El gobernador del Bío Bío, Sergio Giacaman, abordó -en entrevista con BBCL- el origen del megaincendio que afecta a la zona, manteniendo la sospecha de que fue intencional. Asimismo, cuestionó las limitadas atribuciones de los gobiernos regionales para enfrentar emergencias, aunque recalcó que no es momento de críticas, sino de “trabajar juntos”. También condenó el "turismo de catástrofe", y adelantó los principales lineamientos y recursos para el proceso de reconstrucción, enfatizando que buscarán evitar ser “un nuevo Viña del Mar”.
En medio de una de las mayores catástrofes que ha enfrentado la región del Bío Bío, el gobernador Sergio Giacaman conversa con BioBioChile sobre el origen del megaincendio, la respuesta del Gobierno y el futuro proceso de reconstrucción.
La autoridad mantiene la sospecha de intencionalidad en los siniestros que han dejado 20 personas fallecidas en la zona, asegurando que quien inició el fuego “sabía que se iban a encontrar” los distintos focos. En ese marco, también aludió a lo revelado por BBCL Investiga sobre las advertencias previas de la Corporación Chilena de la Madera por residuos acumulados cuya quema no estaba autorizada, afirmando que “es un tema que se tiene que investigar”.
Al referirse a la respuesta ante la emergencia, advirtió sobre las limitadas capacidades de resolución de los gobernadores regionales y cuestionó que las decisiones se adopten desde Santiago: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.
Ahora, pese a mantener sus cuestionamientos por la demora en la consolidación del Estado de Catástrofe, recalcó que no es momento de críticas, sino de “trabajar juntos”. En esa línea, valoró el aporte y la solidaridad de la población, aunque fue enfático en condenar el llamado “turismo de catástrofe”.
Finalmente, adelantó los recursos que dispondrá el Gobierno Regional para el proceso de reconstrucción y parte de los equipos que se destinarán a ese trabajo, advirtiendo que buscarán evitar ser “un nuevo Viña del Mar”.
Posible origen de los incendios en el Bío Bío
—Primero remontémonos al origen de los incendios del pasado sábado. ¿Maneja alguna nueva información respecto a cómo se provocaron? ¿Sabe si los focos en la Provincia de Concepción fueron en horarios similares?
Yo vi recién un video, que son unas cámaras que estaban dispuestas y que muestran la evolución del incendio, y se nota —ahí es más fácil verlo— que es lo mismo que yo había visto en el centro de monitoreo que tiene la empresa Arauco, cuando fuimos a visitarlo con el presidente Boric.
El centro de monitoreo muestra lo mismo: en el fondo, la evolución de los incendios, y se nota que fueron simultáneos. Y si tú lo proyectas con lo que pasó, claramente la persona que los hizo sabía que se iban a encontrar (los focos de incendio), producto de la velocidad y la dirección del viento. Y esos múltiples focos se transformaron en un gran incendio, que es el incendio que hoy día se está enfrentando en la Provincia de Concepción.
—O sea, tiene una sospecha de que se quiso armar un megaincendio, con focos que se iban a juntar en algún punto.
Bueno, yo creo que eso le corresponde a quienes lo investiguen poder llegar a esa conclusión. Pero permíteme tener la duda, porque en Valparaíso pasó lo mismo: al final se encontró que los responsables eran personas vinculadas al combate de los incendios. En Coronel, hace dos semanas, también se detuvo a una persona que había trabajado como bombero y como brigadista de Conaf. Entonces, de que hay gente enferma, pirómanos, las hay, y en este caso a mí me queda la duda, razonable por lo demás, de que podría haber sido intencional lo que hemos vivido en estos días.
—Y más allá de esa duda razonable, en cuanto a la motivación de estas personas, ¿tiene alguna sospecha?
No, yo no veo nada de que alguien se lo haya adjudicado o que buscara generar terror; no es tan elaborada mi tesis. Yo creo que son más bien personas enfermas, que ven en esto algo que… no sé, a los que tienen ese tipo de enfermedad les gusta provocar incendios.
—¿Y cómo podemos prevenir esto a futuro? ¿Qué le parecen las actuales penas que arriesgan estas personas que provocan incendios?
Antes de eso, ustedes sacaron un reportaje en BBCL Investiga, donde se habla de una inacción ante una solicitud de Corma para la quema controlada del material combustible que quedaba o la biomasa que quedaba de los incendios anteriores. Yo creo que eso es un tema muy delicado que se tiene que investigar también, porque, en el fondo, si los especialistas nos alertaron de que esto podía pasar y que estaba esa biomasa, yo creo que más allá de cualquier plan de descontaminación, lo más importante siempre van a ser las personas, y había que sopesar lo que significaba no hacer eso versus lo que significaba hacerlo, y hoy día, con el diario del lunes, sabemos que al no hacerlo pasó todo lo que pasó.
