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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Estadio Municipal de San Antonio es una de las obras públicas más cuestionadas de la Región de Valparaíso. Inicialmente presupuestado en $12 mil millones, la construcción concluyó entre fines de 2021 y comienzos de 2022, pero no pudo entregarse debido a 14 observaciones normativas. Se destinaron $9 mil millones adicionales para corregirlas, lo que elevó la inversión total a $21 mil millones. Las obras complementarias podrían finalizar en 2027, generando críticas por el retraso y el aumento de costos.

Más de cinco años de espera y una inversión que ya supera los $21 mil millones mantienen al Estadio Municipal de San Antonio convertido en una de las obras públicas más cuestionadas de la Región de Valparaíso.

El proyecto original, cuya construcción concluyó entre fines de 2021 y comienzos de 2022, tuvo un costo cercano a los $12 mil millones.

Sin embargo, el recinto nunca pudo ser entregado a la comunidad debido a 14 observaciones de carácter normativo detectadas durante el proceso de recepción, lo que obligó al Ministerio de Obras Públicas a elaborar un nuevo proyecto de obras complementarias.

Para corregir esas observaciones se destinaron cerca de $9 mil millones adicionales, recursos con los que actualmente se ejecutan trabajos como la aplicación de pintura para protección contra incendios, modificaciones en elementos estructurales y de seguridad, instalación y adecuación de barandas, corrección de ventanales, escaleras y otras exigencias normativas.

Con ello, la inversión total asciende a cerca de $21 mil millones, una cifra que ha generado fuertes cuestionamientos por tratarse de recursos destinados principalmente a corregir observaciones detectadas una vez finalizada la construcción.

Autoridades cuestionan retraso

Omar Vera, alcalde de San Antonio, indicó que las obras podrían haber sido perfectamente entregadas en 2022.

“Yo en lo particular creo, que el año 22′ la obra podría haberse recibido si hubiese existido voluntad, disposición. Porque las observaciones no eran de tanta significación”, comentó.

Las obras complementarias fueron adjudicadas por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y comenzaron en marzo de este año.

El contrato considera un plazo de ejecución de 11 meses, por lo que, si el cronograma se cumple y el proceso de recepción no presenta nuevas observaciones, el estadio podría abrir sus puertas recién durante el primer semestre de 2027, cerca de cinco años después de haber finalizado su construcción.

Patricia Terán, seremi de Obras Públicas de la región de Valparaíso, aseguró que las obras complementarias están en desarrollo y de acuerdo a la programación prevista por la cartera.

La prolongada espera también ha provocado críticas de dirigentes deportivos y organizaciones de San Antonio, quienes sostienen que las observaciones corresponden mayoritariamente a detalles de terminación y exigencias normativas, entre ellas la pintura contra incendios, barandas, ventanales y otros elementos.

En la misma línea, el gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, calificó como “absurda” la prolongación del conflicto.

“Hay una discusión bien absurda que tenía que ver con la calidad de la pintura (…) finalmente lo que uno necesita es precisamente que esos espacios, que están instalados, se pongan a disposición de la comunidad”, dijo.