 el nombre de Gertrude Baniszewski quedó inscrito para siempre en los registros de los peores criminales que se tenga recuerdo, pues según la prensa de la época cometió el “asesinato más horrible de la historia de Indiana”.

La mujer en ese momento tenía 36 años y era madre de 7 hijos, sometió a torturas hasta provocar la muerte de la adolescente Sylvia Likens de 16, a quien sus padres habían dejado al cuidado de Gertrude mientras acudían a trabajar.

“Las cuidaré como si fueran mis hijas”, les habría dicho Gertrude a sus vecinos Lester y Betty Likens, quienes ejercían como artistas de circo y dejaron en junio de 1965 a la mujer cuidando a sus hijas de 15 (Jenny) y Sylvia (16) a cambio de 20 dólares y el pago de todos los gastos de las niñas.

Pero, el 26 de octubre la policía de Indiana recibió la alerta de que un accidente doméstico habría provocado la muerte de Sylvia, pero al llegar los oficiales y paramédicos se percataron que había algo más, consigna el libro ‘Torture Mom:A Chilling True Story of Confinement, Mutilation and Murder’, escrito por Ryan Green.

El cuerpo de la adolescente presentaba demasiadas heridas para un accidente, tenía moretones, cortes y heridas por todo el cuerpo. El olor tampoco correspondía a una muerte reciente, sino a las costras que tenía por todo el cuerpo y algunas de las cuales estaban tapadas con cenizas de cigarrillo.

“I’m a prostitute and proud of it” (“Soy una prostituta y orgullosa de serlo”), grabaron en la espalda de Sylvia con vidrio caliente, también marcaron un ‘3’ en su pecho, tras lo cual Gertrude gritó “Nunca te vas a casar puta”.

La policía de Indiana inmediatamente se percató que no se trataba de un accidente doméstico, sino de un asesinato capaz de mostrar lo peor de la sociedad. Jenny -hermana menor de la víctima- le tomó la mano a un oficial y le dijo que le contaría todo si la llevaba lejos.

Gertrude Baniszewski
Gertrude Baniszewski (Indystar.com)

Torturas

Gertrude tuvo una vida compleja, se casó a los 16 años con John Baniszewski, un hombre que durante todo el matrimonio la maltrato y de quien se separó años antes del crimen y con quien tuvo 6 hijos.

La mujer se casaría con Dennis Lee Wright, 12 años menor que Gertrude, con quien tuvo su último hijo, pero que también la dejaría. Ninguno de los hombres la ayudaría económicamente, por lo que Gertrude buscaría diferentes formas de generar dinero y mantener a su familia en el hogar que tenían en un suburbio de Indianápolis.

Una de esas formas era cuidar hijos de vecinos, por lo que ante los buenos comentarios, los Likens le confiaron sus hijas por algunos meses a cambio de 20 dólares a la semana.

Aunque los Likens enviaban dinero toda la semana, en una ocasión se atrasaron un día por un problema en el correo y esto generó la furia de Gertrude que lo usó de excusa para iniciar la tortura.

“¡Las cuidé toda la semana por nada, putitas!”, les lanzó la mujer a las hermanas Likens luego del atraso, consignó Infobae. Primero fueron golpes con una cuchara de palo, donde Sylvia le pidió que solo le pegara a ella y no a su hermana.

Los días continuaron con los golpes y maltratos de Gertrude a Sylvia, ataques a los que se fueron sumando los hijos de la mujer, con la excepción del más pequeño.

En octubre, Sylvia terminó encerrada en el sótano, donde era torturada y apenas le daban agua o sopa, mientras su hermana Jenny era obligada a ver los ataques.

Pero no solo los hijos se sumaron a la tortura, también un adolescente llamado Richard Hobbs, quien quedó despechado tras ser rechazado por Sylvia y Coy Hubbard, novio de Stephanie, hija mayor de Gertrude.

Las investigaciones indican que la mujer cobraba 5 centavos para que abusaran de Sylvia, y se cree que varios adolescentes del suburbio habrían pagado esa cifra.

Gertrude también violó a la joven con una botella la que se quebró al interior del cuerpo de la adolescente. En tanto, la joven estaba amarrada a una viga y sentada en un colchón sobre su propia orina. Le tiraban agua hervida cada vez que pedía ayuda.

El 26 de octubre, Sylvia escuchó cómo planeaba deshacerse de ella e intentó escapar, siendo sorprendida por Gertrude, quien la arrojó de unas escaleras, provocándole la muerte.

Hobbs tuvo la idea de llamar a la policía con la coartada de que Sylvia murió al caerse sola de las escaleras. La policía no creyó. Todos los involucrados fueron detenidos y condenados.

Sylvia Likens
Sylvia Likens

Juicio y condenas

Por el asesinato de Sylvia Likens fueron llevados a juicios Gertrude Baniszewski, sus hijas Stephanie y Paula, John Baniszewski jr, Rich Cobbs y Coy Hubbard.

Durante el juicio, se retiraron los cargos contra Stephanie tras convertirse en testigo de la Fiscalía contra su familia. Mientras John y Coy armaron su defensa en torno a ser menores de edad, Cobbs y Paula apuntaban a ser obligados por Gertrude. Por su parte, la defensa de la mujer apeló a problemas de salud mental y a ser obligada por los niños.

Gertrude afirmó que Sylvia era prostituta, que tenía encuentros con hombres casados y que había provocado muchos problemas en su casa, aunque sin dar ninguna prueba.

Su única testigo era su hija Marie de 11 años, que repitió exactamente las palabras de su madre, para luego desdecirse y confesar que había sido obligada a mentir.

Paula fue condenada por asesinato en segundo grado y a los tres años de prisión salió en libertad condicional, hasta 2012 llevó una vida normal como funcionaria de un colegio, cuando fue expuesta en Facebook y despedida de su trabajo.

John fue condenado por homicidio voluntario y cumplió una pena de 18 meses un reformatorio juvenil, tras salir trabajó en diferentes iglesias ayudando a jóvenes y cambió su nombre a John Blake. Años después dio algunas entrevistas, donde mostró remordimiento por el crimen y afirmó que debieron ser condenados a más años. Murió en 2005 por complicaciones con una diabetes.

Cuy Hobbard también cumplió 18 meses en centro juvenil y luego se convirtió en un delincuente común, siendo sospechoso de otros asesinatos. Nunca cambió su nombre y fue despedido de varios trabajos por el crimen. Murió en 2007 de un paro cardiaco.

Rich Hobbs murió en 1972 de un cáncer al pulmón, a casi 3 años de su salida de prisión.

Gertrude Baniszewski fue condenada a 18 años de cárcel, siendo considerada una reclusa ejemplar y en 1985 obtuvo la libertad condicional, se cambiaría el nombre de Nadine Van Fossan, se mudó con su hija Paula y murió en 1990 por cáncer al pulmón. El resto de sus hijos fueron dados en adopción a diferentes familias y cambiaron sus apellidos.

El caso ha sido retomado en varias series de televisión, con capítulos especiales en programas An american crime con Elliot Page y Catherine Keener, e inspiró a Jack Ketchum (1946‑2018) para escribir su libro The girl next door.

Extracto de un diario de Indianápolis