Entonces, naturalmente, con esos antecedentes, más los otros que estamos esperando, uno esperaría que las sanciones para las personas responsables de este tipo de incendios sean más altas y que se tomen otras medidas también. Yo lo he dicho varias veces: podríamos tener una lista, así como hay un registro de pedófilos, tener un registro de pirómanos que a ellos les inhiba poder circular por determinados puntos donde hay combustible. Entonces, yo creo que eso sería algo que podría robustecer el combate y, por supuesto, la prevención.
Respuesta a la emergencia y pocas atribuciones de los gobernadores
—Ahora, sobre la respuesta. La madrugada del domingo el presidente anunció el Estado de Catástrofe en la zona, pero usted, horas después, dijo que faltaba la firma para concretar esa medida. ¿Qué pasó finalmente? ¿A qué se debió esa demora?
Yo no sé qué pasó. Lo que sí le puedo decir es que entre las 02:30 y las 08:30 hay seis horas de diferencia, y yo creo que es bueno anunciar algo cuando uno ya lo ha hecho. Entonces, no me quiero quedar pegado en lo que no pasó; lo importante es qué pasó, pero creo que hay que ser más responsables en los anuncios. Y, en ese sentido, el haber contado con un Estado de Catástrofe antes, quizás nos podría haber ayudado a que el toque de queda se hubiera anunciado antes, y ya el solo anuncio del toque de queda es un gran disuasivo. Entonces, ¿podría haber generado un gran cambio? No lo sé, pero sí sé que si algo se anuncia, se tiene que hacer inmediatamente, sobre todo en un contexto de emergencia.
—¿Y esto lo habló con el presidente Boric?
Lo conversamos. Él me dio a entender que más bien está asociado a una toma de razón, pero la Contraloría a nosotros nos contó que se demoraron 15 minutos en resolver eso. Entonces, donde sea que esté la causa de la demora, que no nos vuelva a pasar. Porque el decreto de Estado de Excepción permite y facilita muchísimas cosas.
—¿Y cree que los gobernadores deberían tener más capacidades, como poder decretar Estado de Catástrofe?
En el Estado unitario que tiene Chile es difícil que nosotros tengamos esa atribución. Yo sí, aprovechando su pregunta, le diría que debiésemos tener mayores atribuciones para combatir la emergencia. Yo hoy día voy a los Cogrid y me siento como invitado; no tengo la posibilidad de resolución ni de resolver nada, tengo que pedirle permiso a los que dirigen para poder participar, y la verdad es que los gobernadores somos la autoridad electa de la región, manejamos un presupuesto de la región y creo que debiésemos tener más atribuciones para resolver los problemas que tiene nuestra región.
—¿Como cuáles?
En este caso, en la emergencia misma, nosotros podríamos ser facilitadores. Teniendo la atribución, podríamos dotar de mayores recursos para la prevención, dotar de mayores recursos también para el monitoreo e, incluso, para el combate. Y al final del día, las decisiones hoy día en Chile se toman en Santiago, y ojos que no ven, corazón que no siente. Nosotros estamos acá, yo soy una persona que va a seguir viviendo en mi región, voy a circular por las localidades afectadas y me duele, y me va a doler, si eso no está resuelto. Entonces, tengo el sentido de urgencia del vínculo y del arraigo con mi territorio.
Polémica Boric-Charpentier y ataques a autoridades
—Ahora, sobre esta polémica que surgió entre la diputada electa Paz Charpentier y el presidente Boric. Ella denunciaba que no había una respuesta oportuna del Gobierno y el presidente dijo que se estaba promocionando a ella misma. ¿Le parece adecuada la denuncia de Charpentier?
Yo creo que para las emergencias hay que estar a la altura, y no se trata de uno, sino que se trata de las personas damnificadas. Ese tipo de peleas creo que no ayudan en nada; el foco tiene que estar en las personas que han sido afectadas y en cómo aceleramos la respuesta.
—¿No era el momento de la crítica?
Claramente no. No es el momento de criticar. Acá todos tienen que unirse y trabajar juntos, es lo que los chilenos, por lo demás, esperan.
