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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Todos los ojos están puestos en el Imacec de junio, que se conocerá en agosto. Si es negativo, se confirmará la recesión técnica. La incógnita es cómo impulsar el crecimiento sin aumentar la deuda ni la presión fiscal. El Ejecutivo apuesta por la Mega Reforma, aunque los efectos serían a largo plazo. Economistas proyectan que los beneficios se verían recién en la próxima década. En tanto, se aguarda por cambios en la permisología para acelerar proyectos.

Todos los ojos están puestos en el Imacec de junio que, de forma desfasada, se conocerá los primeros días de agosto. ¿Por qué el interés? porque si el dato es negativo, se cumplen dos trimestres consecutivos de decrecimiento y por ende, sería correcto hablar de recesión técnica.

Así, la gran interrogante es cuál es la fórmula para mover la aguja del crecimiento, generar más puestos de trabajo y que eso no implique mayor endeudamiento y presión fiscal.

Las esperanzas del Gobierno están en la mega reforma

El discurso del Ejecutivo ha sido que “ahora más que nunca es necesario aprobar la Mega Reforma”, haciendo un llamado al mundo político para apurar el tranco en ese sentido. Sin embargo, los economistas son claros en que los efectos serán de largo plazo; ni siquiera se sentirán en esta administración… incluso en esta década.

A eso apuntó el economista y académico de la Facultad de Administración y Economía de la Usach, Victor Silva.

“El comité de expertos calculó que cada punto de rebaja en este impuesto sube el PIB en 0,65%, pero recién en 10 años. Osea, si la rebaja termina en 2029, el grueso del efecto lo vamos a ver bien entrado en la próxima década”, explicó.

En lo más inmediato, los ojos están puestos en la agenda de permisología.

Cuando asumió el Gobierno, el presidente José Antonio Kast, mandató al Ministerio del Medioambiente, resolver los recursos de reclamación pendientes de una serie de proyectos.

Ese trabajo ya se hizo, dijo la ministra de la cartera, Francisca Toledo, pero además de esto y de los cambios legales que plantea la Ley de Reconstrucción en materia de permisología, también han aplicado cambios administrativos que disminuyen los procesos de forma gigantesca.

“Se tiene que dictar una resolución. Esa antes en promedio tomaba de seis a siete meses, nosotros lo estamos sacando en 15 días hábiles. Es un efecto concreto, solamente ajustando procesos internos”, remarcó la ministra.