El año 2022 cuando Rusia inicia la “Operación Militar Especial”, el presidente V. Putin declaraba, entre otros puntos, que una de las razones de sus acciones era “desnazificar Ucrania”. A muchos les pareció una postura muy exagerada y a otros solo como una frase de justificación de la movilización de tropas al interior de Ucrania. Pocos eran los que entendían con profundidad a lo que se refería el líder ruso.
Esta relación de la sociedad ucraniana con grupos y lideres nazis, se remonta a varios años atrás, podríamos acotar al año 1938-39, cuando llegan emigrantes nazis, antijudíos, antipolacos, anticomunistas, anti otras etnias, etc.
Cuando Hitler comienza la invasión a la URSS(1941), en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, los grupos nazis ucranianos se unen rápidamente a las S.S. y luchan contra el ejercito Rojo. Bajo el legado de Ivan Mazepa y Stephan Banderas (fundadores del nacionalismo ucraniano). En ese momento inician grandes matanzas de grupos judíos, (1.5 millones, 1/4 del holocausto), cientos de miles de romanies, y otras poblaciones en territorio de Ucrania.
El año 1929, Yevhen Konovalets y Mykola Stsiborskyi, fundan en Viena la “Organización de Nacionalistas Ucranianos” (OUN). Posteriormente el año 1942, se crea el “Ejercito Insurgente Ucranianos” (UPA), era una organización militar clandestina Nacionalista, rama militar de la “OUN”. Sus fundadores fueron Stephan Banderas, Roman Shujevych y Dmytro Klyachkivsky, grupo que participó en las matanzas del pogromo de Lvov (1941), linchando y asesinando a cerca de 4 mil judíos.
Entre 1943 y 1944, a través del “Ejercito Insurgente Ucraniano” (UPA), hacen un exterminio en las regiones de Galitzia y Volinia (territorio de Polonia) se estima aproximadamente de unos 100 mil civiles asesinados.
Después del fin de la guerra (1945-1953), grupos que simpatizaban con Hitler, esta vez apoyados por Estados Unidos, y el Reino Unido, desatan una serie de masacres al interior de Ucrania, que se contabilizan en mas de 50 mil muertos.
Desde el colapso de la URSS (1991) hasta la independencia de Ucrania, se han levantado, en mas de 40 municipios, monumentos al jefe de la “Organización de Nacionalistas Ucranianos”, Stephan Bandera. Desde 2010, las autoridades apoyan a los grupos nacionalistas y comienza una verdadera “glorificación”, de Bandera recibiendo el título de “Héroe de Ucrania”.
En mayo de 2014, Andriy Biletsky (se autodenomina el “fuhrer blanco”), organiza el Batallón Azov, (grupo ultra nacionalista, de ideología Nazi) cuyo objetivo es luchar contra los grupos prorrusos en la zona de Donbás. Actualmente A. Biletsky, es General de Brigada y Comandante del 3° Cuerpo del Ejercito de Ucrania. Ese mismo año, mediante un golpe de estado, asume el dictador Petro Poroshenko (apoyado por Estados Unidos y Reino Unido), una vez en el poder, designa al “Batallón Azov” como “Destacamento de Operaciones Especiales Azov”.
La dictadura de P. Poroshenko en ningún momento pretendió reprimir los intentos de crear grupos armados ilegales y partidos políticos de carácter neonazi, que se convirtieron en la causa directa de terribles tragedias con víctimas humanas en varias ciudades del país, incluidas Odessa, Donetsk y Lugansk. Por ejemplo, integrantes de Azov en Odessa (mayo de 2014) se estima que quemaron vivos entre 42 a 48 personas y mas de 200 heridos, que encerraron en “La Casa de los Sindicatos”.
Hay que recordar que por esos años (2014) los movimientos separatistas de la zona de Donbás, que luchaban por independizarse de Ucrania, comenzaron a ser masivos y mas organizados. Los grupos nazis, comienzan a ejercer una presión armada a la dictadura de Poroshenko, para invadir la región del Donbás, las provincias de Jerson y Zaporiyia, donde dos provincias habían decidido independizarse y proclamar las República Popular de Donetsk y de Lugansk.