—Sobre la situación en terreno: el presidente estuvo en Punta de Parra y fue agredido verbalmente, y hoy día el alcalde de Penco denunció que le habían pegado un combo en la cara en uno de los sectores más dañados. ¿Cómo interpreta estas agresiones? ¿Lo ve como un enojo hacia la política?
Yo creo que la ciudadanía, en su justo derecho, espera una reacción más rápida de parte del Estado. Yo lamento, por ejemplo, lo que ha pasado con el operativo que está haciendo la PDI, la Fiscalía y el Servicio Médico Legal, que se encapsularon algunos espacios y no se pudo avanzar con la ficha de emergencia en esos lugares, y eso va a significar que a esas personas las ayudas les van a llegar más tarde. Yo creo que inmediatamente ocurrió una catástrofe como la que vivimos, hay que abordar la emergencia, combatir el incendio y, en paralelo, se tienen que activar todos los dispositivos para muy rápidamente identificar a las personas afectadas y catastrarlas, para desde ese catastro poder activar las ayudas.
En este caso puntual, como muchas otras veces, hemos visto una sociedad civil muy activa y un Estado que ya —creo y espero— empezó a acelerar el tranco para poder acelerar el proceso de emergencia. Las metas son muy claras: primero, todos los niños deben entrar al colegio en marzo y todas las personas damnificadas deben estar bajo un techo antes del invierno.
—O sea, ¿usted cree que esta agresión nace de un enojo legítimo?
Yo no sé si legítimo, pero yo me pongo en el lugar de las personas afectadas y creo que si uno va a terreno tiene que llevar soluciones, gestionar y no descansar hasta poder ir abordando las respuestas. No quedarse solo con la alternativa que genera el Estado, porque el Estado —ya lo sabemos— tiene ciertos pasos burocráticos. Entonces, uno tiene que salir a buscar y gestionar también con el mundo privado, la sociedad civil e involucrar a todos en la solución. Esa es la realidad de Chile y lo ha mostrado en toda su historia: que los chilenos somos solidarios y queremos participar en la respuesta, y hay que permitir que eso fluya y ser un facilitador y no restringir eso.
“Turismo de catástrofe” tras megaincendio
—El alcalde también denunciaba que habían ciertas rutas que estaban colapsadas por vehículos de personas ajenas a Penco. Quizás muchos intentaban ayudar, pero en cierta manera entorpecían el acceso de la municipalidad, según lo comentaba el alcalde. ¿Cree que se han tomado las medidas necesarias ante esto?
Yo creo, y se lo comenté al contraalmirante, que los puntos de control debiesen salir de las rutas principales para permitir una mayor fluidez en la circulación, y más bien debiesen estar en los accesos a los sectores afectados, pensando dos cosas: uno, la fluidez de la ruta principal; y segundo, establecer mecanismos de control para darle mayor seguridad a los damnificados, de que no cualquiera va a entrar a donde ellos viven. Porque hay un riesgo: así como hay locos que generan incendios, hay otros locos que vienen y tratan de tomarse los terrenos de los afectados para poder acceder a los beneficios que genera, o sea, los aportes que hace el Estado a las personas damnificadas.
—¿Y qué opina sobre el llamado turismo de catástrofe? ¿Lo ha visto? ¿Cómo podemos evitarlo?
Yo estuve en un sector que se llama San Carlos de Lirquén y el dirigente Daniel Muñoz me contaba que ellos estaban muy agradecidos de la gente que había ido a ayudar, que era mucha ese día, pero que también estaban preocupados porque habían visto gente que solamente iba a tomarse fotos. Yo creo que a ese tipo de personas hay que indicarles y evitar que vayan y que logren estar en los lugares afectados. No hay nada bonito que fotografiar; al revés, solamente hay tristeza, dolor, desazón y destrucción. Y eso solo se debe registrar para fines informativos, como lo hacen los medios de comunicación o eventualmente las autoridades, pero no para cualquier persona.
—¿Se debería legislar en torno a eso o qué medidas podemos tomar?
No, yo creo que si no nos vamos a llenar de leyes y no podemos tener tantas leyes como personas o situaciones tenemos. Yo creo que hay que fomentar el espíritu de hacer lo que corresponde. En este caso, yo estoy profundamente agradecido, y hoy día estuve en Punta de Parra y vi a cientos de personas que estaban trabajando voluntariamente, muy conectadas, muy enchufadas en el modo catástrofe, no buscando la foto ni tampoco generando congestión, sino muy alentados a poder colaborar con las personas. Y uno ve Punta de Parra hoy respecto a lo que era el lunes y hay un tremendo avance.
