Existe la creencia equivocada de que los perros no sienten frío. Aunque algunas razas sí tienen un pelaje que los abriga y aísla del frío, no son pocos los casos donde sí existe el riesgo de que tu animal de compañía pase un rato desagradable cuando bajan los termómetros. Cada invierno, miles de perros se ven expuestos al descenso de las temperaturas, no siempre contando con el resguardo o las medidas necesarias para garantizar su confort y bienestar.
Al respecto, BioBioChile consultó con Ana Francisca Soto, secretaria de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), y etóloga clínica, quien nos confirmó que sí, los perros sí sienten frío, aunque no todos lo perciben de la misma manera.
“La tolerancia depende de factores como la raza, el tamaño, el tipo de pelaje, la edad, el estado de salud y también de si están acostumbrados a ciertas temperaturas. En términos generales, muchos perros comienzan a sentir incomodidad con temperaturas bajo los 10 °C, especialmente si son pequeños, de pelo corto o tienen poca grasa corporal. Bajo los 5 °C, algunos pueden presentar riesgo de hipotermia si permanecen expuestos mucho tiempo, sobre todo cachorros, geriátricos o pacientes con enfermedades crónicas”, explicó.
¿Se recomienda ponerles abrigo a los perros en invierno?
“En muchos casos sí, especialmente durante paseos o en ambientes muy fríos”, respondió Soto, quien explicó que “el abrigo puede ayudar a mantener la temperatura corporal y hacer más confortable la experiencia de salir en invierno. Sin embargo, no todos los perros lo necesitan”, precisó Ana Francisca Soto.
¿Hay razas o perros con ciertas características o de cierta edad que requieran abrigo?
De acuerdo con la experta, los perros que más suelen necesitar abrigo son aquellos de razas pequeñas o miniaturas, perros de pelo corto o sin subpelo, perros tipo galgos y lebreles, porque tienen poca grasa corporal. También cachorros y perros geriátricos, ya que se les dificulta termorregular; y pacientes con enfermedades crónicas, artrosis o problemas endocrinos.
“Razas con doble capa de pelo, como los huskies o malamutes, suelen estar naturalmente adaptadas a bajas temperaturas. En cambio, perros pequeños o de pelo corto suelen beneficiarse mucho más del uso de ropa”, indicó.
¿Se debe poner la ropa dentro de casa o es mejor solo si van a salir?
En la mayoría de los casos, el abrigo es más útil para exteriores. Dentro de casa, si el ambiente está templado y el perro tiene acceso a mantas o camas confortables, generalmente no es necesario. De hecho, mantener ropa constantemente puede provocar exceso de calor, incomodidad o incluso problemas dermatológicos si se acumula humedad.
“Solo recomendaría usar ropa dentro del hogar en casos específicos, por ejemplo, perros muy ancianos, pacientes enfermos o viviendas extremadamente frías”, enfatizó la etóloga clínica.
¿Cómo puedo saber si mi perro está incómodo o acalorado con la ropa?
Hay varias señales importantes:
• Jadeo.
• Inquietud o intento de sacarse la ropa.
• Rigidez al caminar.
• Quedarse “congelado” sin querer moverse.
• Rascarse o morder el abrigo constantemente.
• Orejas hacia atrás.
• Cola baja o lenguaje corporal de incomodidad.
• Buscar superficies frías.
• Evitar actividad.
“La ropa nunca debería limitar el movimiento natural ni generar estrés. Si el perro se ve incómodo, probablemente esa prenda no es adecuada para él”, advirtió Soto.
¿En qué fijarse al comprar la ropa para perros? ¿Es mejor algún material sobre otro?
La experta señaló que lo más importante es la comodidad y el ajuste. La ropa debe permitir moverse libremente, caminar, sentarse y hacer sus necesidades sin dificultad. Idealmente, fijarse en que:
• Sea de materiales suaves y respirables.
• No apriete el cuello, axilas o abdomen.
• Sea fácil de poner y sacar.
• No tenga accesorios peligrosos o que puedan ser ingeridos.
• No genere exceso de calor.
“En general, telas térmicas livianas o polar suave funcionan bien para muchos perros. También es importante evitar materiales que retengan humedad después de la lluvia”, precisó Soto.
¿En qué casos se deberían poner zapatos a un perro?
Los zapatos no son necesarios para todos los perros, pero sí pueden ser útiles en situaciones específicas como superficies muy calientes o muy frías, nieve o hielo, sal o productos químicos en el suelo.
También para perros con heridas o lesiones en las patas, pacientes con problemas ortopédicos o neurológicos que necesitan protección extra, caminatas en terrenos muy abrasivos. “Eso sí, muchos perros necesitan un período de adaptación, porque inicialmente les resulta extraño usarlos. La idea es que sean una herramienta de protección y no una fuente de estrés”, finalizó la experta.