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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La exministra Mara Sedini generó controversia al revelar sentirse "amarrada y presionada" durante su gestión como ministra secretaria general de Gobierno, mencionando conversaciones donde le reprochaban su desempeño. Exvoceros como Marcelo Díaz criticaron que exautoridades hagan públicas intimidades del cargo, mientras Karla Rubilar planteó interrogantes sobre las razones detrás de las declaraciones de Sedini. Por su parte, Cecilia Pérez consideró inapropiado revelar conversaciones del Ejecutivo, enfatizando la importancia de mantener la reserva al dejar el cargo.

Las declaraciones de la exministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, sobre su salida del gabinete continúan generando repercusiones. Luego de que la exvocera asegurara que se sintió “amarrada y presionada” por personas al interior del Ejecutivo y relatara conversaciones privadas sostenidas en La Moneda, exautoridades que ocuparon el mismo cargo cuestionaron la forma en que abordó públicamente su desvinculación.

Según consignó The Clinic, las reacciones surgieron luego de la entrevista que Sedini concedió al programa Sin Filtros, donde realizó una autocrítica por su desempeño y afirmó que no pudo ser “absolutamente auténtica” durante su gestión.

En la conversación, la exministra relató que una de las personas con mayor poder dentro del Gobierno le reprochó el tono de una de sus vocerías. “Este es el gobierno de los fomes, nos vestimos fome, hablamos fome, respondemos fome”, aseguró que le dijeron. Ante ello, contó que preguntó por qué había sido convocada al cargo, recibiendo como respuesta: “¿Eres actriz? Entonces actúa”.

Exvoceros por Sedini

Mientras en La Moneda optaron por no referirse a la entrevista debido a la contingencia marcada por el sistema frontal, distintos exvoceros de Gobierno sí entregaron su opinión respecto de los dichos de Sedini.

Uno de ellos fue el exministro Marcelo Díaz, exvocero del segundo gobierno de Michelle Bachelet, quien sostuvo que “uno como ministro llega feliz al cargo, y debe irse en silencio y agradecido por la oportunidad“.

En esa línea, calificó como “completamente inapropiado” que un exsecretario de Estado haga públicas las “intimidades del ejercicio de su cargo”, argumentando que ello termina exponiendo la figura del Presidente de la República.

Además, planteó que el deber de lealtad hacia el Mandatario es un principio básico para quienes integran el gabinete y aseguró que no había visto anteriormente a ministros abandonar el Gobierno expresando públicamente su molestia.

Interrogantes tras entrevistas

Una mirada distinta expresó la exvocera Karla Rubilar. Señaló que al conocer la entrevista resulta inevitable preguntarse qué ocurrió para que Sedini, a quien describió como una persona comprometida con el proyecto político de José Antonio Kast, decidiera hablar de esa manera.

A juicio de Rubilar, la exministra sintió que fue injustamente atacada desde el propio Gobierno y optó por defenderse públicamente.

Sin embargo, destacó que durante toda la entrevista evitó responsabilizar directamente al presidente Kast, lo que, a su juicio, demuestra que no cruzó la “línea roja” que implica afectar la figura del mandatario.

En tanto, el exministro Álvaro Elizalde fue el más crítico. Consultado por The Clinic, afirmó que “lamentablemente, Mara Sedini, mientras estuvo en el cargo, nunca entendió lo que era ser ministra de Estado”, agregando que “parece que todavía no lo sabe”.

Bullying político

La exvocera Cecilia Pérez también cuestionó la decisión de revelar conversaciones ocurridas al interior del Ejecutivo.

Si bien reconoció que Sedini enfrentó un nivel de cuestionamientos que calificó como un “bullying” inédito, sostuvo que quien ejerce la vocería representa la voz del Presidente y, una vez fuera del Gobierno, debe mantener reserva sobre las situaciones vividas en el comité político.

Finalmente, The Clinic indicó que otros exvoceros fueron contactados para abordar la polémica, aunque optaron por no emitir declaraciones.