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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio de la Universidad Central del Sur, en Hunan, China, revela que breves esprints diarios, como correr para alcanzar el autobús, reducen el riesgo de enfermedades graves como artritis, enfermedades cardíacas y demencia. La investigación detalla que la actividad vigorosa protege contra ocho enfermedades, y que incluso unos minutos de esfuerzo intenso reportan beneficios significativos para la salud. La proporción de actividad física intensa en relación con la totalidad de la actividad es crucial, ya que se asocia con menores riesgos de enfermedad y mortalidad.

Un nuevo estudio sugiere que los pequeños esprints que hacemos en el día (subir escaleras corriendo, apurar el paso para llegar a tiempo o jugar con los niños hasta quedarnos sin aire) podrían ser algo mucho más importante para nuestra salud de lo que creemos.

Resulta que las personas que realizan tan solo unos minutos de actividad vigorosa al día tienen menos probabilidades de desarrollar ocho enfermedades importantes, entre ellas artritis, enfermedades cardíacas y demencia, según una investigación de la Universidad Central del Sur, en Hunan, China, publicada en el ‘European Heart Journal’.

1 minuto cansado puede salvarte de 8 enfermedades

Los investigadores llevaron a cabo un estudio detallado de alrededor de 96.000 personas, comparando sus niveles generales de actividad con la cantidad de actividad vigorosa y su consiguiente riesgo de padecer ocho enfermedades importantes.

Descubrieron que incluso breves periodos de actividad más intensa, como correr para alcanzar el autobús, reducían el riesgo de enfermedad y muerte en general, pero resultaban especialmente protectores contra las enfermedades inflamatorias, incluida la artritis; las enfermedades cardiovasculares graves, como el infarto y el derrame cerebral; y la demencia.

“Sabemos que la actividad física reduce el riesgo de enfermedades crónicas y muerte prematura, y cada vez hay más evidencia de que la actividad vigorosa proporciona mayores beneficios para la salud por minuto que la actividad moderada. Sin embargo, persisten dudas sobre la importancia de la actividad intensa frente a la actividad física total”, dijo uno de los investigadores.

Acorde a lo informado, cada participante llevó un acelerómetro en la muñeca durante una semana para medir con precisión su movimiento, incluyendo breves episodios de actividad física intensa que a menudo se olvidan. Los investigadores utilizaron estas mediciones para cuantificar la actividad total de cada persona a lo largo de la semana y la proporción de actividad lo suficientemente intensa como para provocarles fatiga.

¿Cuáles son las 8 enfermedades?

Tras ello, compararon estos datos con la probabilidad de morir o desarrollar ocho afecciones graves de salud durante los siguientes siete años:

  • Enfermedad cardiovascular grave
  • Arritmia cardíaca
  • Diabetes tipo 2
  • Enfermedades inflamatorias de origen inmunitario
  • Enfermedad hepática
  • Enfermedades respiratorias crónicas
  • Enfermedad renal crónica
  • Demencia
  • El estudio reveló que las personas que dedicaban una mayor proporción de su actividad física total a actividades vigorosas presentaban riesgos considerablemente menores de padecer todas las enfermedades.

    Por ejemplo, en comparación con quienes no realizaban ninguna actividad vigorosa, aquellos con la mayor proporción tenían un 63% menos de riesgo de desarrollar demencia, un 60% menos de riesgo de padecer diabetes tipo 2 y un 46% menos de riesgo de morir. Estos beneficios de la actividad vigorosa se mantenían incluso cuando la duración era moderada.

    ¿Cómo la actividad física puede ayudarte?

    Los investigadores también descubrieron que una mayor proporción de actividad física intensa era más importante en algunas enfermedades que en otras. Por ejemplo, en enfermedades inflamatorias como la artritis y la psoriasis, la intensidad era prácticamente el único factor determinante para reducir el riesgo. En otras, como la diabetes y la enfermedad hepática crónica, tanto la cantidad como la intensidad de la actividad eran importantes.

    “Durante la actividad física intensa, de la que te deja sin aliento, tu cuerpo responde de forma poderosa. Tu corazón bombea con mayor eficiencia, tus vasos sanguíneos se vuelven más flexibles y tu cuerpo mejora su capacidad para utilizar el oxígeno”, explicaron los investigadores.

    “La actividad física intensa también podría estimular la producción de sustancias químicas en el cerebro que contribuyen a mantener sanas las células cerebrales, lo que podría explicar el menor riesgo de demencia”, agregan.

    Solo 15 o 20 minutos semanales

    Los hallazgos sugieren que incorporar breves periodos de actividad que te dejen ligeramente sin aliento en tu vida diaria, como subir las escaleras rápidamente, caminar a paso ligero entre recados o jugar activamente con los niños, puede marcar una gran diferencia.

    Incluso 15 a 20 minutos por semana de este tipo de esfuerzo (tan solo unos minutos al día) se asociaron con beneficios significativos para la salud.

    Agregan que la composición de esa actividad es importante, y lo es de manera diferente según las enfermedades que se intenten prevenir. Esto podría abrir la puerta a recomendaciones de actividad física más personalizadas, basadas en los riesgos específicos para la salud de cada persona.

    Vale destacar que la actividad física intensa puede no ser segura para todos, especialmente para los adultos mayores o las personas con ciertas afecciones médicas. Para ellos, cualquier aumento en la actividad física sigue siendo beneficioso, y esta debe adaptarse a cada individuo.