Durante una rueda de prensa en el Festival de Venecia, la actriz estadounidense Susan Sarandon lamentó su exclusión de algunos proyectos por sus críticas a Israel.
Sarandon estuvo de paso en el festival en el marco de la película ‘The Echo Chamber’, que va a la carrera por el León de Oro. Allí, la actriz fue consultada sobre el precio que ha pagado por su defensa pública de Palestina, relatando que algunos estudios han optado por no contratarla por sus opiniones.
“Creo que la narrativa ha cambiado por completo en lo que respecta a la estructura de poder. Aun así, hace poco me han quitado películas, porque todavía hay agencias que le dicen a la gente que no me contrate, pero esa es la estructura de poder”, respondió.
“Creo que, entre la gente, y especialmente a nivel internacional, me siento bienvenida, así que depende de si se trata de un gran estudio”, añadió la actriz.
Sobre esa misma línea, Susan Sarandon agradeció públicamente al director de la cinta, Andrea Pallaoro, por haber contado con ella para el proyecto, asegurando que hubo personas que aconsejaron no contratarla. “Le agradezco a Andrea por eso, porque no escuchó las advertencias”, afirmó.
En ese sentido, expresó que “ha habido un cambio en la comprensión de la situación y creo que también en el público en general, pero todavía hay posturas muy firmes dentro de mi industria que mantienen los sionistas, quienes no han relajado sus sentimientos hacia mí, pero he encontrado a mi familia, he encontrado a mi gente y estoy bien”.
La ganadora del Oscar por Pena de Muerte (Dead Man Walking) en 1995, forma parte de la película ‘The Echo Chamber’ en la que actúa junto al italiano Luca Marinelli y la sueca Alicia Vikander, rodada a partir del último guion realizado por el difunto Bernardo Bertolucci.
Se trata de una íntima historia de amor en el apartamento de un músico en la que se entrelazan temas como los cuidados, las dependencias, el deseo o el control de los sentimientos.