Un nuevo episodio se registró en el contexto de la querella por supuesta estafa interpuesta por la Compañía Siderúrgica Huachipato contra Molycop a mediados de 2025, por presuntamente negarse al pago de una compra de más de 10 mil toneladas de acero valuadas en $7,5 mil millones.
Según un documento ingresado a la causa, al cual tuvo acceso este medio, en la mañana del 07 de octubre de 2026, la Policía de Investigaciones (PDI) realizó un procedimiento en las oficinas centrales de Molycop Chile en Providencia y Talcahuano.
Consultados directamente por BioBioChile, desde la compañía confirmaron “una diligencia de entrada y registro” en ambas sedes “en el marco de una investigación desformalizada que se viene desarrollando por alrededor de dos años”.
“Molycop colaboró con el procedimiento, que se llevó a cabo con total normalidad, y entregó los antecedentes que le fueron requeridos. Es importante mencionar que el tribunal que accedió a estas diligencias lo hizo dejando expresa constancia de que “los antecedentes proporcionados hasta ahora no son suficientes para presumir fundadamente la participación de ninguna persona en particular en un eventual delito de estafa””, remarcó la declaración de la firma, que no entregó más comentarios.
En los documentos tenidos a la vista, se detalla que la defensa de Molycop “tenía conocimiento previo de dicha diligencia, toda vez que con fecha 29 de septiembre del año en curso, en horas de la tarde, recibimos una copia de
antecedentes de la investigación por parte de la fiscalía”.
Desde Huachipato, en tanto, declinaron referirse a las diligencias.
Caso Huachipato contra Molycop
Hasta su quiebre, la Compañía Siderúrgica Huachipato (CSH) abasteció por más de 20 años a Molycop con barras de acero, las cuales eran usadas por la empresa para fabricar bolas de molienda, mercado donde representaba un 80% de la capacidad nacional instalada.
Así, la querella ingresada por la filial del grupo CAP en junio del año pasado sostuvo que se fue formando una relación comercial donde la usina le proveía barras de acero y Molycop se volvía progresivamente en su principal cliente.
Y si bien ambas firmas llegaron hasta la Comisión Antidistorsiones acusando competencia desleal por parte del acero chino, las primeras discordias -según lo planteado por CSH ante la justicia- llegaron por un contrato de abastecimiento firmado en 2022 con vigencia inicial de un año, luego extendido hasta 2024.
Ese acuerdo se cerró bajo las condiciones de mercado previas a los aranceles o salvaguardas contra el acero chino.
Luego, al momento de volver a negociar el contrato -ya con las salvaguardas implementadas- Huachipato acusó que su par “actuó de manera diametralmente opuesta” y que “optó por desentenderse de los efectos de las medidas antidumping”.
Incluso, en julio de 2024, Molycop informó que presentó una solicitud de arbitraje ante la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) “alegando supuestos incumplimientos de CSH al Contrato de Abastecimiento”.
Finalmente, aunque la Siderúrgica ya había empezado su proceso de cierre paulatino, en agosto de 2024 Molycop pidió casi 10 mil toneladas en barras de acero a Huachipato que, según la empresa de CAP, su contraparte “desconoció sus compromisos adquiridos con ocasión de la compraventa spot, negándose contumazmente a pagar por lo que le fue entregado, dejando así entrever que celebró este negocio a sabiendas de que nunca le pagaría a CSH”.
Según se detalla en la querella, el valor neto de estas barras era de $7.598.505.831.