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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Fiscalía Metropolitana Centro Norte solicita presidio perpetuo calificado para un implicado en el crimen de un abogado estadounidense en enero de 2023 en Chile. El fiscal detalla que la víctima fue abordada por dos extranjeros mientras fotografiaba un mural en Santiago, quienes le dispararon para robar su teléfono celular, causándole la muerte. Se les imputan delitos de robo con homicidio y porte ilegal de arma de fuego. La familia busca justicia y se espera la audiencia de preparación de juicio oral. Además, se destaca el impacto de la labor social del abogado en Estados Unidos. En otro caso, se suma un segundo homicidio atribuido al mismo implicado.

La Fiscalía Metropolitana Centro Norte solicita presidio perpetuo calificado para un implicado en el crimen de un abogado estadounidense, quien se encontraba de visita en Chile en enero de 2023, y que fue víctima del robo de su teléfono celular y, posterior a la sustracción del móvil, fue asesinado.

En la acusación del fiscal Ernesto González, de la Fiscalía de Sistema de Análisis Criminal, se detalla que los acontecimientos se remontan al 14 de enero de 2023, a eso de las 21:30 horas.

En ese contexto, la víctima Eric Eugene Garvin (38) transitaba por General Bulnes, conociendo las calles del centro de Santiago. En ese lugar, cuando se acerca a un mural en la vía pública para fotografiarlo, fue abordado por el imputado fallecido, Jean Carlo Huamán Malca, y el acusado César Daniel García Martínez, ambos ciudadanos extranjeros.

Previa concertación y con el fin de apropiarse del teléfono de la víctima, “le dispararon en reiteradas ocasiones“, detalla la acusación, según consigna El Mercurio. Los impactos balísticos llegaron en el abdomen y a la pierna izquierda, ataque que le provocó su muerte.

A ambos implicados se les imputaron los delitos de robo con homicidio y porte ilegal de arma de fuego.

Con la acusación ya presentada, se espera que el 7° Juzgado de Garantía de Santiago fije la audiencia de preparación de juicio oral. A esta instancia asistiría la familia, la que lleva años buscando justicia por el crimen del abogado estadounidense.

Cabe recordar que en enero de 2023, el progenitor de la víctima calificó lo sucedido como “la peor pesadilla de cada padre“.

Por otro lado, se menciona que Garvin trabajaba como abogado del Ayuntamiento de Nueva York y estaba encargado de organizar la reinserción social o propender a la misma de jóvenes de bajos recursos, rescatando a quienes estaban ligados a bandas criminales. A ello se suma una labor relevante en cárceles.

Se destaca que conoció más de 40 países, que visitaba las comunidades afroamericanas y que le interesaba conocer el funcionamiento del sistema social de cada país. En Estados Unidos, posterior a su muerte, una calle lleva su nombre y en la Universidad de Maryland hay una fundación, que se dedica a la reinserción social de jóvenes de escasos recursos, que también lleva su nombre.

Segundo caso de homicidio atribuido a implicado en crimen de abogado estadounidense en Santiago

En la acusación, la Fiscalía sumó otro asesinato ocurrido después del homicidio de Eric Eugene Garvin.

Fue el 26 de enero de 2023 cuando, en horas de la madrugada, la víctima fatal de este caso ingresó acompañada de otros dos sujetos no identificados a un domicilio de calle Cautín en Santiago.

César García Martínez, junto a otro indagado, les ordenaron a un acusado y a otro sujeto no identificado que bajaran a dicho domicilio, quienes dispararon hacia el interior conforme a lo ordenado, logrando impactar en la víctima, quien fue trasladada al exterior del inmueble, siendo hallada fallecida.

En ese orden de los hechos, por el crimen de Eric Eugene Garvin se pide presidio perpetuo calificado para García Martínez, por el delito de robo con homicidio, y una pena de cinco años de presidio menor en su grado máximo, por delito de porte y tenencia ilegal de arma de fuego.

A esto se suman otros 20 años de presidio mayor en su grado máximo, por homicidio simple, y una pena de cinco años de presidio menor en su grado máximo. Estas últimas dos penas por el segundo asesinato en Santiago.

En la acusación se ofrecieron un total de 74 testigos, mayormente protegidos y múltiples evidencias documentales.