VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio liderado por el doctor Martín Montecino de la Universidad Andrés Bello revela que la esquizofrenia podría manifestarse en el cerebro antes de los síntomas, durante el desarrollo embrionario. Utilizando células madre reprogramadas inducidas, descubrieron que genes específicos se expresaban solo en pacientes con esquizofrenia, debido a fallos en mecanismos epigenéticos. Este hallazgo podría permitir diagnosticar la enfermedad antes y mejorar su tratamiento. El objetivo es identificar los componentes alterados y estudiar la reversión de estos cambios.

Por décadas, la ciencia ha buscado en los genes una explicación para la esquizofrenia, sin encontrar una respuesta completa. Ahora, un nuevo estudio propone una pista: la enfermedad podría comenzar a dejar huellas en el cerebro mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas, durante las etapas tempranas del desarrollo.

La investigación, liderada por el doctor Martín Montecino, director del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Andrés Bello, y la investigadora postdoctoral Bárbara Casas, en colaboración con la Universidad de Chile, el Núcleo Milenio EpiNeuro y equipos de Brasil, permitió identificar un hallazgo que podría aportar nuevas pistas sobre el desarrollo de este trastorno de salud mental.

De acuerdo a la prestigiosa Clínica Mayo, la esquizofrenia es una condición de salud mental grave que afecta la manera en que una persona piensa, siente y se comporta. Entre sus síntomas se encuentran: alucinaciones, ideas delirantes y pensamientos o comportamientos desorganizados.

Las personas con esquizofrenia necesitan recibir tratamiento de por vida. Esto incluye medicamentos, terapia y ayuda para aprender a ocuparse de las actividades de la vida diaria.

Estudios sobre las causas de la esquizofrenia

En cuanto a sus causas, los expertos aún no han logrado determinar exactamente qué provoca la enfermedad. Sin embargo, existe evidencia de que podría estar relacionada con una combinación de factores genéticos, alteraciones neuroquímicas en el cerebro y elementos ambientales.

Ahora, expertos chilenos descubrieron una nueva pista relacionada con su desarrollo. Martín Montecino explicó a BioBioChile que el hallazgo ocurrió de manera casi fortuita.

¿De acuerdo a su conocimiento, cuáles son las causas de la esquizofrenia?

Hay muchos grupos de investigación que han intentado escudriñar y definir o tratar de identificar cuáles son todas las causas más comunes o las más importantes de la esquizofrenia.

Y en base a eso, nosotros y otros grupos hemos diseñado sistemas para poder estudiar esto en células que de alguna manera representen estados tempranos del desarrollo, bajo la hipótesis de que probablemente estas son enfermedades del neurodesarrollo.

Eso significa que las alteraciones podrían estar ocurriendo muy temprano durante nuestro desarrollo embrionario, durante nuestra formación del sistema nervioso y que, por lo tanto, posteriormente durante nuestra vida son alteraciones que se producen por distintas causas.

¿Qué fue lo que descubrieron y cómo fue el proceso para llegar a esta pista?

Nosotros estamos tratando de desarrollar un modelo en el cual utilizamos células madre humanas que se llaman células madre reprogramadas inducidas.

Eso significa que tomamos una muestra de la piel de pacientes y de personas sanas, llamadas fibroblastos, y estas células se llevan al laboratorio y se suman a un proceso que se llama reprogramación.

Esta reprogramación convierte estos fibroblastos en células madre muy parecidas a las células madre que existen durante la etapa inicial de nuestro desarrollo embrionario.

Lo que hacemos es usar esas células madre y luego las diferenciamos hacia neuronas o hacia otras células del sistema nervioso, tratando de generar de esa manera un modelo que replique el tipo de células que tenemos dentro de nuestro sistema nervioso.

Entonces, estábamos desarrollando neuronas para estudiar los genes, especialmente los que eran importantes durante el proceso, y se veían diferencias cuando hacíamos la generación de estas células madre, entre células que vivían de personas sanas y de pacientes con esquizofrenia.

