En la era de los suplementos naturales, uno de los más curiosos es la melena de león (Hericium erinaceus), un hongo que era utilizado hace siglos en la cultura asiática con fines medicinales, pero hoy se ha expandido por el mundo.
¿La razón? Resulta que en los últimos años ha despertado interés científico porque es rico en compuestos bioactivos y tiene diversas propiedades beneficiosas para la salud, según recoge una extensa revisión científica publicada en 2025 en la revista Nutrients.
Los estudios ya han demostrado que estimula el Factor de Crecimiento Nervioso (NGF), una proteína clave para el mantenimiento de las neuronas. Y también se han evaluado sus capacidades para mejorar el rendimiento mental, demostrando prometedores efectos asociados a la memoria, la concentración y la función cognitiva.
Todo ello debido a que es un tipo de hongo funcional, es decir, que no produce efectos psicodélicos, pero tiene propiedades terapéuticas, como la capacidad de apoyar al sistema inmunitario, aumentar la energía y ayudar al cuerpo a resistir el estrés físico y mental.
Macarena García, nutricionista y wellness coach de Laboratorio FNL, explica en un comunicado que “la evidencia científica sobre hongos funcionales y adaptógenos ha crecido significativamente, especialmente en áreas relacionadas con enfoque mental, estrés y bienestar general”.
¿Qué hay que saber antes de usar melena de león?
De acuerdo con la experta, hoy en día los suplementos de melena de león son ampliamente utilizados por estudiantes, especialmente durante períodos de alta exigencia académica; también por profesionales con mucha carga laboral y personas que buscan potenciar su concentración naturalmente.
Asimismo, ha crecido el interés en adultos mayores, que lo usan con el objetivo de apoyar su salud cerebral e incorporan estos suplementos como medida de prevención ante el envejecimiento.
“Muchas personas reportan utilizarla como apoyo en períodos de fatiga mental o estrés, debido a que podría contribuir a una mejor claridad mental y sensación de enfoque“, señala García.
Pero advierte que “sus efectos pueden variar según cada uno y no reemplazan hábitos fundamentales como el sueño, la buena alimentación y el manejo del estrés”, y añade: “deben entenderse como un apoyo complementario dentro de hábitos saludables”.
La coach del bienestar explica que antes de elegir este tipo de suplementos hay que verificar que provengan de laboratorios confiables y, sobre todo, con respaldo técnico.
Esto quiere decir que idealmente cuenten con una “autorización sanitaria, informen claramente el tipo de extracto y concentración utilizada, posean trazabilidad y controles de calidad y presenten información clara sobre ingredientes y dosis”, enfatiza.
Existen algunos mitos
El uso de suplementos como la melena de león además acarrea algunos mitos. Por ejemplo, se cree que causarán resultados inmediatos o que sus capacidades de potenciar el cerebro son milagrosas.
Sin embargo, aunque los estudios hayan encontrado beneficios para la salud a largo plazo, no significa que el cerebro mejorará significativamente de la noche a la mañana.
Otro alcance es la etiqueta de “producto natural”, que no siempre significa inocuo, advierte García. La nutricionista de FNL añade que “hoy el foco está en promover una suplementación consciente, segura y basada en evidencia científica, orientada al bienestar integral de las personas”.
Además, los científicos también han hecho alcance de algunos límites. La revisión científica de 2025 señala que, si bien la evidencia respalda los beneficios para la salud cognitiva, aún existen importantes lagunas en su investigación.
Esto último radica especialmente en definir dosis óptimas, seguridad a largo plazo y las posibles interacciones con otros fármacos.
“Si bien los estudios preclínicos e in vitro han demostrado sus propiedades neuroprotectoras, antimicrobianas e inmunomoduladoras, son esenciales los ensayos clínicos a gran escala y bien controlados para validar estos efectos en poblaciones humanas”, señala el paper, disponible en el repositorio de National Institutes of Health (NIH).
Referencia:
Contato AG y Conte-Junior CA. Lion’s Mane Mushroom (Hericium erinaceus): A Neuroprotective Fungus with Antioxidant, Anti-Inflammatory, and Antimicrobial Potential—A Narrative Review. Revista Nutrients, 2025.