Y creo que la labor nuestra como autoridades es saber comunicar oportunamente los momentos y también las necesidades que tiene la ciudadanía y, en ese sentido, yo invito —y entiendo que ese también es el espíritu de los alcaldes— a asumir el liderazgo para que las personas que quieren hacer el bien puedan comunicarse con los equipos municipales y poder tener el mayor grado de coordinación posible.
Reconstrucción y gestiones del GORE
—Pasando al futuro proceso de reconstrucción, ¿cómo van las gestiones en el Gobierno Regional? ¿Qué recursos están destinados?
Bueno, nosotros tuvimos una sesión del Consejo Regional donde presentamos un marco presupuestario por 35.000 millones; de esos, 2.300 millones son para la emergencia, porque así la ley lo establece. Por nosotros hubiera sido más, pero solo podemos poner 2.300, que corresponde al 2% del presupuesto del Gobierno Regional, y 32.000 millones y fracción van a ser para el proceso de reconstrucción.
Para ese proceso ya contactamos al equipo que trabajó en la región del Bío Bío en la reconstrucción del borde costero, encabezado por Sergio Baeriswyl, quien posteriormente fue Premio Nacional de Arquitectura. Contratamos a un equipo de profesionales para liderar ese proceso desde el Gobierno Regional, con el apoyo técnico y la asesoría de Sergio y su equipo. Eso lo conversé con Iván Poduje, futuro ministro de Vivienda, para comentarle sobre el equipo y, más o menos, la estrategia que queremos abordar. Nosotros queremos plantear planes maestros para cada una de las localidades afectadas: un plan maestro para Punta de Parra, otro para Lirquén, otro para Concepción Norte y otro para Florida. Con esos planes maestros, rápidamente se activa la inversión pública y, por supuesto, la construcción de viviendas.
Eso debiese ser lo más similar a lo que se hizo en Santa Olga o al modelo que se usó en Castro, donde confluyen recursos públicos del Gobierno Regional, del Ministerio de Vivienda, de Obras Públicas o de Educación, además de recursos privados. En ese contexto, nosotros convocamos una mesa de trabajo con el mundo privado y la sociedad civil, que sesiona cada dos días, donde vamos presentando la situación actual y los equipos que van a trabajar, para que se vayan armando comisiones. Y nuestra expectativa es no ser un nuevo Viña del Mar, sino más bien ser un modelo tipo Santa Olga, que avanzó con una velocidad bastante prudente y una respuesta contundente de parte de todos para los damnificados.
—Y estos recursos (2.300 millones) que mencionaba son de uso inmediato, ¿a qué irían dirigidos?
Los recursos de uso inmediato son para la emergencia. Tienen la restricción de que deben gastarse en los 30 días del Estado de Excepción por Catástrofe y pueden ejecutarse con cierta flexibilidad desde el punto de vista de las restricciones de contratación, es decir, mediante una suerte de trato directo o consulta al mercado. Están destinados a la emergencia, desde viviendas de emergencia hasta carretillas, guantes, carpas, todas las cosas que en realidad la gente necesite. La modalidad es a través de los municipios y/o desde el Gobierno Regional.
Nosotros lo que queremos es abordar el desafío que tienen los tres municipios, y vamos a conversar con los alcaldes para recoger sus necesidades y acelerar justamente donde se vea más débil hoy día la respuesta por parte de Senapred.
—Mencionó antes que ya conversó con el futuro ministro Poduje para la reconstrucción, pero ¿cómo ha estado la coordinación con el actual Gobierno?
Yo he participado en los Cogrid. Yo te diría que bien; no tengo nada más que quejarme que el hecho de que nosotros, como Gobierno Regional del Bío Bío —y cualquier institución pública—, para poder hacer algo requerimos recursos. A nuestro Gobierno Regional no le ha llegado ninguna transferencia del nivel central cuando ya correspondía la primera remesa. Además, hay que recordar que terminamos el año sin remesas del nivel central, por lo tanto, tenemos una deuda flotante de 16.000 millones de pesos. Estamos muy expectantes de poder pagar eso con la primera remesa que nos llegue y, además, abordar la emergencia que estamos viviendo. Eso solo va a ocurrir cuando nos depositen, y nos han prometido que van a depositar hoy, ayer, que van a depositar mañana. A mí, la verdad, me interesa que depositen para poder hacernos cargo de nuestro compromiso y, además, poder abordar el desafío de ser parte de la solución en la emergencia.
