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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Líderes de Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos aseguran en comunicado que el opositor ruso Alexei Navalni murió en 2024 por envenenamiento con epibatidina, toxina presente en ranas dardo de América del Sur. Rusia niega la acusación. La epibatidina, 200 veces más potente que la morfina, actúa sobre receptores nerviosos provocando espasmos, parálisis y puede llevar a la muerte por asfixia. Investigada como analgésico, su toxicidad impide su uso clínico.

Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos aseguraron en un comunicado que el líder opositor ruso Alexei Navalni murió, en 2024, envenenado con una toxina letal presente en ranas venenosas dardas de América del Sur.

El comunicado afirma que los gobiernos de dichos países llegaron a la conclusión a partir de muestras tomadas de Navalni, las cuales confirmaron de forma concluyente la presencia de la sustancia tóxica denominada epibatidina, pese a que Rusia afirma categóricamente que el opositor al gobierno murió por causas naturales en prisión.

Ahora bien, ¿qué es la epibatidina y qué provoca en el cuerpo esta toxina para haber provocado la muerte del opositor ruso?, según afirman diversos países europeos.

Qué es la epibatidina y qué le hace al cuerpo

De acuerdo a BBC, la epibatidina es una toxina que se halla exclusivamente en una especie de anfibio llamado rana dardo ecuatoriana, característico de ciertas zonas de Ecuador y Colombia.

“La epibatidina es una neurotoxina natural aislada de la piel de la rana dardo” y “es 200 veces más potente que la morfina“, explicó al medio Jill Johnson, experta en toxicología.

De acuerdo a cómo reacciona el cuerpo, la epibatidina actúa sobre los receptores del sistema nervioso que son fundamentales en la transmisión de señales entre neuronas y en la comunicación entre nervios y músculos.

“Este potente compuesto químico actúa sobre los receptores nicotínicos del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y del sistema nervioso periférico”, agregó la profesional.

Muerte por asfixia

Bajo ese contexto, Johnson indicó que, como la epibatidina sobreestimula esos receptores nerviosos, puede causar espasmos musculares, parálisis, convulsiones, ritmo cardíaco lento, insuficiencia respiratoria y, en última instancia, la muerte.

Se bloquea la respiración y cualquier persona envenenada muere por asfixia“, dijo por su parte Alastair Hay, profesor de Toxicología Ambiental de la Universidad de Leeds, a la agencia de noticias británica Press Association.

“La epibatidina es extremadamente rara (…) Las ranas la producen absorbiendo alcaloides de su dieta y acumulándola en su piel. Si la dieta de la rana cambia, sus reservas de epibatidina se agotan”, explicó Johnson.

Investigación como analgésico

Según el medio, la letal toxina también se ha investigado como analgésico y para el alivio de afecciones inflamatorias pulmonares dolorosas, como el asma y la fibrosis pulmonar. Sin embargo, no se utiliza clínicamente debido a su toxicidad.

Alastair afirmó que la presencia de la toxina en la sangre de una persona “sugiere una administración deliberada”.

“La toxicidad de la epibatidina puede incluso verse incrementada por la coadministración de ciertos otros fármacos, y estas combinaciones se han investigado”, concluyó.