En ese proceso nos dimos cuenta de que, sin haberlo esperado de manera casi fortuita, al transformar las células, se mostraban pequeñas alteraciones respecto a lo que sucedía si las células provenían de personas sanas. Y empezamos a ver eso y nos dimos cuenta de que había algunos genes que estaban expresados solo en pacientes y no en personas sanas.

Por lo tanto, esto aparece como la posibilidad de un marcador muy temporal que no debiera estar expresando esta célula y está asociado con esta reprogramación. Porque si tomamos células de pacientes de la piel sin reprogramarla, individuos sanos y las comparamos, son exactamente iguales.

Una huella genética

¿Aquello lo asimila a una huella genética?

Exacto. Eso es una huella genética porque significa que, si tomáramos la célula y comparáramos este tejido que aparece expresado en sanos y pacientes, desde la piel de las personas, no notaríamos ninguna diferencia.

Sin embargo, durante la reprogramación queda algo. Hay una falla en las células de las personas con esquizofrenia que impide que ese gen sea silenciado y queda expresándose como no debiera haber quedado.

Es una pequeña huella de expresión genética que no debía haberse producido.

El hallazgo detrás de la investigación

Ese es, al final, el acierto que ustedes hacen al hacer esta investigación

No se había descubierto y esto nos lleva inmediatamente a pensar: “Bueno, ¿qué está fallando en las células de los individuos con esquizofrenia que no permite que esto, que debiera silenciarse, que debiera desaparecer durante la rehabilitación, no ocurra?”.

Entonces, fuimos a mirar eso y ahí nos dimos cuenta de que esencialmente se llaman mecanismos epigenéticos los que están fallando, los que no están funcionando 100% eficientemente como ocurren en las células de individuos sanos.

Y eso es lo que no permite que este gen sea silenciado. Este gen normalmente debiera ser silenciado, debiera apagarse durante la reprogramación y no ocurre porque los mecanismos que están encargados de silenciar, de apagar esa expresión de este gen no están ocurriendo hasta cierto grado.

¿Ahora están enfocados en eso para seguir en esta investigación?

Sí. Uno de los objetivos es definir exactamente cuáles son esos mecanismos genéticos que están alterados, cuáles son los componentes que estarían alterados y, por otro lado, ver si existe alguna forma de revertir y ampliar el estudio.

Nosotros accedimos a todas estas células madre de pacientes con esquizofrenia gracias a un equipo de Brasil porque ellos son colaboradores en el estudio.

Y se determinó que el 100% de las células de los pacientes no podían silenciar este gen durante la recuperación.

Eso es lo que estamos tratando de hacer ahora; primero que nada, es ampliar el estudio y hacerlo con pacientes chilenos. Hemos establecido un convenio con un hospital de Santiago, que atiende a muchos pacientes con esquizofrenia, y estamos realizando un estudio.

Se trata de un avance

Exacto, porque además la esquizofrenia aparece en el niño sobre los 15 años. Más o menos empiezan a aparecer algunos síntomas y está muy fuerte entre los 20 y 25 años.

Entonces significa que a personas que en su familia tienen antecedentes de sufrir esquizofrenia, se les podría diagnosticar a estas personas esa factibilidad mucho antes, tomando células mucho antes de que se produzca.

Y además nos permite identificar molecularmente a las personas que están sufriendo efectivamente esquizofrenia respecto a las que por tiempo están padeciendo alguna obra de alteraciones que confunden en algunos casos inicialmente a los psiquiatras.

¿Posible cura para la esquizofrenia?

¿Cree que esto podría ser una clave para curar la esquizofrenia?

No creo que se pueda curar esto, pero sí se puede tratar de mejor forma.

La idea es buscar estrategias que permitan tratar esto de mejor forma. Y una de las formas de tratarla es diagnosticarla tempranamente.

Puede diagnosticarse en personas que son susceptibles a esto. Puede asegurar que las condiciones que detonan en esta enfermedad, como traumas, no se produzcan o tratarlas inmediatamente y evitar que se desarrolle la enfermedad.