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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un tribunal argentino condenó a 20 años de prisión a la monja japonesa Kumiko Kosaka por abusar de al menos siete niños sordos en un instituto religioso de Mendoza. Sin embargo, Kosaka no irá a la cárcel por ahora debido a que la sentencia no es firme y puede ser apelada. La Corte Suprema provincial revirtió una absolución anterior, confirmando la condena. La defensa de la monja insiste en su inocencia, mientras que el fiscal y los abogados de las víctimas pedían 22 años de prisión. El caso se enmarca en el escándalo del Próvolo, donde otros implicados ya fueron condenados.

Un tribunal argentino condenó a 20 años de prisión a una monja japonesa por abusar de al menos siete niños sordos que estaban internados en un instituto religioso dedicado a la educación de menores con discapacidad auditiva ubicado en Luján de Cuyo, en Mendoza.

Sin embargo, Kumiko Kosaka, la religiosa de 51 años, no irá a la cárcel por ahora, pues la sentencia todavía no quedó firme, es decir, aún puede ser apelada. Esto permitió que los jueces resolvieran que permanezca libre.

Monja japonesa condenada en Argeninta

Según informó la Agencia Noticias Argentinas (NA), citada por Perfil, Kosaka ya había sido declarada culpable el mes pasado por la Corte Suprema de Justicia provincial, que revirtió una absolución que había recibido en primera instancia.

Ahora, el tribunal confirmó esa pena tras la instancia judicial en la que se define específicamente cuántos años de cárcel corresponden a una persona ya declarada culpable.

La defensa de la monja insistió en su inocencia y se apoyó en el fallo absolutorio original. En la vereda opuesta, el fiscal y los abogados de las víctimas habían pedido una condena aún mayor: 22 años de prisión e inhabilitación por diez años para trabajar en instituciones educativas o con menores de edad.

El caso Próvolo en Argentina

El expediente ahora pasará a manos de la Corte Suprema argentina, que deberá resolver en definitiva la situación de la religiosa.

La condena a la monja se relaciona con el caso Próvolo, que involucraba a nueve acusadas de abuso sexual y violación de niños sordos en el internado católico de Mendoza, que involucra a otra monja y un sacerdote.

Kosaka llegó al país cuando era menor de edad y fue hallada culpable de abusos sexuales simples y uno calificado como gravemente ultrajante contra los menores del instituto.

En dos juicios anteriores, en 2018 y 2019, fueron condenados los sacerdotes Nicola Corradi, a 42 años de cárcel, y Horacio Corbacho (a 44 años) y el exjardinero del internado Armando Gómez Bravo (a 18 años). Corradi, de nacionalidad italiana, murió en 2022 a los 84 años.