La iniciativa de las dos provincias de independizarse, provoca el rechazo del gobierno de Ucrania, comenzando una serie de ataques, bombardeando por tierra y aire toda la zona. Además, el gobierno de P.Poroschenko da carta abierta al “Destacamento Azov” (formado por ultra nacionalistas), para que actúen de manera selectiva, contra los ciudadanos que habitaban en el Donbás y mostraran tendencias prorrusas, que hablaran ruso, que fueran seguidores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, y todo aquel que no se alineara con los postulados de la dictadura. Se estima que el gobierno de P. Poroshenko, dejó mas de 13.000 ciudadanos asesinados y miles de heridos en la zona de Donbás.
Cuando el presidente Zelenski asume la presidencia de Ucrania (2019), lo hace planteando en su campaña que “detendría los ataques a la zona del Donbás”. Promesa que no es cumplida. Por el contrario el 2023 el Ministerio del Interior desarrolla una campaña de reclutamiento de nueve brigadas, para recuperar territorios en manos de Rusia. El gobierno de Zelenski, integra al destacamento Azov (neonazi), a la Guardia Nacional de Ucrania como la “12° Brigada Azov”. De ese modo este grupo, pasa a pertenecer a la estructura de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Los grupos nacionalistas no solo se han integrado a las FF.AA. de Ucrania, también lo han hecho en todas las instancia del Estado y de la sociedad civil. En los medios de comunicación difunden sus ideas pro fascistas. Un periodista de la televisión en una oportunidad expresó que “al matar a los padres lograremos que sus hijos crezcan y se venguen de nosotros. Por lo tanto también es necesario matar niños, entonces su nación desaparecerá”. Esto refiriéndose a los ciudadanos rusos y prorrusos de Ucrania.
El general de división S. Deineko, jefe del servicio de Guardia Fronteriza de Ucrania, dijo: “Esposas, hijos, padres, hermanos, y hermanas de militares rusos serán asesinados. Mataremos a todos, ni siquiera mencionemos que alguna vez vivieron”. También el jefe de la Iglesia Ortodoxa cismática en Ucrania, dijo que “matar rusos no es un pecado en absoluto”. Este era el clima que vivían las personas rusas, sus descendientes y cualquiera que se manifestara a favor de Rusia.
Uno de los últimos acontecimientos relacionados con los neonazis ucranianos, ha sido el retiro de la “Orden del Águila Blanca” de parte del gobierno de Polonia al presidente V. Zelenski. Debido a que a fines de mayo del presente año, denominara al Centro Independiente de Operaciones Especiales Norte de las FF.AA. de Ucrania, como “Héroes del UPA” (Ejercito Insurgente Ucraniano). El retiro de la condecoración a V.Zelenski, provocó algunas desmedidas reacciones de autoridades ucranianas, como la del comandante del Ejercito Voluntario Ucraniano, Dmitri Yarosh, quien se expresó diciendo: “estos políticos polacos son prostitutas vendidas. Su hora pasara”.
Los militares ucranianos no renuncian a las simbologías nazis, de la Segunda Guerra Mundial. Con frecuencia lucen “esvásticas”, uniformes con parches de las siglas de las SS, con el emblema de la división “Panzer SS Totenkopf” (calavera o cabeza muerta) y otros distintivos nazis.
Hay un factor muy fuerte para poder entender esta relación que tiene un porcentaje grande de ucranianos para con los pensamientos y acciones basadas en las posturas neonazis. Esto tiene que ver con la interpretación que hacen algunos etnólogos, al difundir que los ucranianos descienden del antiguo gran pueblo Ukie, quienes a su vez eran descendientes de los antiguos arios.
Por otro lado, con todos estos antecedentes, parece increíble que los lideres de Europa, cuyos territorios sufrieron la invasión de Hitler, que realizó grandes matanzas de sus ciudadanos y la destrucción de su economía y de sus ciudades, a pesar de ello la U.E. no ha reaccionado contra esta gran presencia y apoyo abierto del gobierno de V. Zelenski a los grupos nazis de Ucrania. A pesar del discurso anti nazi que los países Europeos han difundido durante 86 años.
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