La acidez estomacal es un problema de salud frecuente que solemos normalizar. Sin embargo, su reiterada aparición puede ser señal de algo mucho más grave.
De acuerdo al prestigioso sitio de salud Clínica Mayo, la acidez estomacal es un “dolor urgente” en el pecho que se da justo detrás del esternón.
Aquella se ocasiona cuando el ácido estomacal (sustancia producida en el estómago que facilita la digestión y protege contra bacterias dañinas) sube por el esófago (tubo muscular que lleva los alimentos de la boca al estómago), el que no contiene un revestimiento para soportar un pH tan alto como el del ácido, por lo que la sensación que produce es de “ardor”.
Acidez estomacal
En específico, entre el esófago y el estómago se encuentra un anillo muscular que se abre y cierra para dar paso a los alimentos.
Cuando aquel paso no cumple su función correctamente, los ácidos gástricos suben y queman, lo que es más frecuente en las noches y empeora al estar acostado.
Los motivos por los que esto ocurre son muchos, como malos hábitos alimenticios, beber alcohol, fumar, estrés y obesidad, entre otros.
“La acidez estomacal ocasional es común, y no hay razón para alarmarse. La mayoría de las personas puede controlar el malestar causado por la acidez estomacal con cambios en el estilo de vida y medicamentos de venta libre“, declara el sitio.
Sin embargo, pese a que el prestigioso medio aclara que no existe motivo para una preocupación, también destaca que si “la acidez estomacal es más frecuente o interfiere en tu rutina diaria, podría ser un síntoma de una afección más grave que requiere atención médica”.
Graves consecuencias de la acidez estomacal
La Clínica Mayo indica que cuando el dolor en el pecho es repetitivo y no se detiene, puede ser un síntoma de un ataque cardíaco, más si se acompaña de un dolor en el brazo, en la mandíbula, y si existe dificultad para respirar.
Asimismo, la acidez estomacal puede derivar en una enfermedad por reflujo gastroesofágico, la cual es tratada con medicamentos y, en algunos casos, con cirugía.
De no tratarse, dicha enfermedad puede producir daños graves en el esófago u ocasionar el Esófago de Barrett, el que se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de esófago.
En específico, el Esófago de Barrett es una afección en la que el revestimiento plano y rosado del esófago que conecta la boca con el estómago se daña por el reflujo ácido, lo que hace que el revestimiento se engrose y se vuelva rojo.