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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Austria inaugura comisaría en casa natal de Hitler para borrar vínculos nazis. Tras décadas de debate, el Ministerio del Interior arrendó y luego expropió la propiedad en Braunau am Inn por más de 800 mil euros. Propuestas incluyeron demolición, pero se optó por remodelarla como estación policial sin referencias a Hitler. Una piedra conmemora a las víctimas del nazismo.

Austria dio un nuevo paso en su intento por borrar cualquier vínculo de exaltación al nazismo al inaugurar una comisaría de policía en la casa donde nació Adolf Hitler, luego de décadas de intenso debate.

La vivienda, ubicada en la localidad de Braunau am Inn, fue el lugar donde el dictador nació en abril de 1889, aunque solo vivió allí durante algún tiempo, ya que su familia se trasladó a otra dirección de la misma ciudad y la abandonó definitivamente cuando él tenía tres años.

La casa de Hitler, vivienda de la discordia en Austria

De acuerdo a lo informado por la BBC, por años las autoridades austríacas buscaron evitar que el edificio se transformara en un lugar de peregrinación para grupos neonazis.

Con ese objetivo, el Ministerio del Interior austriaco arrendó la propiedad a su dueña durante décadas y permitió que funcionara como un centro de apoyo para personas con discapacidad. No obstante, el inmueble quedó desocupado en el 2011 luego de que ella bloqueara las remodelaciones y rechazara venderlo al Estado.

La disputa terminó en el 2016, cuando el parlamento aprobó una ley que permitió expropiar la vivienda mediante una compensación económica de más de 800 mil euros (más de 850 millones de pesos chilenos).

Posteriormente, surgieron diversas propuestas para el futuro de la casa que acogió al recién nacido Adolf Hitler, incluyendo su demolición, una iniciativa que fue ampliamente criticada por quienes consideraban que eliminar el edificio equivalía a negar el pasado nazi de Austria.

Finalmente, el gobierno optó por remodelarlo completamente y convertirlo en una estación policial.

La fachada fue modificada y el inmueble carece de cualquier referencia visible a Hitler y solo una piedra instalada en 1989, proveniente de un antiguo campo de concentración, recuerda a las víctimas con la inscripción: “Nunca más al fascismo; en memoria de millones de muertos”.

Ahora, las autoridades esperan que el nuevo uso del edificio impida que continúe siendo un símbolo de veneración para grupos extremistas.