Cantidad de casas destruidas y afectación al comercio
—Y en cuanto al tamaño de la reconstrucción, ¿tiene alguna estimación de las casas destruidas? Porque desde el Gobierno, por ahora, el conteo va en más de 800, mientras que el alcalde de Penco adelantaba que eran cerca de 6.000.
Nosotros siempre hemos hablado de entre 5.000 y 7.000 viviendas destruidas. Tenemos algunas proyecciones hechas por equipos profesionales, como un laboratorio de ciudad que tenemos, el City Lab, y también otra predicción que está realizando nuestro equipo de planificación. Las cifras se mueven entre esos dos números: entre 5.000 y 7.000. Y no hay que olvidar que esto es sumamente dinámico: ayer ya se incorporaron más de 30 viviendas, lamentablemente, en la comuna de Florida, y esto no ha terminado. Por lo tanto, yo pediría mayor celeridad en el catastro, porque el catastro, al final del día, es lo que gatilla y orienta la ayuda.
En ese sentido, es urgente tenerlo, y en eso se ha avanzado mucho con la implementación de la Ficha FIBE. Incluso, desde el Serviu me comentaron que hoy ya comenzó la aplicación de la Ficha 2, que es la ficha para vivienda. Entonces, es urgente que esos instrumentos se puedan aplicar y aplicar bien. Por eso es tan necesario que el trabajo que están realizando la Fiscalía, el Ministerio Público, la PDI y el Servicio Médico Legal se haga en coordinación con los equipos sociales de los municipios, para poder ingresar de manera paralela y no dejar esperando a los vecinos para fechas posteriores.
—El incendio también ha afectado a agricultores y a muchas pymes que han perdido su lugar de trabajo. ¿Cómo se reactiva esta zona, considerando que además estaba en verano, una temporada que les beneficiaba?
Ese es un punto muy relevante. Las municipalidades de Tomé y Penco viven en gran medida del turismo, y ese turismo se activa especialmente en el verano. Nosotros, dentro de la propuesta que le presentamos al Consejo en este marco presupuestario de 32.000 millones para la reconstrucción, tenemos una parte importante de esos recursos que se va a destinar al fomento productivo.
Quisiera recordar una iniciativa que se realizó en el contexto del terremoto de 2010, que fue el Viva Dichato, que trabajamos justamente con ustedes, con Radio Bío Bío. Se hizo pensando en las personas de Dichato, cuya principal fuente de ingreso era el verano y con eso vivían durante el año. Iniciativas de esas características tenemos que volver a pensar para reactivar la actividad económica de las localidades, tanto de Tomé y Penco como incluso de Concepción. Eso es algo que vamos a incorporar dentro de las acciones consideradas con estos recursos asociados a la reconstrucción que nos aprobó el Consejo Regional.
Gobernador Giacaman: “No se trata ni de Boric ni de Kast, se trata de los damnificados”
—Saliendo un poco de la emergencia, esta semana el presidente electo, José Antonio Kast, presentó a su gabinete, pero aún faltan varias autoridades por confirmar, entre ellas los delegados presidenciales. ¿Tiene a alguien en mente para ese puesto o qué características debería tener?
Más que un nombre, yo te diría un perfil. Debe ser una persona que sea de la región, primero; que no nos vayan a poner a un santiaguino. Segundo, una persona que tenga experiencia en el servicio público, para que no quede atrapada en el desconocimiento de un mundo que es muy complejo. Y tercero, que tenga una sensibilidad social muy importante, para que catástrofes como la que estamos viviendo lo interpelen y le ponga sentido de urgencia.
Y hay un elemento que para mí es clave —y que no debería ser necesario decir, pero por todo lo que ha pasado hay que decirlo—: que sea una persona con probidad, con transparencia total, 100%, que no tenga ningún antecedente asociado a falta de transparencia o corrupción. Sumando todos esos ingredientes, creo que contaríamos con un delegado de muy buen nivel y con lo que la región necesita.
—Por último, ¿habló con el presidente electo Kast sobre la reconstrucción y el trabajo a futuro?
Sí, hablamos con ambos presidentes. Yo quisiera insistir en algo muy importante: aquí no se trata ni del presidente Boric ni del presidente Kast, se trata de los damnificados, y yo veo en ambos una muy buena voluntad. Yo se lo agradezco a los dos. Lo importante es que sean muy claros en las instrucciones a sus equipos, para que sean lo menos burocráticos posible y pongan el foco realmente en lo que importa: las personas que requieren con urgencia estar bajo un techo, los niños que necesitan volver al colegio en marzo y los adultos mayores que también requieren que el Estado se haga presente y los apoye. Eso es lo que importa.
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