Los niños que sufrieron Covid pueden ver su vida afectada en varias dimensiones y próximo al regreso a clases su rendimiento académico también puede ser perjudicado.

Este miércoles 2 se retomarán las clases presenciales en todo el país después de dos años de clases telemáticas y a raíz de ello comienzan algunas dudas en torno a la protección de los niños frente al Covid.

Una de las disyuntivas menos conocidas o poco habladas son las nociones que deben tenerse cuando los niños se contagiaron de coronavirus y especialmente aquellos que aún sufren de “Covid Largo”.

El “Covid Largo” -o prolongado- es el nombre que reciben el grupo de síntomas correspondientes al coronavirus que se mantienen por meses incluso en personas con Test PCR negativo.

Los más afectados por este síndrome han sido los niños menores de 10 años, así lo explica la broncopulmonar infantil de Clínica Vespucio y Clínica Dávila, Gema Pérez: “Los niños que han sufrido el Covid en grados graves o moderados han sufrido más laringitis y neumonía que PIMS”, asegura.

Por lo que los escolares de estas edades sufren o tienen mayores posibilidades de tener problemas respiratorios.

El ejercicio físico en niños post Covid

La especialista detalla que las consecuencias del Covid en los pacientes pueden afectar a diversas áreas de la salud: “Hay un número de pacientes que ha presentado secuelas respiratorias pero también las hay cardiovasculares y neurológicas”, explica la especialista.

“Hay personas que quedan con secuelas de disautonomía cuando son propensas, esto significa que se pueden desmayar durante la actividad física y tienen menor rendimiento respiratorio”, advierte la pediatra.

Pérez también señala que “los niños también podrían sufrir palpitaciones, taquicardia y dolor torácico”, por esta razón es importante informar si los niños sufrieron de Covid a los profesores y el colegio previo retorno a clases, afirma.

Recomendaciones

Por consiguiente, la profesional entregó algunos consejos a los padres de niños que se contagiaron con el virus y a los académicos.

“Para todas las enfermedades respiratorias siempre se deben crear rutinas adecuadas a la capacidad del paciente, por ejemplo, no exigir test de naveta sino que priorizar actividades más localizadas o livianas como rutinas de baile o juegos en equipo” además de “dosificar las horas de actividad física” recomienda la broncopulmonar infantil.

En términos de desempeño escolar también señala algunos alcances: se deben “evitar situaciones mayores de estrés y no exigirles “tanto” en rendimiento y concentración”, ya que recuerda “Los humanos en general tienen un máximo 45 minutos de concentración continua” lo cual se puede ver disminuido si un niño sufrió de Covid.