Un equipo médico estadounidense documentó un singular caso que encendió las alarmas sobre los peligros potenciales del cannabis en jóvenes. Resulta que un adolescente de 15 años desarrolló una encefalopatía de Wernicke (una grave afección neurológica) provocada por una desnutrición extrema derivada del síndrome de hiperemesis cannábica (SHC).
El SHC es una condición conocida coloquialmente como “escromiting” debido a los episodios incontrolables de vómitos (vomiting) y gritos (screaming) por dolor abdominal que padecen los pacientes.
Grave afección neurológica tras consumo de marihuana
El síndrome de hiperemesis cannábica es una complicación cada vez más reconocida debido al consumo frecuente y prolongado de productos con alta concentración de tetrahidrocannabinol (THC). Quienes lo padecen sufren de dolor abdominal, náuseas intratables y vómitos cíclicos, de acuerdo a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos.
En el caso clínico reportado por la Facultad de Medicina de Georgia, el joven acudió inicialmente a urgencias con náuseas persistentes, vómitos y dolor de cabeza. Tras dar positivo por THC en un análisis de orina, fue diagnosticado con posible SHC, recibió hidratación y fue dado de alta con la recomendación de detener el consumo de cannabis.
Sin embargo, el adolescente continuó consumiendo la sustancia y un mes después, regresó a urgencias habiendo perdido de manera alarmante entre más de 11 kilos de peso en pocas semanas a causa de los vómitos continuos.
De acuerdo al estudio que documentó el caso clínico, publicado en la revista Cureus Journal of Medical Science el pasado 24 de agosto, la falta de una vitamina clave le “apagó el cerebro” al joven.
“Se le apagó el cerebro”
En concreto, la deshidratación y la desnutrición severas causadas por la hiperemesis provocaron que el joven agotara por completo sus reservas de tiamina (vitamina B1), que funciona como un factor esencial para enzimas metabólicas. Cuando se agota, el metabolismo no se realiza eficazmente y se produce ácido láctico, lo que desata graves síntomas neurológicos.
Según documentaron, al ser ingresado, el menor mostraba signos de deterioro cognitivo como habla lenta, confusión leve y episodios momentáneos de falta de respuesta.
Su situación empeoró notablemente cuando, a pesar de que los médicos estabilizaron su deshidratación y sus niveles de sodio mediante terapia de fluidos y restricción de líquidos, desarrolló visión borrosa, movimientos oculares involuntarios rápidos, fotofobia y ataxia, una inestabilidad severa de la marcha que le impedía caminar.
Ante la sospecha y sabiendo que la prueba de sangre de tiamina tardaría días en regresar de un laboratorio externo, los médicos iniciaron de inmediato un tratamiento con dosis altas de tiamina intravenosa.
Advierten por aumento del THC en marihuana
La respuesta fue “sumamente rápida” y en solo 24 horas la ansiedad y la confusión cognitiva “mejoraron drásticamente”. Al sexto día, el joven ya caminaba sin asistencia, y los análisis de laboratorio confirmaron que sus niveles iniciales de tiamina estaban críticamente bajos.
Tras recibir el alta y suspender por completo el uso de cannabis, el paciente recuperó peso de manera adecuada, no ha vuelto a registrar episodios de vómitos y goza de una recuperación neurológica absoluta, explicaron en el estudio.
Al respecto, los especialistas advierten que, ante el aumento del uso de THC en adolescentes, es vital que los médicos mantengan una sospecha activa de deficiencias vitamínicas frente a síntomas neurológicos, especialmente si hay signos de vómitos crónicos por el SHC.
Referencias
Abes, J., Jaoude, M. B., Landrum, T., & McGill, J. (2026). Wernicke Encephalopathy Secondary to Cannabinoid Hyperemesis Syndrome in a 15-Year-Old Male Patient: A Case Report. Cureus.