El operativo que le costó la vida al funcionario de Carabineros Marcos Javier Cosme Barqueros (32), hasta entonces miembro del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), tenía un solo objetivo: lograr la detención del último prófugo por el crimen del suboficial mayor de Carabineros, Eugenio Sebastián Nain Caniumil, ocurrido en 2020 en el sector Metrenco de Padre Las Casas, región de La Araucanía.
Lo que los funcionarios del GOPE escogidos para el procedimiento no lograron anticipar fue que, apenas intentaran poner un pie en la vivienda donde se ocultaba Carlos Esteban Cancino Tapia (29), alias El Rana, este descargaría un revólver Taurus calibre .38 contra ellos para intentar evitar a toda costa su detención. Las consecuencias fueron fatales.
De acuerdo con antecedentes tenidos a la vista por la Unidad de Investigación de Bío Bío, antes de acercarse a la residencia ubicada al interior de la comunidad mapuche Antillanca, en el sector costero de Las Minas de la comuna de Valdivia, los efectivos policiales a cargo se mantuvieron camuflados durante seis días en las inmediaciones. Todo, con el objetivo de establecer cuáles eran los movimientos rutinarios de Cancino Tapia y reducir así al máximo los riesgos. Pero no fue suficiente.
¿Mapuche o anarco?
Aunque nació en Talcahuano el 18 de diciembre de 1996, Carlos Esteban Cancino Tapia vivió gran parte de su vida en la región de Valparaíso.
Antes de radicarse en el sur registraba distintas direcciones y actividades en las comunas de Quilpué y Villa Alemana. Además, su prontuario policial indica una serie de detenciones en esa primera comuna y en la de Valparaíso, entre 2013 y 2017.
A su haber se cuentan arrestos por delitos menores como robo en bienes nacionales de uso público, infracción a la Ley de Drogas, desórdenes públicos, daños simples y dos hurtos simples.
Su última detención, eso sí, había sido cuando ya se encontraba en la región de Los Ríos. En concreto, ocurrió el 9 de agosto de 2017, cuando efectivos de la Primera Comisaría de Carabineros de Valdivia lo arrestaron por maltrato de obra a carabineros.
Conocedores de la investigación apuntan a que más que un perfil como miembro de una comunidad mapuche, es posible encasillar a El Rana en el universo del anarquismo.
La escucha clave
La Fiscalía Regional de La Araucanía, en conjunto con distintas unidades especializadas de Carabineros de Chile, venían siguiéndole de cerca los pasos a Cancino Tapia. Y es que el nombre de El Rana había sido asociado a la muerte del suboficial Nain Caniumil por dos amigos suyos. El diálogo quedó registrado en una escucha telefónica en el marco de otra investigación que se desarrollaba en la región de Los Ríos.
—Persona 1: El Rana, ese culiao’ que se vino a pitear al paco, jajaja.
—Persona 2: El Rana culiao’ quizá dónde andará, ¿estará en Temuco me imagino?
—Persona 1: Tiene que estar con el machi Fidel, jajajaja.
—Persona 2: Sí.
—Persona 1: Por ahí tiene que andar hueviando el culiao’.
Ese y otros varios antecedentes permitieron apuntar los esfuerzos a la captura del sujeto de 29 años. Para comienzos de este mes, los investigadores detectaron que se ocultaba en una zona boscosa y rural de Valdivia, ubicada a unos 20 minutos de la ciudad.
Según explicó el fiscal del caso, Carlos Bustos, Cancino Tapia llevaba varios días ocultándose en la zona donde fue detenido.
“Estaba en una comunidad mapuche denominada Antillanca, en el sector Las Minas, muy cercano al sector costero de Valdivia, Curiñanco, donde nosotros determinamos que estaba quedándose desde hace dos semanas a la fecha”, detalló el persecutor.
En paralelo, la Fiscalía Regional de La Araucanía abrió una investigación penal para saber quiénes conformaron la red de apoyo que le permitió mantenerse prófugo por más de cinco años.
Según cuentan fuentes de esta Unidad de Investigación, la conversación telefónica intervenida fue clave. Ambos interlocutores serían parte de la comunidad mapuche Antillanca donde se ocultaba, considerada por algunos conocedores de la zona como una de las más radicales.
“Existe necesariamente una red de protección durante todo este tiempo que el imputado se mantuvo prófugo, que le otorgó refugio en distintos domicilios. Y, naturalmente, ese hecho va a ser investigado como encubrimiento”, ahondó el fiscal post formalización de este lunes.
Operación fallida
Sobre el operativo en el que murió Marcos Javier Cosme Barqueros, funcionario con más de 13 años de servicio en Carabineros y ascendido póstumamente a suboficial mayor, lo que se sabe es que comenzó a ejecutarse pasadas las 12:30 horas del miércoles 15 de julio.
La diligencia tuvo lugar al interior de la comunidad mapuche Antillanca, ubicada en un sector rural y boscoso, cercano a la costa, llamado Las Minas, en la región de Los Ríos (ver mapa).
Internado en el bosque se mantuvo camuflado un grupo de policías por casi una semana, realizando una vigilancia a distancia que permitió determinar el punto exacto donde El Rana se ocultaba de la justicia. Con las autorizaciones judiciales respectivas, procedieron.
Según antecedentes recopilados por BBCL Investiga, pasado el mediodía del 15 de julio los uniformados visualizaron que “el blanco” transitó por el bosque e ingresó a una vivienda de adobe. Había “luz verde”, así que un equipo del GOPE Araucanía entró en acción.
Según quienes conocieron detalles de la diligencia, pareció que El Rana los hubiese estado esperando. Y es que justo cuando los efectivos se disponían a hacer ingreso al inmueble, el imputado disparó en contra de los uniformados en seis oportunidades. En simple, les vació el revólver. Hirió en el abdomen a uno de ellos y en la cara a Cosme Barqueros, quien falleció tres días después producto de la gravedad de la herida.
A la justicia
Cancino Tapia también resultó con una herida de bala en su rostro, por lo que hasta hoy permanece internado en el Hospital Base de Valdivia. Eso no fue impedimento para que durante la jornada de este lunes fuera formalizado como autor de la muerte del suboficial mayor Nain Caniumil.
Después de oír al Ministerio Público y a los querellantes, el Juzgado de Garantía de Temuco resolvió decretar la prisión preventiva del imputado. Eso, considerando que era la única forma de asegurar su comparecencia durante el proceso judicial y resguardar la seguridad de la sociedad.
El tribunal fijó un plazo común de investigación de 45 días, contado desde el 1 de julio, con el fin de permitir que la fiscalía concluya las diligencias pendientes respecto de Cancino y del coimputado Francisco Painevilo Maldonado, formalizado anteriormente, y pueda presentar la acusación contra ambos en un mismo plazo para llevar el caso conjuntamente a juicio oral.
En paralelo, se espera que entre este miércoles o jueves el sujeto sea puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Valdivia, tribunal donde por un tema de jurisdicción deberá ser formalizado por la muerte del hoy también suboficial mayor y mártir de Carabineros, Marcos Javier Cosme Barqueros.