Durante años, el índice de masa corporal (IMC) ha sido una de las principales referencias para determinar si una persona tiene sobrepeso u obesidad; sin embargo, un nuevo estudio plantea que el tamaño de la cintura y su relación con la cadera entregarían una información mucho más precisa y, por ende, predecir de mejor manera un posible riesgo de un ataque cardíaco y otras enfermedades cardiovasculares.
Investigaciones anteriores dan cuenta de que la grasa en la cintura es peligrosa porque se trata de una grasa visceral que rodea órganos internos, y que con el tiempo libera sustancias inflamatorias que dañan las arterias, elevando la presión y multiplicando el riesgo de sufrir diabetes, infartos o accidentes cerebrovasculares.
El tamaño de la cintura y el riesgo de infarto
El actual estudio, publicado este mes de agosto en JACC, revista del American College of Cardiology, analizó a más de 260 mil personas durante más de 20 años y concluyó que, entre las personas consideradas de peso normal según su IMC, un 5% tenía una circunferencia de cintura elevada y un 18% presentaba una relación cintura-cadera alta.
En tanto, quienes tenían sobrepeso según los estándares del índice de masa corporal, las cifras de cintura elevada y cintura-cadera alta llegaban al 39% y 40%, respectivamente.
Los especialistas indican que la importancia de estos resultados está en que algunas personas pueden tener un IMC dentro de los rangos considerados normales, pero acumular una cantidad importante de grasa en la zona abdominal.
“Observamos personas cuyo peso era clínicamente considerado normal, pero que presentaban una elevada adiposidad central y una alta relación cintura-cadera, lo que se asociaba con un mayor riesgo en la mayoría de los resultados analizados”, señaló Michael J. Blaha, autor principal del estudio.
Hasta un 50% más de riesgo de problemas cardiovasculares
De acuerdo con el estudio, quienes tenían un peso normal o sobrepeso y presentaban una cintura o una relación cintura-cadera elevada tenían entre un 15% y un 50% más de riesgo de presentar la mayoría de los nueve problemas cardiovasculares analizados.
Entre ellos se incluyeron infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular y enfermedad coronaria, además de muertes asociadas a enfermedades cardiovasculares.
¿La razón? El IMC considera el peso y la estatura, pero no indica dónde está distribuida la grasa corporal. En cambio, la acumulación de grasa en el abdomen puede incluir grasa visceral, aquella que rodea los órganos internos y que ha sido relacionada con enfermedades como las cardiovasculares y la diabetes.
Por eso, los autores plantean que la evaluación del riesgo cardiovascular no debería depender únicamente del IMC. La circunferencia de la cintura y la relación cintura-cadera podrían aportar información adicional incluso en personas cuyo peso parece encontrarse dentro de los rangos normales.
Referencias
Dardari, Z, Yao, Z, Zhang, J. et al. Reclasificación del riesgo más allá del IMC mediante la circunferencia de la cintura y la relación cintura-cadera en 9 resultados cardiovasculares. JACC. Agosto de 2026, 88(6)