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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, criticó al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) por impedir que el excomandante Ratko Mladic muriera en su país, expresando que era un comportamiento inhumano. Mladic, condenado por crímenes de guerra en Bosnia, falleció a los 83 años en La Haya. Vucic no confirmó si Mladic será enterrado con honores de estado, pero ofreció apoyo si su familia decide que sea en territorio serbio.

El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, acusó al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) de “inhumano” por “querer” que el fallecido excomandante serbobosnio Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra en Bosnia, “se muriera entre rejas”.

Durante una visita a una feria agrícola en la localidad de Osecina, Vucic expresó su molestia contra la Corte de La Haya por no haber permitido que el criminal de guerra, conocido como el “carnicero de los Balcanes”, muriera en Serbia, como era su deseo.

“Ahora hemos visto que La Haya quería que Mladic muriera entre rejas; no querían que el general muriera en Serbia, donde él quería”, declaró este viernes el mandatario serbio, según consigna la agencia Reuters.

“Eso es un comportamiento inhumano sin precedentes”, agregó. Mladic murió el jueves a los 83 años de edad mientras cumplía cadena perpetua en un penal de La Haya.

En tanto, evitó referirse a la posibilidad de que Mladic sea enterrado con honores de estado, como había deslizado poco antes su ministro de Justicia, Nenad Vujic.

“Por ahora no puedo decir nada más porque no hemos recibido ninguna información desde La Haya”, declaró Vucic. “Si su familia quiere que Mladic sea enterrado en territorio serbio, Serbia ayudará a que se haga de manera digna y apropiada”, puntualizó.

Mladic, condenado por su responsabilidad en crímenes de guerra en Bosnia como el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo, murió el jueves después “de una larga y difícil enfermedad”, informó su entorno familiar.

Había permanecido prófugo de la justicia internacional durante 15 años hasta su arresto en mayo de 2011 en Lazarevo, una pequeña localidad a unos 100 kilómetros al norte de Belgrado.

El TPIY imputó a Mladic ser responsable de la campaña de terror contra la población civil en Sarajevo, un asedio de casi cuatro años en el que murieron más de 10.000 personas, incluyendo unos 1.500 niños.

A su vez, se le responsabilizó del genocidio cometido en julio de 1995 en el enclave de Srebrenica, una zona declarada “segura” por la ONU que cayó en manos de sus tropas ante la pasividad de los cascos azules holandeses.