VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El sueño después de comer es común y tiene base fisiológica en los ritmos biológicos circadianos. Según Santiago Plano, doctor en Ciencias, estos ritmos tienen altos y bajos en intensidad a lo largo del día, con una baja en el llamado nadir que coincide con la somnolencia posprandial (después del almuerzo).

Tener sueño después de comer es algo que la mayoría de las personas ha experimentado alguna vez en su vida, y existe un fundamento fisiológico que lo explica.

Independientemente de nuestra edad, todos alguna vez hemos sentido un decaimiento luego de comer, en especial luego de almorzar.

¿Por qué ocurre? La explicación la da Santiago Plano, doctor en Ciencias Básicas y Aplicadas a National Geographic, quien indica que aquella respuesta orgánica se sustenta en los ritmos biológicos o circadianos.

Estos últimos son cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas y que tienen altos y bajos en su intensidad.

¿Por qué da sueño después de comer?

Es decir, el reloj biológico coordina con muchas variables, algunas de las cuales, en determinados momentos de la jornada, están en su máximo, otras en su mínimo y otras en situaciones intermedias.

Plano explica, existe una hora del día en que se produce una baja en alguna variable de este reloj biológico, la que se conoce como nadir.

El nadir, según la RAE, es el “punto de la esfera celeste diametralmente opuesto al cenit”. El cenit puede también ser comprendido como el punto cúlmine de algo.

En tanto, la somnolencia después del almuerzo se denomina sueño posprandial. Este sueño ocurre, justamente, en el nadir de ciertas hormonas y factores vinculados con la alerta, al mismo tiempo que se ingieren alimentos, según manifiesta Santiago.

Desempeño habitual afectado

Aquello “da como resultado una caída del patrón de actividad y el estado de vigilia y un aumento en la fatiga”, agrega el doctor en Ciencias Básicas y Aplicadas.

Sumado a ello, se caracteriza por una sensación de pesadez, cansancio excesivo, confusión y falta de concentración.

Como consecuencia de la somnolencia generada, las personas suelen tener un menor desempeño en la resolución de tareas (tanto ejecutivas como físicas), registrar un déficit en el desempeño laboral y estar propensas a accidentes.

¿Se puede evitar el sueño después de comer?

Pero, para ello existe una solución. El experto explica que existen algunas recomendaciones para evitar que esto pase, como optar por una comida sencilla y poco abundante; evitar la sobreingesta de grasas y azúcares; tomar café para aumentar el estado de alerta; y realizar actividad física de bajo impacto, como una caminata corta.

También, en caso de ser posible, es recomendable realizar una breve siesta (de entre 15 y 20 minutos) para mitigar los efectos de la fatiga y recomponer el estado de alerta de manera orgánica.