Fue en el último consejo de gabinete del 22 de mayo que el ministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, presentó formalmente el diseño de cómo se unificaron los dos ministerios. El objetivo principal de La Moneda, según quienes conocieron los cambios, sería alinear las políticas públicas, los contenidos y la estrategia comunicacional.
Si bien la fusión no fue una sorpresa, considerando que el tema se abordó en enero en la entonces Oficina del Presidente Electo (OPE), en el oficialismo no esperaban que la integración operativa ocurriera de forma tan veloz y sin esperar un proyecto de ley.
Desde el arribo de Alvarado, las dinámicas en la Segegob han cambiado radicalmente. Conocedores del proceso aseguran que el giro normativo ha transformado, sobre todo, la relación y la subordinación de este ministerio con el resto del gabinete.
Los nuevos lineamientos
Al día siguiente del cambio de gabinete, el 20 de mayo, se realizó la primera cita de coordinación sectorial. En la instancia participaron los asesores directos de Alvarado y los representantes de cada cartera, con el fin de detallar la nueva modalidad de trabajo.
La primera medida implicó un despliegue de reuniones bilaterales con todos los ministerios, concretando 12 citas durante la primera semana. Estos encuentros se repetirán de forma quincenal. Además, se instruyó que cada jueves las carteras deberán enviar sus prioridades y anuncios positivos para ser evaluados por el comité central.
El esquema de las vocerías de los lunes representa uno de los cambios más visibles. Cuando se comunicó el viraje a los equipos técnicos, se notificó el fin del modelo anterior. Ya no habrá vocerías fijas al inicio de la semana debido a la alta carga de comités institucionales en los que participa el jefe de gabinete.
A raíz de esto, se determinó que el subsecretario de Interior, Max Pavez, asumirá la conducción de los puntos de prensa institucionales cuando sea requerido por la contingencia. Pese a ello, el diseño original estipula que Alvarado aborde los temas estructurales una vez por semana, si es que es posible.
El factor Secom
Un cambio importante que se generó con el arribo de José Antonio Kast a La Moneda fue que la Secretaría de Comunicaciones (Secom) pasó a depender directamente de Cristian Valenzuela, estrecho asesor del mandatario. Bajo ese esquema, las vocerías de la exministra Mara Sedini eran visadas en conjunto.
Con la llegada de Alvarado al ministerio, el flujo de decisiones cambió y ahora todo se consulta con él. Pese al ajuste de poder, fuentes de palacio explican que la relación del ministro con Valenzuela y Costabal es óptima desde el periodo de la OPE, por lo que el triunvirato comunicacional opera con fluidez en el día a día.
El diseño legal
Si bien el ingreso de un proyecto de ley para fusionar institucionalmente el Ministerio del Interior y la Segegob fue anunciado formalmente por el Presidente Kast en la Cuenta Pública, la decisión política de operar como una sola estructura es permanente e inmediata.
Internamente, el mensaje transmitido por el jefe de gabinete fue explícito: independiente de la velocidad del trámite legislativo en el Congreso, habrá un solo ministro a cargo de las dos carteras hasta el término del mandato presidencial.
Las mismas fuentes ministeriales admiten que la ley es necesaria para resolver la duplicidad administrativa y presupuestaria que hoy queda en el aire, pero insisten en que el control político ya quedó totalmente unificado.